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Llamamiento

Tita Cervera, triste, añora a su hijo Borja

Febrero 20, 2011

Me cuentan que la Baronesa no ha dejado de llamar a su hijo en ningún momento. En las últimas semanas, sus intentos por mantener contacto con Borja han sido incontables. No hay respuesta. De hecho, el número de teléfono que la aristócrata todavía conserva de su vástago parece haberse dado de baja: “el número al que llama tiene restringidas las llamadas entrantes”, se repite una y otra vez.

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Tita Cervera está triste. Descangalla. Son muchas las lágrimas que ruedan por su rostro. Mucha la presión que está teniendo en los últimos tiempos. La relación actual con su hijo no atraviesa uno de sus mejores momentos. Más bien todo lo contrario. Parece que Borja tiene intención de mantener la distancia con su madre. No hay manera de contactar con él. No le contesta ni a las llamadas telefónicas ni a los mensajes que le hace llegar a través de amigos comunes y personas de absoluta confianza.
 
Me cuentan que la Baronesa no ha dejado de llamar a su hijo en ningún momento. En las últimas semanas, sus intentos por mantener contacto con Borja han sido incontables. No hay respuesta. De hecho, el número de teléfono que la aristócrata todavía conserva de su vástago parece haberse dado de baja: “el número al que llama tiene restringidas las llamadas entrantes”, se repite una y otra vez. Carmen Cervera desea, como la que más, reencontrarse con el hijo que siempre quiso. Está dispuesta a empezar de cero, si es que Borja así lo desea. Él, con cierta ventolera, parece que sigue con las espadas en alto. Sigue anclado en el pasado. Aduce que, mientras su madre no respete a su mujer, él no tendrá contacto con la que le dio la vida. No parece darse cuenta de aquello de que madre no hay más que una. Además, la relación entre suegra y nuera no es óbice ni cortapisas para que la relación materno-filial no se vea afectada.
 
A pesar de las constantes críticas recibidas, lo cierto es que la única intención de Tita en todo este embrollo es que su hijo tenga una solvencia económica y profesional con la que asegurarse un proyecto de futuro. Algo que a Borja parece no darle excesiva importancia. Craso error. Los consejos maternos siempre deberían ser escuchados con absoluta atención.
 
Por Saúl Ortiz