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¿Tienes diez millones de euros? Pues todavía estas a tiempo de ser piloto de Fórmula 1

Diciembre 15, 2013

Ni se rifan, ni se compran, ni se venden: se subastan. Si no eres un inútil al volante pero tienes una cartera bien dotada puede ser tuyo un asiento en la parrilla de la Formula 1 del año que viene. Nunca antes habían estado tan tiesas las escuderías y por lo tanto, tampoco había estado la puerta tan abierta a los llamados ´pay drivers´ o ´piloto de pago´. Aún quedan cuatro asientos por confirmarse y aunque es muy posible que ya tengan preparada una pegatina con un nombre para cada uno de ellos, la parrilla de 2014 estará sólo conformada cuando esas cuatro incómodas butacas construidas a medida con tecnología aeroespacial tengan un inquilino presentado oficialmente por su escudería. Los grandes equipos son los que eligen primero y es por ello que Ferrari, McLaren, Red Bull y Mercedes dejaron claro quienes serían los pasajeros de sus monoplazas hace tiempo. Luego llegó el goteo de la zona media de la tabla; coches deseables pero costosos y para acceder a ellos hay que demostrar cierto grado de calidad pero sería bienvenido un buen cheque. En la cola del pelotón están los coches que nunca ganarán carrera alguna (a menos que ocurra una catástrofe delante de ellos) y difícilmente entrarán en la zona de puntos, pero son autoescuelas perfectas e incluso necesarias para novatos.

Tras la confirmación esta semana pasada de Adrian Sutil en Sauber y Checo Pérez en Force India, quedan cuatro plazas disponibles: una en Sauber, una en Marussia, y dos en Caterham. Todo apunta a que Esteban Gutiérrez puede repetir en Sauber aunque su formación tarda más de lo lógico en confirmarlo, en Caterham estarán Giedo van de Garde y Max Chilton, y en Marussia aterrizará el rookie Marcus Ericsson.

Pocas opciones para los coches “pobres”

En una categoría donde los coches corren en función del dinero que tienen sus equipos, los coches pobres tienen pocas o ninguna opción de hacer buenos resultados, y sin ellos no pueden acceder a los premios dinerarios propios de los mejor clasificados en la tabla de constructores, de ahí la extremada importancia de la llegada de fondos. Sin ellos, no habría equipos, y es un muy mal momento para formaciones de la mitad de la parrilla hacia atrás.

En cuanto a los pilotos que llegan con dinero, se les marca con el estigma de que no llegan por méritos propios sino por los dineros ajenos, y es una postura injusta. Hay de todo como en botica, y al igual que hay tipos que llegan sin la formación o la experiencia necesaria, también los hay de los que jamás hubiéramos disfrutado sin desembolsos. El más exitoso de todos los tiempo, Juan Manuel Fangio con el 40% de sus carreras disputadas convertidas en victorias, llegó con ayudas gubernamentales del gobierno de Perón, Michael Schumacher lo hizo gracias a Mercedes, y sin la ayuda de BMW y Red Bull, Sebastian Vettel no hubiera protagonizado su extraordinaria cabalgada. Los llamados pilotos de pago no son a priori malos; son malos los pilotos de pago que no saben aprovechar sus oportunidades con errores continuos, provocan accidentes o cosas tan básicas como no respetar las regulaciones por incluso desconocerlas.

Ya sabes, junta la pasta, adquiere algo de experiencia en categorías inferiores, y preséntate con el maletín por el paddock. Igual tienes suerte y te vemos por la tele el año que viene. El drama es de los que no tienen padrinos y valen, y así hay unos pocos, pero esa es otra historia…

José M. Zapico/Virutas
@VirutasF1