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Dos Operaciones unidas por Francisco Correa

Testaferros imputados en la Gürtel adquirieron inmuebles del caso Malaya para Correa

Octubre 27, 2010

El nexo de unión es la empresa Construcciones Salamanca, propiedad de Emilio Rodríguez Bugallo, suegro de Francisco Correa, y uno de los constructores más favorecidos por Roca

Los inmuebles fueron comprados en las zonas de Marbella Banús y Marbella Playa, además de un barco

Los cerebros de la Operación fueron el abogado Luis de Miguel Pérez y el asesor fiscal, Ramón Blanco Balín, íntimo de Aznar y de la familia Cortina


Los casos Gürtel y Malaya se unen. Todo queda en casa. El nexo de unión es la empresa Construcciones Salamanca, propiedad del suegro del cabecilla de la Gürtel, Francisco Correa, muy amigo a su vez del otro cabecilla, en este caso de la Malaya, Juan Antonio Roca. De esta manera los cerebros más importantes de las operaciones Gürtel y Malaya tenían un enlace en común: el constructor de nombre Emilio Rodríguez Bugallo, que falleció casualmente durante la instrucción del caso Malaya.
 
Según el sumario de este último escándalo, las compras de inmuebles en Marbella por parte del cabecilla de la Operación Gürtel, Francisco Correa, comenzaron en el año 2003. Para cerrar estas operaciones Correa utilizó a la sociedad Inversiones Kintamani S.L. y a dos de sus testaferros habituales: el abogado Luis de Miguel Pérez y al asesor fiscal Ramón Blanco Balín, íntimo amigo del ex presidente del Gobierno José María Aznar y de la familia Cortina, en concreto, de Alfonso Cortina, ex presidente de Repsol.
 
La Correa de transmisión
 
A través de esta sociedad, y de sus testaferros que la representaban, Correa adquirió varios pisos y plazas de aparcamiento en los complejos “El Embrujo de Marbella”, situado en Puerto Banús, y “El Embrujo de Marbella, ubicado en Marbella Playa; propiedades que pertenecían a la empresa de su suegro Construcciones Salamanca. Por ellas, según las notas registrales que obran en poder de Extraconfidencial.com, pagó cerca de un millón de euros.
 
Pero no quedo ahí la operación, ya que años más tarde fue Correa quien pagó la fianza de 500.000 euros impuesta por el juez Miguel Ángel Torres a su suegro, Rodríguez Bugallo, por su imputación el caso Malaya. Para saldar la cuenta de la fianza, Rodríguez Bugallo ideó vender a Correa varios inmuebles de “El Embrujo Playa”, logrando así deshacerse del patrimonio que en parte le podría ser intervenido, en lo que según algunas fuentes consultadas por este periódico, se podría considerar un presunto alzamiento de bienes. Como administrador del complejo “El Embrujo” figura el hijo de Rodríguez Bugallo, del mismo nombre que el padre, Emilio, que es quien de verdad dirige los negocios de la familia y en donde la mujer de Correa, María del Carmen Rodríguez Quijano, llegó a figurar como administradora de Construcciones Salamanca.
 
También en el año 2008 se produjo una nueva Operación, ya que otro de los cabecillas de la Gürtel, Pablo Crespo, compro otras cuatro fincas más a Construcciones Salamanca en el mismo complejo urbanístico marbellí. Esta vez en representación de Cresva S.L. y por importe de 387.000 euros. No contentos sólo con los inmuebles, Correa no dudó en comprarse un barco, que tenia anclado entre Puerto Banús y Sotogrande (Cádiz).
 
Operación tras operación
 
La vinculación de la empresa Construcciones Salamanca, del suegro de Correa, con el hombre fuerte del Ayuntamiento de Gil y Gil, Juan Antonio Roca, queda manifiesta en el auto de prisión con el que el juez Miguel Ángel Torres envió a la cárcel a Roca donde se indica que : «Ante la deuda que el Ayuntamiento mantiene con Ismael Pérez Peña [la persona beneficiada con los servicios de la grúa municipal de Marbella y que fue quien entregó a Marisol Yagüe varios vehículos a título personal], Roca interviene y negocia con Construcciones Salamanca que a cambio de la ratificación de convenios urbanísticos a su favor, le entregue dos pisos de su promotora a Ismael».
 
Según los informes policiales, la constructora de Rodríguez saldó -con la entrega de varios pisos-, la deuda de 1,4 millones de euros que la Corporación municipal, presidida entonces por Marisol Yagüe, arrastraba con Ismael Pérez Peña. En ese momento, el Ayuntamiento de Marbella tenía pendientes de ratificar los dos últimos Convenios firmados por Yagüe con la constructora, uno de ellos para levantar un edificio de nueve plantas de Hotel, comercios y oficinas adosado a la Plaza de Toros de Puerto Banús.
 
El Convenio, firmado el 8 de junio de 2005, convertía una parcela de 7.036 metros cuadrados, que el Plan Urbanístico de 1986 reservaba para equipamiento sociocultural, en un solar para uso comercial, de oficinas y hotelero. Esta decisión permitía al empresario disponer de 25.055 metros cuadrados edificables y le obligaba a abonar seis millones al Consistorio. El edificio nunca llegó a ser realidad, pero – siempre según la investigación-, el empresario adelantó los dos primeros pagos de los aprovechamientos.
 
Un imperio inmobiliario millonario
 
Hoy el heredero de todo el emporio de los Rodríguez Bugallo es Emilio, personaje muy inclinado a la exhibición y el derroche. El imperio levantado por su padre a partir de Construcciones Salamanca incluye el restaurante La Meridiana y su Club nocturno La Notte, en la zona conocida como Lomas del Virrey. También es propietario de la Plaza de Toros de Puerto Banús, que el empresario compró a través de la sociedad Plaza de Toros de Puerto Banús SA a una empresa holandesa. También, Emilio Rodríguez Quijano es uno de promotores denunciados ante los Tribunales de Justicia por no atender las órdenes de paralización dictadas por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía contra obras ilegales. En concreto, las viviendas en Arroyo de las Cañas. Hoy las licencias de varias de sus promociones inmobiliarias se encuentran impugnadas en los Tribunales de justicia. 
Según obra en el sumario, entre octubre de 2001 y junio de 2005, el Ayuntamiento de Marbella y Construcciones Salamanca firmaron al menos siete Convenios urbanísticos por los que obtuvo considerables aumentos de edificabilidad en sus promociones (como mínimo el doble), respecto a los contemplados en el Plan General de Ordenación Urbana vigente. En todos ellos, el Ayuntamiento renunciaba a los aprovechamientos urbanísticos a los que tenía derecho en favor de la promotora y a cambio de determinadas cantidades de dinero. La constructora de Rodríguez Bugallo se constituyó en 1992 y operó en Madrid en los parques hasta que en 1998 aterrizó en Marbella.
 
Según los informes policiales, sus beneficios aumentaron desde entonces considerablemente y gracias a dos personas: Juan Antonio Roca y Francisco Correa.
La Gürtel y Malaya unidas. Casualidades de la vida.  
                                        
Juan Luis Galiacho