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Terremoto político en la Formula1: Bernie Ecclestone desaparece de escena (aparentemente) y vuelve a McLaren Ron Dennis “el amigo” de Alonso

Enero 19, 2014

No por advertido dejó de sorprendernos a todos. “Bernie Ecclestone abandona la dirección de la Formula 1“. Esa fue la noticia de alcance, que no pilló por sorpresa a los que siguen la actualidad, pero que sonó como un cañonazo en el mundillo de la velocidad. Los propietarios de la F1 lo avisaron, “si Ecclestone es juzgado en Alemania por aquello de las comisiones a Gerhard Gribkowsky -actualmente entre rejas-, quedará apartado de la compañía”, y así ha sido. El británico abandonará durante un tiempo la dirección administrativa de la F1 de la que es responsable y tenedor de un paquete de acciones minoritario (algo menos de diez por ciento). Seguirá dando órdenes y realizando su tarea diaria pero con una pequeña salvedad: no firmará contrato alguno, debido a que las consecuencias del juicio aún están por definirse y podrían poner en entredicho su posterior responsabilidad legal sobre cualquier documento que corrobore. El juicio tendrá lugar en Munich a finales de abril y en el su señoría dictaminará si las comisiones otorgadas al banquero anteriormente citado por la venta de un grueso paquete accionarial de la F1 fueron legales o se trata de un soborno y no abonaron los correspondientes impuestos. Ecclestone y su equipo de letrados afirman que todo se hizo bajo luz y taquígrafos y que las acusaciones quedarán en nada. Durante este periodo en el que El Supremo quede apartado del poder, los acuerdos serán rubricados por destacados miembros del consejo de administración de Delta Topco, Peter Brabeck-Letmathe y Donald Mackenzie. Bajo esta denominación opera una de las compañías bajo la que se manejan los hilos ejecutivos de todo lo relacionado con la Formula 1. Ecclestone seguirá manejándolo todo desde la sombra y ha reconocido que los accionistas le sustituirán si es declarado culpable, pero si no, volverá a su puesto sin despeinarse.

Vuelta al poder desde las “catacumbas”

El que hace el camino contrario, que vuelve desde las catacumbas del poder de McLaren para sentarse en el trono grande es ´el amigo´ de Fernando Alonso: Ron Dennis, un mecánico espabilado, creador de la escudería Rondel, luego Project Four y de ahí a fusionarse con McLaren para hacerla la segunda escudería más laureada de la historia de la Formula 1. Apartado del mando de la escudería, pasó en 2009 a realizar otras actividades entre la que se encuentra desarrollar el exitoso superdeportivo de calle MP4/12C, para lo que se ha construido una factoría anexa al impresionante edificio que tiene la formación en Woking. Dennis ejercía de consejero pero el control de la compañía estaba en manos del director de la escudería, Martin Whitmarsh. El ´golpe de estado´ ha sido ejecutado gracias a la ayuda de uno de los socios mayoritarios en la compañía, Mansour Ojjeh, amigo personal de Dennis y propietario de la marca de relojes Tag-Heuer, muy enfermo pero que le ha cedido los trastos.

Desde que el poder cambiase de manos, las áreas que ha manejado Dennis han funcionado como un reloj, y por contra, el equipo de carreras ha batido records de ineficacia registrando un hito negativo que no ocurría desde hacía treinta y tres años: no han pisado el pódium ni una sola vez durante toda una temporada. Al tiempo se le han escapado hombres clave hacia otras formaciones, Lewis Hamilton se les marchó hacia Mercedes, la política de fichajes no han dado los resultados apetecidos, los resultados no llegan y tampoco los premios en metálico por logros obtenidos. El futuro de Martin Whitmarsh está cogido con pinzas aunque los ingleses suelen ser tipos agradecidos, y alguna tarea le darán. El rumor en el paddock es que la siguiente jugada es desplazarle y poner en su lugar a Ross Brawn, recién egresado de Mercedes, y una de las piezas clave en los cinco títulos de Schumacher con Ferrari. Brawn, ingeniero nuclear, es un activo valioso que a día de hoy está segando el césped de su jardín.

Otro efecto secundario de este retorno es la poco previsible vuelta de Fernando Alonso a Woking, algo que se viene rumoreando desde hace tiempo con miras a 2015. Tras cuatro años en Ferrari, los títulos no llegan y tipos bien informados como Eddie Jordan le sientan de nuevo en un McLaren, pero tras los cambios, esto parece lejanos, muy lejano.

Ron Dennis manda de nuevo y el día del anuncio reunió a su gente para darles una charla de casi 20 minutos en la que les dijo: “habrá cambios. Ganaremos de nuevo“. Whitmarsh no estuvo presente en este pequeño acto. Las ceremonias de decapitación son actos de los que huyen los que van a ver su cabeza rodar.

José M. Zapico/Virutas
@VirutasF1