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Su acompañante sentimental no quiere perder su anonimato

Terelu Campos disfruta, en silencio, de su nuevo amor

Julio 14, 2009

Está en uno de sus mejores momentos y eso se traduce en su rostro. Más bella que nunca, la presentadora Terelu Campos prefiere vivir su amor en la intimidad, lejos de dimes y diretes.

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Está pletórica. Su mirada brilla con una intensidad implacable y su piel luce con una luminosidad que despierta la lidibinosidad de quien la ve en las distancias cortas. A la periodista Terelu Campos le sonríe la vida. No puede esconder que la felicidad está dibujada en su rostro. No obstante, la malagueña está un poco cansada de ser protagonista de los programas y revistas dedicadas a escudriñar en las vidas ajenas. A pesar de que de vez en cuando se sube a La Noria que maneja con éxito el atractivo Jordi González, la Campos está centrada en asuntos poco o nada relacionados con la pequeña pantalla. Refugiada en brazos de sus amigos, ahora prefiere dedicarse a cultivar su vida social y descubrir nuevos aspectos de la personalidad de su hija Alejandra, con la que guarda una envidiable complicidad. Desde la madurez, Terelu no esconde que en algún momento ha deseado recuperar ese anonimato que se rompió cuando decidió ser comunicadora audiovisual. En más de una ocasión hubiera querido aterrizar en algún terreno profesional alejado de focos y cámaras. Por eso, aunque entiende que su vida sigue suscitando interés más allá de lo profesional, hace mucho que decidió ni confirmar ni desmentir todo lo que se publica sobre sus relaciones sentimentales. Y, en esta ocasión, no pretende hacer excepciones. Hace unos días se hicieron públicas unas imágenes en las que la malagueña besaba apasionadamente los labios de un apuesto mozarrón con el que acaba de empezar un romance verdadero. Se trata de un hombretón, de mirada interesante, con el que encajó desde el primer momento y a quien se encuentra muy unida. Es necesario respetar la identidad del caballero de marras, sobre todo porque es poco amigo de los objetivos indiscretos. Me cuentan que si Terelu no ofrece información sobre su nueva relación (además de por querer preservar su intimidad), es porque teme que lo suyo pueda resquebrajarse por la presión mediática. Y no es de extrañar, pues la fama es un arma de doble filo. Más de una relación se ha ido al traste por culpa de la presencia de reporteros y fotógrafos. Hay a quien no le gusta, ni siquiera soporta, tener cabida en los medios de comunicación. Y este es un caso más que evidente. Habrá que luchar por el amor.
Por Saúl Ortiz