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¡Tengo sed!

Mayo 13, 2014

Los campos del sureste español se mueren de sed. Viven la peor sequía desde 1941 y el cereal o los almendros están a punto de perderse en puntos de Orihuela, Murcia o Albacete. La comunidad valenciana está en alerta roja, solo 7 litros en Alicante, en lo que va de año hídrico, un desastre y unos datos que no conocen ni los viejos del lugar, desde 1893. El problema no es solo que se pierdan las cosechas, sino que la sequedad de nuestros montes multiplica el riesgo de incendios.

Y encima las previsiones no son muy alentadoras, hasta el fin de semana no caerá ni una gota. Tenemos un anticiclón más grande que un camión de ocho ejes, instalado en la península, que no le otorga ni una sola oportunidad a los sistemas frontales que tratan de acercarse por el oeste gallego al cantábrico, sin suerte. Miércoles, 14 de mayo, dominio absoluto de cielos despejados y del calor, que se acentúa en las islas más orientales de Canarias, Fuerteventura y Lanzarote, donde las calimas siguen llegando empujadas por unos vientos del levante que decretan la alerta  naranja en todo la provincia de Cádiz y no solo en el litoral, sino también en la campiña por rachas que van a superar los 100 km por hora. En el estrecho vientos del este fuerza 8. El viento también será protagonista en el noreste, tramontana al norte de Menorca, donde pueden caer 4 gotas, cierzo en Aragón que despeja las nubes de las últimas jornadas.

Las temperaturas han pegado un serio resbalón a primeras horas, vuelven las heladas a los pirineos en Baños de Panticosa, Huesca, 2 bajo cero. En la meseta norte en Prioro, León, 0 grados. Las máximas se recuperan en el interior tras el alivio de ayer, Mota del Cuervo, Cuenca, 27 grados, pero donde respiran aliviados es a orillas del Guadalquivir donde no pasaran de la treintena tras una semana sofocante. Y ya les aviso que la estabilidad no se romperán hasta el viernes donde se espera como agua de mayo la llegada de una pequeña bolsa de aire frió que nos puede dejar algún chubasco en las zonas donde más necesitan el agua.

“Por San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas”.