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BORRADOR DEL INFORME DE AUDITORIA GASTOS PROGRAMACIÓN (V)

Televisión Española pagó 3,6 millones de euros por los dos primeros capítulos de Águila Roja

Diciembre 13, 2010

En 2009, la productora Globomedia recibió más de 17,6 millones de euros por esta serie a la que hay que sumarle la bonificación por audiencia

El contrato de 2010 se cerró “sin tener en cuenta los cambios por la eliminación de emisión de publicidad”

En cuanto a la explotación comercial, el porcentaje de titularidad es del 70% para la productora y el 30% para TVE


Al César lo que es del Cesar, aunque otros medios no lo hagan. La información que les ofrecimos sobre las cantidades que percibe José Mota de TVE por distintos programas ya había sido publicada anteriormente por nuestro colega periodistadigital.com. Disculpas a ellos y a nuestros lectores. Pero en esta edición, continuamos con más datos reveladores del Borrador del Informe de Auditoría sobre los gastos de Programación de la Corporación. Conclusión: Televisión paga como si le sobrara el dinero.

El 25 de febrero de 2009, RTVE encarga a la productora Globomedia, la productora de Daniel Écija y Emilio Aragón y vinculada a la cadena privada La Sexta -desde febrero de 2006 forma parte de Imagina Media Audiovisual, compañía resultante de la fusión de Globomedia y Mediapro-, la  realización de 11 nuevos capítulos de la serie “Águila Roja”.

Económicamente, hay un cambio sustancial con respecto a temporadas anteriores: el precio de estos nuevos capítulos presenta una reducción de más del 65%, si los comparamos con los dos capítulos del primer contrato (se pasa de 1.796.155,25 euros a 619.173,27 euros por capítulo); aún así, y considerando como “bastante positivo” este menor precio en el nuevo contrato, no cambia el hecho del desorbitado importe a que fueron contratados los dos primeros capítulos de la serie, casi 3,6 millones de euros en un “salto al vacío”.

Y es que RTVE, contrató y firmó este precio sin tener en cuenta la evolución de la serie; es decir, si hubiera sido un fracaso y se hubiera retirado, la productora hubiera amortizado la inversión, mientras que el Ente Público pagaba, el Estado hubiera asumido el riesgo y la productora de Daniel Écija ganaba, sí o sí. Por ello, de no haber tenido el respaldo de la audiencia, hubiera supuesto que el coste de preproducción se hubiera amortizado únicamente en los dos primeros capítulos.

Irregularidades en la contratación y privilegios en la explotación

El resultado es que conjuntamente, los 13 capítulos superaban los 10 millones de euros y por tanto necesitaba la autorización del Consejo de Administración para salvar ese escollo, la contratación se realizó separadamente. Pero no es la única “ventaja” que obtuvo la productora, ya que como ya sucedió en el primer contrato, aunque TVE se hace cargo del coste total de la serie, no se obtienen todos los derechos habituales en una producción propia (derechos de cesión a terceros, explotación audiovisual…). En cuanto a la explotación comercial, el porcentaje de titularidad es del 70% para la productora y el 30% para TVE.

Así por ejemplo, mientras RTVE financió el desarrollo de la marca “Águila Roja”, es la productora quien se lleva 7 de cada 10 euros por la explotación de DVD, juegos, aplicaciones para móvil o incluso el largometraje que se filma en la actualidad.

Además, en septiembre de 2009 se firma una primera estipulación adicional al contrato de 25 de febrero de 2009, ampliándose en 8 capítulos a un precio de 800.000 euros, cifra que prácticamente coincide con la media por capítulo de los primeros trece contratados. Pero en esta adenda no se establece cláusula suspensiva por baja audiencia, como establece la normativa vigente, contratándose la entrega de la totalidad de los materiales con anterioridad a la emisión de la serie. Este contrato es realizado para la emisión de la serie a partir del 2010, ya en una emisión sin publicidad, sin tenerse en cuenta a la hora de contratar y fijar el precio de los nuevos capítulos. Además, no se corrigió el share de referencia del 18%, a pesar de las buenas audiencias anteriores, que debería haberse revisado al alza, con lo que prácticamente TVE asegura a la Productora el pago de la bonificación por audiencia. Todo un negocio para Globomedia. Como desde hace muchos años.