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Exclusiva: La ex novia de Kiko Rivera no sabe cuál es el paradero de su progenitor

Tamara planea viajar a Venezuela para buscar a su padre

Enero 27, 2009

Quiere encontrarse con su padre. Volverlo a ver después de 16 años. Abrazarlo y preguntarle. Sin embargo, Tamara no sabe dónde se encuentra. ¿La última pista? Venezuela.

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Saltó al ruedo mediático de la mano del bueno de Kiko Rivera pero pronto se convirtió en uno de los personajes más atractivos del panorama rosa. Con un cuerpo de vértigo, Tamara es una de las mujeres más deseadas por potros desbocados que buscan saciar sus deseos más carnales. Sin embargo, cauta y sincera, la joven siempre ha intentado mantener las distancias con aquellos que han querido hacerse popular a su costa. Poco o nada se conoce de su vida, pero quienes la conocen en la intimidad advierten que Tamara ha tenido que hacer frente a numerosos problemas familiares. Desde muy pequeña luchó por sacar a su familia hacia adelante. Se crió en un ambiente ciertamente descorazonador. Su padre desapareció de la escena cuando ni siquiera había alcanzado los siete años. Huyó a Venezuela durante un permiso carcelario (fue condenado por narcotráfico) y desde entonces su paradero es todo un misterio. Nadie sabe por qué se fue. El día en el que decidí contactar con Tamara para contrastar la información, su voz se entrecortó y las lágrimas brotaron de sus ojos. El nerviosismo que la envolvía me llevó a intentar tranquilizarla a través del teléfono: “¿Cómo sabes lo de mi padre? Dime que no está muerto, por favor” me repetía incansablemente.
La exuberante mozalbeta está dispuesta a cruzar el charco para buscar al padre que nunca tuvo. Descubrir su identidad y preguntarle el motivo por el que decidió abandonarla cuando apenas levantaba un palmo del suelo. Necesita abrazarlo y sentirlo tan cerca como cuando se le aparece entre sueños. A pesar de que este periódico se ha puesto en contacto con diversos ministerios e instituciones para intentar mediar en la búsqueda, el esfuerzo ha quedado en vano. Los datos procesales de Luis Crespo (asi se llama) parecen haberse esfumado por arte de birlibirloque. Tal vez, cansada de los portazos, Tamara considera que es mejor buscarlo por su propia cuenta. Hace meses que lleva organizando el viaje más importante de su vida y la ilusión parece haberse apoderado de ella. Nada más importa. Y lo ha querido llevar en secreto. Ojalá lo consiga.