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Cada año hay unos tres millones de niñas sometidas a la mutilación de sus genitales

Stop ablación

Febrero 4, 2014
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El 6 de febrero se celebra el Día Mundial Contra la Ablación o Mutilación Genital Femenina. Susanna Oliver es la Responsable de Proyectos de la Fundación World Vision, entre los que está, acabar con esta práctica absurda y machista que tiene consecuencias nefastas para las mujeres.

¿Qué habéis hecho desde World Vision en España para celebrar este Día Contra la Ablación?

Hemos traído a tres mujeres de Kenia para concienciar a la gente de lo que es la ablación: la gerente de nuestro proyecto en Kenia, una madre que ha evitado la mutilación de sus dos hijas a pesar de que su marido y toda la comunidad estaba en contra y la tercera es una chica joven que decidió no pasar por el rito de la ablación. Se escapó de casa y buscó la ayuda de World Vision para poder evitar la mutilación y continuar sus estudios. Ahora está en la universidad, a punto de sacarse su título de maestra, para seguir en su comunidad enseñando a otras niñas que se puede ser mayor, ser mujer, completa, formada, inteligente y buena para su comunidad sin pasar por la ablación.

¿Qué es la ablación?

Es la mutilación de los genitales de las mujeres. La hay de varios tipos. Desde la extirpación del clítoris hasta extirpar clítoris, labios menores, labios mayores y coser completamente los genitales. Dependiendo del país y de la etnia que lo practique, se dan estos diferentes tipos.

¿Cuáles son los datos sobre la ablación actualmente en el mundo?

Actualmente se calcula que hay unos 140 millones de mujeres en el mundo que han sufrido la ablación. Cada año hay unos tres millones de niñas sometidas a la mutilación de sus genitales.

¿En España también sufrimos la ablación?

En España es minoritario porque obviamente está prohibido y perseguido. Lo que si tenemos son muchas niñas de familias inmigrantes que pertenecen a etnias que practican la ablación, que aprovechan los viajes a sus países de origen en vacaciones para ver a la familia y de paso les practican la ablación. Esto también está perseguido por la legislación española desde hace unos años y lo que se intenta es estar al tanto de esas familias que practican la ablación y aprovechan esos viajes para realizarla y se les advierte de que, si esa niña sufre la ablación y vuelve luego a España, van a ser procesados. De hecho ya hay una madre encarcelada por ese motivo en España.

¿En qué países se practica mas?

Sobre todo en África. De esos 140 millones de mujeres mutiladas, 91 millones de mujeres están en África. Dentro de cada país, la situación es distinta. Nosotros por ejemplo, trabajamos en Malí, donde el 98% de las mujeres, prácticamente todas, han sufrido la ablación. Y luego también trabajamos en Kenia donde sólo son unas zonas minoritarias del oeste donde lo practican.

¿Por qué se practica la ablación?, ¿qué creencias hay sobre ella?

Esto también difiere un poco según el país. En general es una forma de purificación, de paso a la edad adulta y por eso se practica este rito. Hay muchas creencias erróneas detrás de la ablación. Se cree que el hecho de practicarles la ablación puede facilitarles el parto y las relaciones sexuales, cuando es completamente todo lo contrario. En Kenia, por ejemplo, una mujer a la que no se le ha practicado la ablación se la considera que sigue siendo una niña, que no es adulta con lo cual, si el marido muere, no puede heredar, no se la tiene en cuenta a la hora de la toma de decisiones, ni en su casa ni en su comunidad ni en su familia y no puede participar en ningún tipo de ceremonia ni actos sociales. Luego también hay una parte de machismo. Es una manera de asegurarse la fidelidad de la mujer ya que, si no disfruta con el sexo, es más probable que no se vaya con otros hombres.

¿Qué consecuencias físicas y psicológicas tiene la ablación?

A nivel físico hay consecuencias a corto plazo. Esto se practica en condiciones higiénicas muy pobres y con objetos cortantes que ni de lejos están esterilizados así que las consecuencias van desde infecciones hasta hemorragias que pueden llegar a causar la muerte de las chicas que han sido mutiladas. A largo plazo, hay problemas con la menstruación, con las relaciones sexuales, en el momento del parto se pueden causar fístulas y problemas en el útero que pueden terminar con la muerte de la madre. En cuanto a las psicológicas, se revive esta experiencia constantemente, ya que se practica a las niñas justo más o menos cuando les llega la menstruación, aunque cada vez se les hace más jóvenes. Tienen pesadillas, depresiones, etc. Básicamente se equipara a las consecuencias psicológicas que puede tener una violación. Una niña que ha vivido la sensación de que su familia la ha hecho pasar por ese trauma, por algo tan duro, hace que pierda la confianza en su familia y en sus seres queridos.

¿Cómo se les puede convencer para que dejen de hacer esta practica tan terrible?

En algunos países nos ayuda la legislación. Una de las cosas en la que nos apoyamos es el hecho de que esta práctica es ilegal. En Kenia por ejemplo, desde 2011 se aceptó la Convención de los Derechos del Niño entre los que está el Derecho a la Integridad Física y se aprobó el Acta Contra la Ablación. Una de las primeras cosas que hacemos es informar de que esta práctica es ilegal y de que se les puede procesar y pueden ir a la cárcel.

¿Qué hace World Vision para impedirlo?

Empezamos trabajando con mujeres que ya han sufrido la ablación y, a parte de sufrir ellas mismas las consecuencias físicas y psicológicas, han visto morir a sus madres, abuelas y tías por las consecuencias de la ablación. Les explicamos cuales son las consecuencias físicas y psicológicas que, aunque las conocen, llegan a creer que pasan sólo de vez en cuando y no siempre. Así se les ha abierto un poco la mente y se dan cuenta de que, a lo mejor, esa practica que ellas dan por sentada, que han practicado toda la vida y que entienden como tradicional, es perjudicial y se lo empiezan a cuestionar. El trabajo se empieza con las mujeres pero también con los hombres, con los líderes de las comunidades, que son los que crean opinión, con los profesores de las escuelas, con el personal de salud que, obviamente han visto más de cerca las consecuencias. Es un trabajo largo, de muchos años luchando contra una tradición muy fuerte pero tiene sus frutos. En Kenia ya hemos conseguido que 3.046 niñas no pasen por el rito de la ablación. También trabajamos con las mujeres que practican la ablación. Al fin y al cabo ellas se ganan la vida con esto, mutilando a otras mujeres. Les explicamos que lo que hacen es perjudicial para la salud de las niñas y de las mujeres y les facilitamos también otro medio de vida, otra fuente de ingresos. Les damos pequeños créditos, les enseñamos un oficio y les damos una alternativa de vida para que puedan tener otra perspectiva de ganarse la vida.

¿Cómo podemos ayudar desde fuera?

Es muy fácil. Enviando un SMS al 28013 con la palabra ABLACION que nos servirá para conseguir, eurito a eurito, mantener todos los programas de los que he hablado de sensibilización y trabajo contra la ablación. El coste del mensaje es de 1.20€ destinado íntegramente al proyecto. También llamando al 900 90 20 22 y apadrinando, por ejemplo, a una niña de Malí desde 18€ al mes o donando dinero específicamente para estos proyectos que tenemos contra la ablación en Malí y en Kenia.

Rosana Güiza Alcaide