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Días después de que Fátima Báñez hiciera lo mismo con el "servicio de urología para la realización de reconocimientos urológicos al personal" de la Seguridad Social

Soraya Sáenz de Santamaría apuesta por la Sanidad privada para su personal con un nuevo contrato para el servicio de reconocimientos ginecológicos

Mayo 12, 2014

El último Convenio, firmado por la Subdirección General de Gestión Económica del Ministerio de Presidencia, beneficia al Hospital San Francisco de Asís de Madrid,  gestionado por el Instituto de las Franciscanas Misioneras de María


La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, no abandona la polémica. Si hace pocas semanas era el “globo sonda” de la posibilidad de co pago por el mal uso de servicios sanitarios como urgencias hospitalarias o la no recogida de pruebas médicas, ahora toca otro de los grandes pilares, la Ley de Dependencia y el cambio de criterios de financiación a las Comunidades Autónomas. Ana Mato, reconoció hace unas semanas en el Senado que los nuevos criterios establecidos para regular la aportación del Estado a las Comunidades Autónomas en materia de Dependencia pueden estar dando lugar a “alguna injusticia y alguna inequidad en los funcionamientos“, si bien se ha comprometido a “analizarlo” y a dialogar para subsanar esta situación. Como se critica ya abiertamente entre Asociaciones de Dependientes, es que, lo que eufemísticamente se llama nuevos criterios, en realidad conllevan un recorte importante. Uno más que añadir a los que ya acumula en esta Legislatura y que afecta a la mayoría de los ciudadanos, pero no a todos.

No obstante, en muchos departamentos del Gobierno Central todavía se intenta dar al pueblo gato por liebre. Prueba de ello es el último Convenio firmado por la Subdirección General de Gestión Económica del Ministerio de Presidencia de Soraya Sáenz de Santamaría y que beneficia al Hospital Francisco de Asís, creado en 1925 y “gestionado por el Instituto de las Franciscanas Misioneras de María”, en detrimento de la Sanidad Pública. El objeto del acuerdo descansa sobre el “servicio de reconocimientos ginecológicos para el año 2014” y está dotado de unos 40.000 euros (36.979 euros) que nutrirán directamente las arcas de lo privado. A pesar de que la oferta del centro sanitario ha sido para el Estado la “más ventajosa”, el proceso de licitación ha optado por el modo “negociado sin publicidad”.
Lo privado, para funcionarios selectos
 
Esta es la segunda vez en escasos días que Moncloa echa mano del sistema público socavando al privado; y también la segunda ocasión que lo hace de un modo poco transparente. Días antes de la adjudicación al Hospital Francisco de Asís, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, liderado por Fátima Báñez, a través de la Tesorería de la Seguridad Social, formalizaba por 60.000 euros, la “contratación del servicio de urología para la realización de reconocimientos urológicos al personal” a la empresa United Surgical Partners Madrid SL, filial actualmente al 100% de Quirón Hospitales SL. De nuevo, el concurso era adjudicado en un proceso ordinario negociado sin publicidad.
 
Si nos remontamos más atrás, la frecuencia de contratos otorgados al sector de la sanidad privada es mayor. En febrero del presente curso, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Ignacio Wert, adjudicaba a través de la Junta de Contratación de la Secretaría de Estado de Cultura el contrato para el “servicio médico para el personal adscrito en la Subdirección General del Instituto del Patrimonio Cultural de España”. La beneficiaria, Trauma Assistance, se hacía con un total cercano a los casi 30.000 euros (29.600 euros).
 
Demasiados casos que intentan resquebrajar por siempre los principios de la Sanidad pública y la Seguridad Social. Si acudimos a la Real Academia Española, la cuarta acepción del término público reza: “Perteneciente o relativo a todo el pueblo”. Cada vez más, esta definición se aleja de la realidad. Y los funcionarios, al menos algunos, unos privilegiados frente al resto de españoles que, por desgracia, se someten a las listas de espera.