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La extremeña sale al paso, por primera vez, de los últimos comentarios sobre su vocalización

Soraya Arnelas: “A lo mejor me equivoco a propósito”

Mayo 26, 2009

La polémica está servida. Después de que el programa ´Sálvame´ de Telecinco haya rescatado nuevas ´poyeyadas´, la cantante Soraya Arnelas responde, por primera vez, a todo el escándalo.

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Posee una de las voces más carismáticas y envolventes del panorama musical nacional, a pesar de que su fuerte carácter y su temperamento le están costando más de un disgusto. Soraya Arnelas, que estos días ultima los detalles de su espectacular gira de conciertos por nuestro país, se enfrenta a multitud de críticas después de que el programa ‘Sálvame’ de Telecinco, que conduce con moderado éxito el divertido Jorge Javier Vázquez, haya desempolvado, tras el ‘Poyeya’, nuevos ‘fallos’ de vocalización de la cantante en varias de sus actuaciones. No sólo las más antiguas, pues ya se ha hecho popular el término ‘Patami’, después de que en Eurovisión Soraya ‘transformara’ la ‘r’ por la ‘t’.
A pesar de que la polémica está en la calle, Soraya asegura que no es conocedora del nuevo escándalo: “No sé a qué te refieres”, me dijo cuando le pregunté. Desde Barcelona, pocos minutos antes de dar el pistoletazo de salida a un multitudinario concierto, Arnelas me atendió telefónicamente para explicar su visión de lo ocurrido: “¿En qué programa dices que están diciendo eso? No sé ni que programa es, no lo he visto en mi vida. La verdad es que estoy centrada en mis conciertos y nadie me ha comentado que estaban otra vez con ese tema. Ni siquiera mi madre me ha llamado para decírmelo”. Algo cansada de los cuchicheos que se hacen sobre su persona, Soraya aclara: “Tú que me conoces sabes perfectamente que me dedico en cuerpo y alma al mundo de la canción. Me subo a un escenario, interpreto los temas y me marcho a mi casa a descansar y a estar con los míos, no me preocupo de lo que digan de mi”.
Algunos de sus compañeros de concurso especulan con la posibilidad de que los aparentes errores de vocalización de la extremeña formen parte de una estrategia urdida para alimentar su popularidad ante los medios de comunicación. A pesar de que semejante argumento desprende cierto tufillo a envidia malsana, una Soraya vehemente y algo contrariada no duda en defenderse: “Si te digo la verdad, me da igual lo que piensen mis ex compañeros sobre mí. Es más, Saúl, a lo mejor sí que me estoy equivocando a propósito como ellos dicen, quién sabe”.
Consciente de que la fama es un arma de doble filo, la artista ha optado por hacer caso omiso a las incesantes campañas de desprestigio que arrecian sobre su espalda tras su brillante actuación en Eurovisión: “No me van a hundir aunque quieran. Representar a España para mí ha sido todo un orgullo y no me da vergüenza reconocer que lo hice lo mejor que pude”. Es cierto, pues los corresponsales especiales enviados hasta Moscú coinciden en que la actuación final de Soraya despertó los aplausos más enérgicos y sinceros de un público multirracial y sediento de novedad. Es evidente que si quedó relegada al penúltimo puesto de la clasificación, fue porque ese festival se ha convertido en un concurso politizado en el que poco o nada importa la calidad vocal de los intérpretes. De lo contrario, Soraya Arnelas hubiera encabezado el ranking a una de las mejores voces de aquella mágica noche. Otra vez será.  Soraya Arnelas forever.
 

Por Saúl Ortiz

saul@extraconfidencial.com