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Laborales, económicos y judiciales

Sólo tres meses después de asumir la presidencia de FCC, se incrementan los problemas para Esther Alcocer Koplowitz

Mayo 17, 2013

Las perdidas de FCC, por primera vez en su historia, superan ya los 100 millones sólo en el primer trimestre de 2013

Esther Alcocer Koplowitz tiene que afrontar un programa de desinversiones por importe de 2.200 millones de euros hasta 2015, que incluye la venta de la inmobiliaria Realia

También tiene que hacer frente al desgaste que supone que el que hasta hace unos días era presidente de FCC Construcción, José Mayor Oreja ha sido imputado por el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz

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Cuando el pasado día 31 de enero, Esther Alcocer Koplowitz (39 años), la hija mayor del matrimonio formado por Esther Koplowitz y el empresario Alberto Alcocer (el mayor de “Los Albertos”), asumía la presidencia del grupo FCC no podía imaginarse que en tan sólo tres meses los problemas dentro del grupo se incrementarían. De tener alergia a la relevancia pública, la hija de Esther ha pasado a ser portada no siempre atractiva de periódicos especializados y a tener que sentarse (eso si, siempre rodeada de sus fieles directivos) con sindicatos y políticos.

Las perdidas de FCC, por primera vez en su historia, superan ya los 100 millones sólo en el primer trimestre de 2013. Este dato ha llamado mucho la atención a los analistas que no esperaban estos resultados. Las pérdidas de FCC suman ya 140 millones de euros, eso sí tras los saneamientos económicos que la empresa viene realizando desde hace varios meses. Atrás quedan los muchos millones de beneficios de ejercicios anteriores. Los analistas consultados consideran que tras el saneamiento de Alpine, se observa un ebitda negativo de 140 millones de euros, “destacando los grandes problemas que está pasando la compañía en Europa por la crisis económica”.

Esta situación dramática que vive FCC en el sector de la construcción ha hecho que la empresa de Esther Koplowitz haya presentado un ERE que afecta a 1.143 trabajadores (el 15% de la plantilla nacional de unos 6.500 trabajadores). Hace unos días planteó a los sindicatos la posibilidad de rebajarlo en un 6 por ciento, mientras que los sindicatos creen que, en base a las previsiones de la compañía, éste no debería afectar a más de 732 empleados. La crisis de la construcción ha forzado a FCC a realizar una profunda revisión del negocio.

Programa de desinversiones

Ahora Esther Alcocer Koplowitz tiene que afrontar un programa de desinversiones por importe de 2.200 millones de euros hasta 2015, que incluye la venta de la inmobiliaria Realia (en la que comparte accionariado con Bankia), la concesionaria de autopistas Globalvía y la división de energías renovables. También habrá una reestructuración en la filial cementera, Portland Valderrivas, que incluirá el cierre de una planta (en Cataluña o en el norte de España). El objetivo: salvarse como sea y situara la deuda en tres años en 5.200 millones. Además, FCC planea emitir bonos por hasta 750 millones para refinanciar parte de su deuda, ya que tras años de bonanza por el boom de la construcción en España se ha caído en picado. Los números rojos alcanzaron los 1.028 millones el año pasado tras realizar ajustes, saneamientos y provisiones por 1.146 millones.

Frente judicial

Pero paralelamente, Esther Alcocer Koplowitz también tiene que hacer frente al desgaste que supone que el que hasta hace unos días era presidente de FCC Construcción, José Mayor Oreja (hermano del ex ministro conservador del PP  Jaime Mayor Oreja) ha sido imputado por el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz dentro del sumario por los papeles de Luis Bárcenas. José Mayor Oreja (FCC) aparecía con su nombre dentro de dichos papeles del ex tesorero del PP asociado a dos pagos realizados en 2008 y por un valor que asciende a 165.000 euros.

Precisamente, el juez Pablo Ruz ha citado a declarar en calidad de imputados a ocho empresarios de la construcción que aparecen como donantes del PP en los llamados papeles de Bárcenas. Entre los empresarios que están citados los próximos días 27, 28, y 29 de mayo, se encuentra el presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, y el expresidente de Sacyr Vallehermoso Luis del Rivero, además de José Mayor Oreja, ex presidente de FCC Construcción. Previamente, el día 20 está llamado a declarar como testigo el presidente del Senado, Pío García Escudero, y el 21 el ex portavoz adjunto del PP en el Congreso Jaime Ignacio del Burgo.

Tras la aparición de dicho nombre vinculado a la posible financiación irregular del PP, Mayor Oreja desapareció del organigrama de esta gran compañía. Fuentes de FCC aseguran que la salida de Mayor de la empresa no tiene absolutamente ninguna relación” con este hecho. Ahora, Fernando Moreno, procedente de Aqualia, ha pasado a sustituir a Mayor Oreja en la presidencia de FCC Construcción.

Metro de Málaga

Otro de los últimos graves problemas con los que debe enfrentarse Esther Alcocer es con la construcción del metro de Málaga. Hace escasos días se reunía con el presidente de Metro Málaga, Javier Pérez Fortea, para intentar paliar las serias diferencias que hay entre el Ayuntamiento y la concesionaria. Y ver si se exige indemnización en caso de que las obras soterradas produjeran un retraso. Se trata de buscar soluciones que permitan que la adjudicataria no salga perjudicada y un reequilibrio financiero. Y estudiar la alternativa de la prórroga de la concesión como compensación.

Esther Alcocer Koplowitz está casada con el empresario inmobiliario y hotelero Pablo Santos Tejedor, cuya familia es la propietaria de la inmobiliaria Santos. Esta inmobiliaria de origen santanderino pose distintos hoteles repartidos por la geografía española: Santander, Murcia, Mallorca, Madrid… En la capital de España son los dueños de los hoteles Convención y Agumar. También en Madrid están inmersos en distintos proyectos inmobiliarios como el PAU de Vallecas o el controvertido plan de El Molar.

Esther, al igual que su madre, se casó muy joven en el verano de 1993 y con tan sólo 20 años. Del matrimonio de Esther con Pablo Santos han nacido por ahora dos niñas (Alicia y Esther) y un niño (Pablo). Esther hizo por primera vez abuela a su madre a los 48 años, en concreto el 25 de marzo de 1999, cuando nació en la clínica madrileña de Santa Elena la pequeña también llamada Esther. La familia numerosa tiene su casa en Somosaguas.