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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

Si las Elecciones fueran como en Francia, el Partido Popular hubiera obtenido una clara mayoría absoluta con 223 diputados, el PSOE 59 diputados, Unidos Podemos 44 y Ciudadanos no tendría representación parlamentaria

Junio 23, 2017
macron rajoy

De la nada al todo. ¡La République en Marche!, el partido del presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, ha obtenido este pasado domingo 350 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional y, por tanto, una amplia mayoría absoluta que debería garantizar una cómoda aprobación del programa de reformas. Ningún presidente había acumulado tanto poder desde Charles de Gaulle, el líder francés que precisamente reformó el sistema electoral del país galo al modelo actual entre los años 1958 y 1962 tras la calamitosa experiencia de lo sucedido en 1954. En ese año, fueron necesarias trece votaciones para que los diputados y senadores se pusieran de acuerdo en elegir a René Coty como presidente de la República.

Todo ello llevó a que, en 1958, se eligiera como presidente a De Gaulle gracias a 80.000 grandes electores (diputados, senadores, consejeros generales, alcaldes y delegados de los consejos municipales), lo que para algunos críticos fue una especie de golpe de Estado “legal”. Posteriormente, en 1962, se realizó una reforma constitucional que estableció que el presidente se eligiera por sufragio universal directo a dos vueltas; si en una primera convocatoria ningún candidato supera el 50% de los votos, hay una segunda 15 días después en la que solamente compiten los dos candidatos con mayor porcentaje de votos. De la misma forma se eligen los diputados de la Asamblea Nacional. En ambas Elecciones la victoria de Macron le confiere un control de la política francesa sin los problemas que, por ejemplo, podemos encontrarnos en España.

¿Y si en España se imitara el sistema francés?

Sin un cambio tan radical como el sistema francés en su totalidad -es decir sin dividir la elección de presidente del Gobierno, por un lado, y del Parlamento por otro-, los cambios serían radicales tomado como referencia los resultados de las últimas Elecciones en España del 26-J de 2016. Eso sí, este ejercicio que ha realizado la página web Electomania parte de una premisa fundamental, usando el mismo número de diputados que ahora tiene cada provincia, hay que dividirla en distritos de parecida población.

El resultado, tras una segunda vuelta (en la primera tan sólo se habrían elegido 11 diputados y todos para el PP), sería el siguiente: una clara mayoría del partido de Mariano Rajoy con 223 diputados.

Elecciones a la francesa

La oposición queda muy lejos. El PSOE tan sólo obtendría 59 diputados, la mayoría del sur, excluyendo los grandes núcleos urbanos. Unidos Podemos bajaría a 44, casi todos en el País Vasco, Navarra, Cataluña y en menor medida del sur de Madrid. De los partidos nacionalistas sólo tendrían representación PNV (9 diputados) en el País Vasco y Esquerra Republicana de Catalunya (15), en Cataluña. Ciudadanos, no tendría ningún representante.

Desde luego, el cambio de sistema electoral, conlleva también una modificación de los hábitos de los electores, pero si queda claro que si un partido alcanza entre un 30-35% de los votos, tiene casi garantizada la gobernabilidad del país, sin bloqueos, como el que ha intentado imponer Pablo Iglesias en la Moción de Censura de la última semana o el que parece que va a intentar Pedro Sánchez, que ya plantea reunirse tanto con el líder de Podemos como con Albert Rivera. ¿Qué sistema es mejor? Depende fundamentalmente no de los resultados sino de cómo se gestionan los mismos. Francia elegía el sistema a través de su Parlamento hasta que sufrió el mayor de los bloqueos y optó por cambiar de sistema. Los próximos años en y la capacidad de construir en lugar de destruir como se empeñan algunos, quizá lleve a que, al menos, reflexionemos sobre las deficiencias de nuestro sistema político.