Menú Portada
Ana, la hija primogénita de la duquesa de Medinaceli, gravemente enferma

¿Será Mercedes Milá condesa de Montseny?

Marzo 4, 2012
pq_927_Lorenzo-y-Mercedes-Mila.jpg

El fallecimiento la semana pasada de José Luis Milá Sagnier, conde de Montseny y padre de los populares periodistas Mercedes y Lorenzo Milá, deja abierta la sucesión en el condado de Montseny, que hasta ahora ha llevado su padre, un título que data de 1926 y que fue concedido a su abuelo por su buena gestión al cargo de la Diputación de Barcelona. Con las nuevas leyes relativas a las sucesiones en los títulos del Reino que igualan los derechos de varones y mujeres, y que tienen patas arriba a media nobleza española entrampada en pleitos entre hermanos, cabe preguntarse si Mercedes Milá, primogénita del difunto conde deseará suceder en el título en detrimento de su hermano varón, José María, que es menor que ella.

Pero incluso en el caso en el que Mercedes prefiera abstenerse de solicitar la sucesión nobiliaria de su padre, para que el título pueda recaer en su hermano José Luis tendrían que renunciar a él otras dos hermanas mayores, Clementina y María de los Reyes, y sus hijos respectivos. En cualquier caso, las posibilidades de que la merced recaiga en su hermano Lorenzo son casi inexistentes.

Los Milá disfrutarán de una millonaria herencia
También queda abierta la sucesión de los bienes del difunto, pues la familia Milá, antigua propietaria de la emblemática “Pedrera” de Gaudí, aún posee una gran finca en la localidad de Espulgues de Llobregat, a las afueras de Barcelona. Los Milá son parientes de muchas de las grandes familias de la gran burguesía y de la nobleza catalanas (los Sagnier, los Bosch, los Camps) y por su madre la periodista y su hermano son nietos del marqués del Amparo, familia a través de la cual están emparentados con gran parte de la nobleza de Navarra.

Las sucesiones nobiliarias de padres a hijos son sencillas, y aquel o aquella que solicite el título para si sólo tendrá que hacer un sencillo trámite ante el Ministerio de Justicia mediando el pago a Hacienda de tan sólo 683 euros, tasa que paga un título sin Grandeza de España como es el caso de una transmisión directa como esta.  

Ana Medina y Fernández de Córdoba, gravemente enferma

Entre tanto, nos cuentan que la hija primogénita de la duquesa de Medinaceli, Ana Medina y Fernández de Córdoba, marquesa de Navahermosa, se encuentra gravemente enferma en su residencia del Soto de Viñuelas. Una terrible noticia para la ya anciana duquesa de Medinaceli, Mimi, que en los últimos años ya ha visto morir a dos de sus cuatro hijos: el malhadado Rafael, duque de Feria, que pasó por un juicio de dimensiones públicas y llegó a entrar en prisión, y Luis, duque de Santiesteban del Puerto. El cambio de las leyes de sucesión en títulos y grandezas haría recaer en Ana Medina el ducado de Medinaceli y la jefatura de la más noble casa de España, que en su momento pasaría a su hijo primogénito el príncipe Marco de Hohenlohe-Langenburg y Medina, que por su padre es miembro de una de la grandes familias de la nobleza alemana.

Pero tampoco marchan bien las cosas para la familia real holandesa que continúa sumida en la preocupación por el futuro del príncipe Johan Friso que, en coma, fue trasladado en días pasados desde Innsbruck al Wellington Hospital de Londres, que ha sido recomendado a la familia por los mayores expertos en daños cerebrales como es aquí el caso. La reina Beatriz acompañó a su doliente hijo en ese traslado, en compañía de su nuera y de sus nietas, pero ya se ha visto obligada a retomar todas sus actividades oficiales. Según han declarado las autoridades médicas, no hay certeza de que Johan Friso pueda llegar a recobrar la conciencia, y de hacerlo requeriría de un largo proceso de rehabilitación neurológica que llevaría meses o años.

Lejos de esas preocupaciones está la princesa Beatriz de York, hija del príncipe Andrés de Inglaterra, que desvanecidas ya las pretensiones de su padre de que pueda llegar a asumir actos oficiales en representación de la casa real británica dice ahora estar en busca de trabajo, instalada en su cómodo y gratuito apartamento de cuatro habitaciones en el palacio londinense de Saint James. Dicen quienes la conocen que terminará en el mundo de la moda o del arte.

Ricardo Mateos