Menú Portada
El cuerpo de la joven, de 22 años de edad, aparició semisumergido en el río Grau a su paso por Roses (Girona)

Seis años después, sigue paralizada la investigación por la muerte de la prostituta Vasirka Velikova Vancheva

Febrero 18, 2015

El 16 de febrero de 2009, a las 9:30 de la mañana, un vecino de la urbanización Santa Margarida de Roses, en Girona, observaba un bulto extraño flotando sobre uno de los canales del río Grau a su paso por la zona. Se trataba del cadáver, completamente desnudo, de una joven

pq_929_vasirka.jpg

La fallecida tenía entre 22 y 25 años, era de raza blanca y no presentaba signos externos de violencia. Al carecer de documentación, los Mossos d’Esquadra buscaron en primer lugar en las bases de datos de personas desaparecidas y denuncias por desaparición en los últimos días, pero no constaba ningún caso que encajase con las características de la joven. El cadáver había aparecido junto al puente de la carretera C-260, una zona en la que ejercían la prostitución por las noches mujeres procedentes del este de Europa

Muerte violenta por ahogamiento

Mientras los agentes comenzaban a trabajar con la sospecha de que la fallecida fuera una meretriz, la autopsia revelaba la muerte por ahogamiento, muy probablemente por la presión ejercida por otra persona sobre la cabeza de la chica bajo el agua. La hipótesis del asesinato también venía avalada por la ausencia total de ropa y documentación de la víctima. Los encargados de la investigación preguntaron a varias mujeres que ejercían la prostitución en la carretera cercana sobre los datos de que disponían sobre la víctima: blanca, joven, pelo largo, varios piercing y un tatuaje en la espalda. No tardaron en encontrar lo que buscaban. La descripción correspondía con la un meretriz búlgara a la que sus compañeras habían echado en falta en los últimos días; Vasirka Velikova Vancheva, de 22 años, conocida en los ambientes de la calle como Nancy.

Una vez identificada la fallecida, la investigación avanzó a gran velocidad. En julio de 2009, cinco meses después del crimen, los Mossos arrestaban en Camallera al proxeneta búlgaro Tamer Ruzhdiev Mustafov, acusándole de estar implicado en el asesinato de Vasirka. Además, la policía catalana desarticulaba una organización de ciudadanos búlgaros dedicada a traer mujeres de su país para explotarlas sexualmente en España bajo amenazas y coacciones. Entre las nueve personas detenidas se encontraba la novia de Mustafov, Nikolinda T.D., acusada de encubrimiento. Los agentes habían llegado hasta Tamer tras analizar las llamadas realizadas y recibidas por el teléfono móvil de la víctima. Además, el búlgaro había volado a Bélgica inmediatamente después del asesinato de la mujer, lo que la policía interpretaba como un intento del supuesto criminal de quitarse de en medi hasta que la situación se tranquilizase.

La mafia de la prostitución búlgara en Cataluña

Sin embargo, las esperanzas de resolver el caso se esfumaron cuando la juez de Figueres encargada de la investigación acordó la puesta en libertad de todos los detenidos, incluido el principal sospechoso, y el archivo del caso por falta de pruebas sólidas sobre su participación en los hechos. La magistrada tomaba esta decisión después de recibir las pruebas de ADN que exculpaban a Tamer Mustafov. También se analizaron los vehículos de los detenidos por si el dibujo de los neumáticos de alguno coincidía con las huellas de rodadas halladas junto al lugar donde apareció el cadáver, pero esta vía tampoco dio resultados positivos.

El expediente permanece cerrado desde entonces. Tamer Mustafov fue detenido tiempo después por otros delitos: en mayo de 2012 cayó junto con otros ocho integrantes de una banda dedicada a cometer robos con violencia e intimidación por toda la provincia de Girona.

José Manuel Gabriel