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Sebastian Vettel martiriza a Ferrari

Septiembre 9, 2013

Ferrari ya han puesto fecha a su rendición: los entrenamientos libres del Gran Premio de Singapur. Si el coche corre ese viernes, pelearán hasta el final, pero como de manera bastante previsible, el Red Bull de Vettel vuele bajo los focos de la futurista ciudad-estado asiática, replegarán velas y se pondrán manos a la obra con el coche de 2014, dando este Mundial por perdido.

Los italianos se agarran al clavo ardiente de los excelentes finales de temporada que suele protagonizar el piloto asturiano, pero los más de 50 puntos de ventaja que atesora líder destacado de la clasificación hacen de esta empresa algo poco menos que imposible. La remontada sólo podría ocurrir si Vettel, pilotando como lo está haciendo, se marcase dos o tres “ceros” con otros tantos abandonos. Sólo así y con varias victorias de Alonso se podría pensar en un final feliz para los de Maranello a falta de siete pruebas.

Un rival intratable

Hace tiempo que los nervios dominan al equipo rojo, y las declaraciones preveraniegas de Alonso, y su respuesta por parte de Luca di Montezemolo -presidente de la compañía- no son más que el reflejo del desespero por la incapacidad de dar caza a los Red Bull. Los coches ingleses, que corren con licencia austriaca, van un paso por delante y pilotados por un exquisito Sebastian Vettel resultan intratables.

El alemán está haciendo el probablemente mejor año de su vida. En temporadas previas, la insultante capacidad de su coche enmascaraba sus capacidades de manejo, pero el actual RB9, siendo un coche superior, no es lo arrollador de diseños previos. Parte del mérito obviamente está en la calidad de su bólido pero con las mismas herramientas se encuentra su compañero Mark Webber y sin embargo no ha ganado ni una sola carrera por seis de Vettel, la mitad del calendario. De seguir esta progresión, el tricampeón acabará ganando más de diez y eso es insalvable. En Red Bull apoquinan más de la mitad del sueldo de sus pilotos en función de los resultados, así que la paga extra del muchacho va a ser multimillonaria. Menudo cotillón va a poder montar en Nochevieja.

A punto de gastar la última bala

El rubiales apenas comete errores, su coche corre más, el equipo realiza paradas electrizantes, sus estrategias son acertadas y los sábados aparca su coche el primero en la parrilla del día siguiente en unas tandas clasificatorias enormemente favorecedoras; estos son los mimbres con los que se ganan mundiales. Sebas avanza a toda máquina hacia su cuarta corona y la única manera de pararle es colgarle de su monoplaza todos los trofeos logrados hasta la fecha y que sirvan de lastre. Sin eso, sólo un Tomahawk como los que guarda Obama en su arsenal, será capaz de pararle. El único piloto a su altura de pilotaje este año es Fernando Alonso y se queja, aportando pruebas periciales, de que su coche, aunque mejorado -el cuarto puesto de Massa arroja pistas sobre esto-, sigue sin estar a la altura de las necesidades.

Si al marasmo deportivo ante la ausencia de posibilidades de vencer añadimos el radical cambio de normativa previsto para 2014, que Ferrari es motorista y se rumorea que manejan el diseño (junto a Mercedes y Renault) algo atrasado con respecto a sus competidores, que todo apunta a que su segundo piloto, (Felipe Massa) puede ser desplazado… evidentemente se están preparando para un cambio de ciclo, y cuando esto ocurre todo se tambalea. Curiosamente una de los mimbres que menos falla, una de las pocas constantes, es un Fernando Alonso que está haciendo un año bastante bueno desde el punto de vista del pilotaje, pero no alcanza la perfección de 2012. A pesar de todo, el ovetense hace magia, pero no milagros. Necesita más equipo si sus jefes quieren resultados. A ver si las obra mayores en las que andan metidos traen de paso algún cambio entre los que deciden.

José M. Zapico/Virutas
@VirutasF1