Menú Portada
Nadie entiende como el Registro de la Propiedad "tapó" durante dos años quiénes eran los verdaderos propietarios de esta heredad, negando a Extraconfidencial.com todas las notas registrales solicitadas

Se mantienen las grandes incógnitas sobre la mansión madrileña de Somosaguas, que los vecinos siguen atribuyendo a la aristócrata alemana Corinna zu Sayn Wittgestein

Julio 13, 2015

La calle de la Urbanización donde se ubica la posible nueva vivienda de la “amiga íntima” del rey emérito Juan Carlos I no es accesible ni siquiera en Google Earth; además, es una de las pocas calles de la localidad del municipio de Pozuelo de Alarcón que tampoco ha sido topografiada por Street View

pq_933_vista-mansion1.jpg

La aristócrata alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, “amiga íntima” del rey emérito Juan Carlos I, nacida en 1965 como Corinna Larsen, ha vuelto a saltar a la opinión pública española tras sus declaraciones en exclusiva al diario El Mundo, publicadas este pasado fin de semana en portada y con tres páginas, sorprendiendo a la opinión pública por la forma y cuándo han sido realizadas, ya que todo lleva a que este rotativo parece haber sido el periódico elegido por Zarzuela como “portavoz oficial informativo” de la casa real española. Se añade este control al hecho de tener controlado perfectamente todo lo que pueda publicar el diario El País sobre la casa real española, ya que Javier Ayuso, adjunto al dirección del diario del Grupo PRISA, ha sido durante muchos años el jefe de comunicación de Zarzuela y mano derecha del rey emérito Juan Carlos de Borbón.

Como ya adelantó en su día en primicia informativa Extraconfidencial.com, tras una extensa investigación, la posibilidad de que Corinna zu Sayn-Wittgenstein hubiese elegido fijar definitivamente su residencia en España en la calle Siete Cerros de la Urbanización Somosaguas Norte, ubicada en el término municipal madrileño de Pozuelo de Alarcón, había tomado tintes de seria realidad tras ser confirmada su presencia en la propia Junta de Propietarios de dicha Urbanización, una información facilitada a este periódico por parte de los vecinos, que siguen ratificándose en ello.

Sorprendentes declaraciones al diario El Mundo

Ahora en declaraciones sorprendentes al diario El Mundo, la aristócrata niega de inmediato, y sin ninguna explicación contundente, el por qué de ellas. Además, causa sorpresa que dichas declaraciones fueron realizadas, según el propio diario, el pasado día 27 de junio en Londres en un acto organizado por la fundación Walkabout en el Museo de Historia Natural de la capital británica y son publicadas el pasado sábado día 11 de julio, escasos días después de que Extraconfidencial.com publicará quenadie descarta ya que la aristócrata alemana pueda irse a vivir a Somosaguas de forma inmediata con huéspedes reales.

La investigación sobre el terreno de este periódico apuntaba a ello por las medidas extremas de seguridad en torno a la heredad. Una vivienda que ahora ya está casi construida bajo unas extremas medidas, con altas vallas en torno a ella, con cámaras en todos los alrededores de la propiedad y con vigilancia en toda la urbanización a cargo de una conocida empresa privada, además de controles policiales aleatorios.

Además, la calle de la Urbanización donde se ubica la posible nueva vivienda de la supuesta princesa Corinna -a la que el diario El Mundo bautiza en su portada sin rubor informativo alguno de “princesa alemana” sin serlo-, no es accesible ni siquiera en Google Earth. Además es una de las pocas calles de la localidad del municipio de Pozuelo de Alarcón que tampoco ha sido topografiada por Street View.

Se trata de un súper chalé con una superficie construida de 500 metros cuadrados en un terreno de 2.915 cuadrados destinado a zonas verdes, ajardinadas y de recreo y aparcamiento, así como a viales interiores de la parcela. La vivienda constaba inicialmente de una sola planta, pero por el desnivel del terreno en la fachada posterior existe otra planta. Linda al norte con una chopera propia de la Urbanización. Casualmente, según la información del diario El Mundo, desde el año 2006 que se adquirió el terreno no se iniciaron las obras hasta el año 2013, siete años más tarde de adquirir el terreno y precisamente cuando la aristócrata Corinna estaba en plena luna de miel con España y habitaba a escasos metros del Palacio de la Zarzuela (Los verdaderos propietarios del casoplón adquirieron el terreno en el año 2006 y lo construyeron en 2013”, dice El Mundo).

Se tapa quienes son los verdaderos propietarios de la mansión de Somosaguas

Nadie pude entender que ahora la parcela pertenezca, según los datos registrales publicados por El Mundo, a Carlos Trascasa Arbide y Silvia María Palacios-Pelletier García-Courel. Él, director de la oficina madrileña de la conocida consultora americana McKinsey & Company; y ella, apoderada de Xwyzensk Investments Spain S.L., una empresa que se dedica a “actividades financieras y de seguros”, además de ser hijastra de Fernando Fernández-Tapias, más conocido por Fefé, que se casó con su madre, Juana García-Courel Mendoza, tras dejar el naviero a su primera mujer, Chiqui Riva Suardíaz, para casarse por lo civil con ella.

Nadie entiende cómo son posibles esos fallos registrales, al igual que ocurrió con la infanta Cristina de Borbón en el Caso Noos-Urdangarín, cuando en su día la petición formal de Extraconfidencial.com asignaba oficialmente la parcela de la Urbanización de Somosaguas, donde puede ubicarse en España la princesa alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, a la empresa IBN Arabi SL que no era la verdadera propietaria, haciendo bailar los números 22 y 24 de la calle Siete Cerros de Somosaguas. Y todo con el visto bueno del Ayuntamiento del PP de Pozuelo, liderado por Paloma Adrados, actual presidenta del parlamento autonómico de Madrid.

La citada parcela donde se construye esta gran mansión está señalada (como se puede ver en las fotografías adjuntas), con el número 22 de la calle Siete Cerros de la elitista urbanización de Somosaguas. Y al solicitar en el Registro de la Propiedad nº1 de Pozuelo quien es el titular de esta parcela marcada con el número 22 aparecía al 100 por 100 la sociedad IBN ARABI SL. Sin embargo, esta sociedad no era la verdadera propietaria de la parcela donde se ha estado construyendo esta gran mansión.

Tras publicar en su día Extraconfidencial.com los datos de esta sociedad que aparecía como titular en el Registro de la Propiedad, la administradora única de IBN Arabi se puso en contacto con nuestro periódico para aclarar que ellos no eran los propietarios de esta parcela ni de la gran mansión que lleva construyéndose desde hace unos meses, sino de la que estaba al lado, a pesar de figurar en el Registro como titulares.

Dos números 22 en la calle Siete Cerros

En la calle Siete Cerros casualmente ha habido dos números 22. Y en el Registro no se cambió nada. No hay ninguna explicación razonable de cómo se puede hacer bailar dos números consecutivos de una calle, tanto registralmente como en la ordenación territorial de una urbanización, intentando confundir sobre los verdaderos propietarios.

Al tener noticia de este grave error registral, Extraconfidencial.com se puso de nuevo a la búsqueda oficial de quienes eran los propietarios de la verdadera parcela y nos encontramos en su día con la grave sorpresa de que por parte del Registro de la Propiedad se nos denegó la información de quienes eran los verdaderos propietarios de la parcela donde se estaba construyendo la gran mansión, posible residencia de la supuesta princesa alemana.

Así, inicialmente, ante nuestra petición registral, aparecía una nota un tanto especial que no se ofrece nunca y máxime cuando horas antes habíamos pedido el número de al lado y se nos había dado sin dilación y sin problema alguno. Ahora se nos indicaba: “: Ha sido denegada como consecuencia de la siguiente razón: No es posible realizar la petición con los datos aportados”. Pero los datos aportados eran los mismos que habíamos enviado para la parcela indicada erróneamente con el número 22.

Un hecho casi sin precedentes en la información registral en España, ya que el mismo Registro sí facilitó sin problemas los nombres de los propietarios del número oficial 22, propietarios erróneos, y sin embargo denegaba oficialmente la titularidad de la parcela en concreto, que ahora el diario El Mundo descubre en curiosa exclusiva: Carlos Trascasa Arbide y Silvia María Palacios-Pelletier García-Courel.

Todos los expertos consultados, registradores incluidos, indicaron que se trataba de una estrategia seguida para no facilitar quiénes eran los verdaderos propietarios de esta parcela donde, según los vecinos puede instalarse en España Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Los vecinos de la Somosaguas indican que la aristócrata alemana había supervisado personalmente las obras

La noticia sobre la posibilidad de que estuviese buscando una casa para acomodarse en Madrid cerca de Zarzuela y sobre la que empezamos esta investigación venía certificada por un hecho puntual. Según afirmación de los vecinos de la elitista Urbanización madrileña de Somosaguas la aristócrata alemana había supervisado personalmente las obras de esta propiedad ubicada dentro de este complejo residencial, y así se lo había comunicado ella misma a la junta de propietarios. “Vino a ver la mansión personalmente, a vigilar las nuevas obras, pero no ha hecho amigos dentro de la urbanización. En otra ocasión envió a un representante ya que por medidas de seguridad se están cambiando el nombre de las calles y acudió una persona  en su representación a la reunión. Pero aquí dentro hay un silencio absoluto, más bien por miedo a que algo salga a la luz”.

Ahora, la alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, “amiga íntima” del rey emérito Juan Carlos I, llega a culpar de esa filtración a los servicios secretos españoles, que en su día la vigilaron y la protegieron, poniéndole el apodo de Ingrid, como publicó Extraconfidencial.com.

De nuevo, otra vez más, Ingrid parece inquieta con las noticias publicadas en España, y vuelve a la carga informativa -medida y controlada-, sin lograr frenar las grandes incógnitas e interrogantes que aún pesan sobre la extraña mansión de Somosaguas, ya casi construida y con grandes medidas de seguridad, sobre la que nadie quiere hablar y los vecinos mantienen miedo, recelo y estupor.

 
Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho