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EXCLUSIVA: NEGOCIOS ENTORNO AL ALZHÉIMER (I)
El juzgado nº 65 de Madrid otorgó a esta Fundación de Alzheimer, sin base económica alguna, la tutela de la millonaria parte que le correspondía a Yolanda, una de las dos hijas del dueño de La Finca

Se investigan supuestas irregularidades comprometedoras en la gestión del patrimonio de 3.000 millones del magnate Luis García Cereceda: la Fundación AFAL, bajo sospecha

Noviembre 19, 2013

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Esta Fundación no se dedica a la gestión económica sino a la “asistencia en establecimientos residenciales para personas con discapacidad intelectual, enfermedad mental y drogodependencia”. No presenta cuentas en el Registro y en su memoria de actividades no refleja ningún dato económico 
La sociedad Geronlaw S.L., propiedad de Blanca Clavijo, a su vez presidenta de la Fundación AFAL,  tiene como domicilio social La Finca
Tal es la guerra de números que los albaceas de la herencia han pedido una prórroga de un año más, ya la última, para hacer efectivo el legado
El director de la Fundación AFAL, Jaime Conde, puntualiza que “la situación actual es muy complicada con esta señora, ya que su problema es que no tiene ni consigue la liquidez que ella desea. Nosotros estamos puestos por el Juzgado y con Yolanda García Cereceda es muy difícil consensuar nada”

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La Fundación AFAL, Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer, está bajo sospecha. Esta Fundación es la que hoy en día tutela, y hasta hace escasos meses “curatelaba”, la parte de Yolanda García Cereceda, una de las dos hijas del magnate Luis García Cereceda, que al morir en 2010 les legó a sus descendientes una fortuna que se calcula en unos 3.000 millones de euros, una vez descontada la deuda. Yolanda se encuentra enfrentada en los Tribunales a su hermana Susana, que hoy en día regenta todo el emporio empresarial que montó su padre, un constructor muy amigo del ex presidente del gobierno socialista Felipe González Márquez, tanto que le presentó  a su actual mujer; Mar García Vaquero, que trabajaba para él.

Susana García Cereceda pidió tras la muerte de su padre el 7 de junio de 2010, hace ya más de tres años, la incapacidad de su hermana Yolanda, ambas fruto del primer matrimonio de Luis García Cereceda con Mercedes López. Y el Juzgado de Primera Instancia e Incapacidades número 65 de Madrid decidió, sin base económica alguna, con su único y particular criterio, que la Fundación AFAL fuera la que se encargara inicialmente de la curatela (y después de la tutela), de los bienes de Yolanda, “de los que actualmente ni tiene disposición ni sabe nada ni se le informa de nada”, afirman fuentes de la familia.

¿Futura residencia para enfermos de Alzhéimer en La Finca?

Se da la circunstancia que la Fundación AFAL es una Asociación no definida cuyo objeto social es la asistencia en establecimientos residenciales para personas con discapacidad intelectual, enfermedad mental y drogodependencia”, y “contribuir activamente a la conquista de la enfermedad del alzhéimer”. No presenta cuentas en el Registro (no está obligada al ser Fundación), y en su memoria de actividades no refleja ningún dato económico.

Pero si se da la casualidad que una de sus sociedades propiedad de la presidenta de AFAL,  Geronlaw S.L., y donde ella, Blanca Clavijo, figura como administradora única, tiene como domicilio social la Urbanización de La Finca. Esta sociedad se dedica a “la prestación renumerada de servicios de formación en general y específicamente en materia socio-sanitaria, jurídica, bioética y laboral”. Pero fuentes solventes afirman que ahora Clavijo pretende construir un complejo dentro de La Finca para enfermos deAlzhéimer con un presupuesto de unos 17 millones de euros.

Alarmante cambio de curatela a tutela

La única fuente de financiación conocida de AFAL es una empresa de informática, T4L TECHNOLOGY FOR LIVING S.L., que “participa en varios acontecimientos tanto online como offline para ganar visibilidad y así más ayuda por parte de la sociedad”. La Fundación AFAL está presidida por Blanca Clavijo Juaneda, licenciada en Derecho por la Universidad de Navarra. Es abogada en ejercicio, socia-fundadora de Derecho y Acción Social S.L, despacho especializado en el asesoramiento a Tercera Edad y Tercer Sector, y patrona de la Fundación Aequitas del Consejo General del Notariado. La Fundación AFAL tutela, por orden judicial en casi todos los casos dada su gran implantación en el Juzgado nº 65 de Madrid, a unas 100 personas. Cuando los casos son complicados económicamente, como ocurre con la familia García Cereceda, acuden a la empresa multinacional KPMG, en la que, curiosamente, el marido de la presidenta Blanca Clavijo, Rafael Núñez Blázquez, figura como apoderado de KPMG Abogados (Perteneciente a la auditora KPMG).

Hace un año aproximadamente el Juzgado nº 65 de Madrid cambio en 24 horas la curatela de Yolanda por la tutela, con la que la hija de García Cereceda ya no podía disponer de motu propio de ninguno de sus bienes ni de cualquier liquidez. Todo se debía que a que ésta no había querido firmar unos legados de la herencia, en concreto unas acciones de Procisa, hasta que sus abogados no lo vieran. Ante esta circunstancia la titular del Juzgado nº 65 decidió cambiar de inmediato la curatela por la tutela (donde ya no se requería para nada con su presencia), pero dándosela de nuevo a la Fundación AFAL e incapacitar judicialmente a Yolanda para administrar ya definitivamente la parte que le dejó su padre. Ahora existe un nuevo pleito interpuesto por Yolanda García Cereceda contra ese auto y para la remoción del tutor y que de una vez por todas salga la Fundación AFAL.

Sospechosas y “erráticas” transferencias bancarias

Desde entonces han surgido denuncias de graves y presuntas irregularidades cometidas, como unas sospechosas transferencias de las cuentas de Yolanda García Cereceda en Bankinter a otra sociedad  vinculada a AFAL. Según la documentación que obra en poder de Extraconfidencial.com serían tres  transferencias que se realizaron por valor de 13.000, 6.000 y 42.000 euros desde una cuenta de Bankinter a una sociedad vinculada a AFAL sin conocimiento de la hija de Cereceda. Al pedir sus abogados explicaciones al respecto se aportó por parte de la Fundación una carta del citado Banco en la que informaba de un error bancario. Puestos en contacto con el director de la Fundación AFAL; Jaime Conde, sí ratifica que se hicieron estas transferencias “pero fue un error que se subsanó en menos de 24 horas… tenga en cuenta que tenemos unos cien tutelados moviendo cuentas y puede haber un fallo con la Banca Online ¿pero cómo vamos a querer desviar un dinero de la señora García Cereceda a nuestras cuentas de una manera tan simple?”. Sin embargo, según la denuncia interpuesta contra esta sospechosa maniobra “no era si, ya que se había utilizado para dichas transferencias una clave y un código expreso, por lo que además se puede haber incurrido en aportar documentación falsa para justificar inicialmente dicho extremo”.

Algunas denuncias, como ya en junio de 2010 publicó Extraconfidencial.com, hablan ya de un excesivo protagonismo de esta Fundación que podría quedarse con el 4% por derechos adquiridos de administrar este patrimonio y con consejeros en las empresas de los Cereceda. Un hecho que todavía no han materializado, aunque la Ley se lo permite por la tutela. Tanta ha sido la vinculación de AFAL con los temas personales de Yolanda García-Cereceda que en su día lograron situar como perito del caso de la tutela de sus hijos (otro pleito más), a uno de sus colaboradores, el catedrático Alfredo Calcedo Ordoñez.

Presunta defraudación a Hacienda de 550 millones

Al final, Yolanda García Cereceda denunció que había pagado 13.000 euros por un Informe que no le había servido para nada. Por parte de la Fundación AFAL, su director, Jaime Conde, quiere puntualizar que “la situación actual es muy complicada con esta Señora, ya que su problema es que no tiene ni consigue la liquidez que ella desea. Nosotros estamos puestos por el Juzgado y con Yolanda García Cereceda es muy difícil consensuar nada. El problema es que esta Señora es de las que “conmigo o sin mí”. Y como no recibe lo que ella quiere: liquidez… es sin mí. No es un problema de la complejidad del patrimonio, que está basado fundamentalmente en activos no en liquidez, sino de personas. Es imposible formalizar cualquier acuerdo, nada le satisface. Todo son contradicciones, por lo que la Juez ordenó que se cambiase de curatela a tutela dada la incapacidad para llevar a la práctica ninguna acción encaminada a conservar su patrimonio”.

Como se comprueba la guerra por la fortuna de los Cereceda sigue adelante. Estas continuas discrepancias entre las hijas del fallecido, Susana y Yolanda García-Cereceda, han hecho que los albaceas de la herencia, los gestores de la empresa Procisa, hoy en manos de Susana, hayan pedido una prórroga de un año, ya la última, para hacer efectivo el legado. Desde la muerte de Luis García Cereceda tenían tres años para ejercer su cargo de albacea y hacer efectivo el legado, pero ahora han solicitado otro año más ante la dificultad de liquidar la herencia, “o lo que hayan dejado”, dicen algunas fuentes consultadas. Hay que reseñar que todavía existe el pleito fiscal por una disconformidad patrimonial declarada en el ejercicio fiscal de 2007, y que el caso sigue abierto en los Juzgados contra la familia Cereceda, donde se estima una presunta defraudación al Fisco de 550 millones.

La parte que Yolanda García-Cereceda percibe al mes de pensión fija es de unos 50.000 euros, que son administrados por la Fundación AFAL, y  a diferencia de hace unos meses los gastos fijos (alquileres de las casas, gastos cotidianos, jardineros, mantenimiento de los caballos, etc.) ya no le son pagados por las distintas empresas del emporio Cereceda: Procisa, Serrano 54, etc…

Las hermanas unidas solo contra la viuda de Cereceda

Lo único que ya se ha cerrado ha sido el pleito con la segunda mujer y viuda de su padre, Silvia Gómez Cuétara. En este caso las dos hermanas García Cereceda, hicieron piña, e interpusieron una demanda conjunta contra Silvia Gómez para conseguir que ésta y sus hijos, habidos de su matrimonio con el conocido jurista Ramón Hermosilla –su primer marido-, abandonara la casa familiar de La Finca, o en su defecto pagaran un alquiler. Silvia Gómez Cuétara y sus hijos dejaron hace unos meses la mansión donde vivió junto al constructor hasta su muerte. Vivían en su mansión madrileña de la Finca de Somosaguas, en una casa conocida como “El Carrefour” por la amplitud de sus edificaciones (más de 1.500 metros construidos). Sin embargo, según ha podido saber Extraconfidencial.com, sí que la segunda mujer de Cereceda vendió por varios millones de euros otra gran mansión en la Urbanización La Finca que le donó en vida su marido.

Y en vida también el constructor entregó una herencia millonaria a sus hijas, como dos viviendas espectaculares para cada una de ellas en la misma Urbanización. Por ejemplo, la mansión de Yolanda sirvió de morada al entrenador del Real Madrid, el portugués José Mourinho, que pagaba unos 20.000 euros al mes de alquiler. Y antes que él, sirvió de residencia del cantante Alejandro Sanz. Las empresas más importantes que constituyen ele imperio Cereceda son: Lugarce, Afisa y Procisa. Luego tenía empresas, una casi por cada calle importante de Madrid: Pez 12, Serrano 134, Inmuebles Claudio Coello, Princesa 37, Bravo Murillo 207, Caballero de Gracia 10, Gestora Génova 10, entre otras. La empresa dueña de su gran operación especulativa de Somosaguas, es decir, la Urbanización de lujo La Finca, se llama Parque de Somosaguas.

La batalla, otra más, está servida

Una fortuna amasada por Luis García Cereceda durante los Gobiernos de Adolfo Suárez y Felipe González y el autonómico de Alberto Ruiz-Gallardón. La base de esta fortuna está en el negocio de la compra de edificios y solares que luego se revendían o transformaban en viviendas de lujo, al compás de la política de recalificaciones que siempre le benefició, como su gran operación en la Urbanización madrileña de Somosaguas con los terrenos de La Finca, antes rústicos dedicados a un minicampo de golf con 9 hoyos. Esta gran fortuna que también se fue tejiendo poco a poco en los reservados de uno de sus emblemas de su poder, el restaurante Zalacaín, no tiene por ahora un dueño final.

Ahora esta guerra familiar se activa aún más con la presencia sospechosa de la Fundación AFAL, como garante de la parte patrimonial que le toca a Yolanda García-Cereceda. Por lo que la batalla por el poder y el dominio del gran emporio inmobiliario no ha hecho sino empezar.

Juan Luis Galiacho