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LA CORRUPCIÓN URBANÍSTICA DE COSTA A COSTA (V)
La construcción de la urbanización Costa Miño amenazada por el concurso de Martinsa-Fadesa

Se expropió obligatoriamente a seis euros el metro cuadrado y se vende a 6.000

Julio 23, 2008

La costa gallega está cambiando de forma radical
El mejor ejemplo de la importación del “método mediterráneo” es Miño, un bello municipio en la ría de Betanzos, en el que se están  edificando 1.300 viviendas con campo de golf y hotel
Grupos ecologistas denuncian que el proyecto no tiene ni depuradora ni red propia de abastecimiento de aguas
La inmobiliaria Martinsa-Fadesa no ha finalizado la obra.


Uno de los puntos más llamativos es que el Ayuntamiento expropió más de un millón de metros cuadrados de suelo forestal para darle la concesión a la entonces independiente inmobiliaria Fadesa. Esa operación fue la primera expropiación que se realiza en Galicia para acometer una urbanización privada con venta obligatoria del suelo a seis euros el metro cuadrado. Martinsa-Fadesa los vende ahora entre 2.000 euros el metro cuadrado y hasta los 6.000 euros por chalet. Un negocio aparentemente redondo para la constructora, pero que al igual que muchas otras urbanizaciones de la inmobiliaria de Fernando Martín no ha conseguido salvar su situación actual. Y es que la construcción ha sufrido diferentes vicisitudes, incluso sufrió un atentado, una bomba casera compuesta por varios kilos de pólvora en una olla a presión estalló en el exterior de la oficina comercial de la urbanización. Evaluando el presente, vemos como se expropio a un precio irrisorio un lugar de importante valor ecológico para construir una urbanización de lujo, cuyos resultados están en el aire. La primera fase está vendida y ya hay vecinos instalados en la zona terminada. Muchas otras están por acabar y los obreros que trabajan en la obra reconocen que lo hacen a menor ritmo, de hecho, sólo se ve una media docena de trabajadores haciendo trabajos menores. También está pendiente la construcción del campo de golf de nueve hoyos de la urbanización. Además de la incertidumbre por la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa, sobre esta macrourbanización también está pendiente una resolución en el Tribunal Supremo, ya que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia anuló la adjudicación de las obras.