Menú Portada

Se cumplen 19 años de la vil y cobarde ejecución de Miguel Ángel Blanco por ETA, un episodio funesto de la Memoria Histórica de España que Iglesias, Errejón, Carmena, Colau, Garzón, Kichi o Zapatero no quieren ver

Julio 14, 2016
Miguel Angel Blanco

Francisco Javier García Gaztelu, alias “Txapote”, Irantzu Gallastegui Sodupe, “Nora”, y José Luis Geresta Mujika, “Oker” o “Ttotto”, todos miembros del comando Donosti de ETA, intentaron localizar a Miguel Ángel Blanco el 9 de julio, miércoles, a partir del trayecto que hacía normalmente desde su domicilio, en la calle Iparraguirre de Ermua. Los tres terroristas no lo localizaron, ya que Blanco se había desplazado con un vehículo que pertenecía a su padre.

Al día siguiente, fue localizado a las 15:30 horas, cuando bajaba del tren para acudir a su lugar de trabajo, la empresa Eman Consulting. Irantzu Gallastegui, ‘Nora’, abordó al concejal y le introdujo en un vehículo oscuro que estaba estacionado en la calle Ardanza. A las 18:30 horas, los etarras pidieron el acercamiento de los presos de ETA a cárceles del País Vasco, en un comunicado que fue reproducido en la emisora de radio Egin Irratia, diciendo que si antes de las 16 horas del sábado, día 12, el Gobierno, presidido por José María Aznar, no llevaba a cabo el acercamiento de los presos, ejecutarían a Miguel Ángel Blanco.

El concejal fue retenido en algún lugar aún desconocido. Allí fue maniatado y permaneció hasta el día del ultimátum. El 12 de julio, los tres terroristas lo introdujeron en el maletero de un vehículo y lo llevaron a un descampado de la localidad de Lasarte-Oria, en Guipúzcoa. Gaztelu, viendo que sus exigencias no se habían cumplido, le disparó dos veces en la cabeza a las 16:50, mientras Mujika le forzaba a ponerse de rodillas con las manos atadas a la espalda. Miguel Ángel Blanco no murió en el acto. Dos hombres que caminaban por el campo en Azokaba descubrieron poco después a Miguel Ángel Blanco aún con vida. Fue trasladado a la Residencia Sanitaria de Nuestra Señora de Aránzazu, pero no se pudo hacer nada por su vida. Miguel Ángel Blanco falleció a las 5:00 horas del 13 de julio de 1997.

El 30 de junio de 2006, se juzgaron a los responsables, “Txapote” y “Nora”Mujika se suicidó dos años después del asesinato-, y se les condenó a 50 años de prisión, por el secuestro y asesinato del concejal.

Ayer, 13 de julio de 2016 se cumplieron 19 años de la defunción de Miguel Ángel Blanco que fue vil y cobardemente ejecutado por ETA el día anterior, un episodio funesto de la Memoria Histórica de España que muchos de los integrantes de las formaciones de Podemos y PSOE no quieren ver.

Hace relativamente poco, con motivo de la polémica Comisión de Memoria Histórica de Carmena en el Ayuntamiento de Madrid, el presidente del Foro por la Memoria de la misma comunidad, Miguel Ángel Muga, se quejaba amargamente porque, en sus palabras, “es una ofensa que en el año 2016 todavía se mantengan calles a criminales franquistas como las del General Varela o el General Yagüe, que está acreditado que fueron personas que cometieron crímenes contra la humanidad”.

De hecho, con motivo de las elecciones generales del 26 de junio, el propio Foro por la Memoria de Guadalajara entregaba a los candidatos al congreso de los diputados por la provincia de Guadalajara de la formación Unidos-Podemos un documento con propuestas reivindicando un compromiso político y electoral contra la impunidad de los crímenes del franquismo, así como del borrador de una propuesta de Ley de Reconocimiento a las víctimas de la dictadura.

También cabe destacar la proposición no de ley que en marzo del presente año Podemos trasladó al Congreso para que se respalde la investigación contra los crímenes del franquismo abierta por la jueza María Servini en Argentina. En esta PNL se instaba al Ministerio de Justicia a que dejase de obstaculizar dicha investigación facilitando el interrogatorio de los señalados, entre los que figuran varios ministros del dictador, en territorio español.

Y es que el problema de Iglesias, Errejón, Carmena, Colau, Garzón, Kichi o Zapatero es que sitúan la lente de la lupa única y exclusivamente en la guerra civil y posterior dictadura y generalmente, solo hacia las víctimas del bando republicano, ignorando por completo las  bajas en el bando alzado. Un problema que provoca errores de bulto como dejar de lado a las 829 personas asesinadas ignominiosamente por ETA.

En ese sentido, las formaciones políticas de la nueva izquierda dejan de lado a las víctimas y a las fundaciones y asociaciones que luchan por los derechos de aquellas personas totalmente inocentes que perdieron la vida injustamente, así como de sus familias. Ahora la Fundación Miguel Ángel Blanco convoca el acto ‘Miguel Ángel Blanco, la fuerza de la memoria’, en el décimo noveno aniversario de su muerte y como forma de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del terrorismo. Para muestra un botón: al acto acudirán la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes,  la defensora del Pueblo, Soledad Becerril y la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, Marimar Blanco. Ni rastro de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. Como diría el célebre escritor Ramón de Campoamor, “todo es según el color  del cristal con que se mira”.