Menú Portada
Sin avances en la investigación

Se cumplen 17 años del asesinato de empresario Manfred Meisel, su hijo y la empleada del hogar

Noviembre 12, 2014

Los cuerpos de Meisel, dedicado con éxito a la industria hostelera en Palma, y las otras dos víctimas aparecieron cosidos a tiros en la finca del empresario en s’Aranjassa

pq_929_manfred_meisel.jpg

El empresario alemán Manfred Meisel, de 49 años, conocido en Palma de Mallorca como El Rey de la Cerveza, fue asesinado junto con su hijo de 8 años, Patrick, y la empleada del hogar, Claudia Leisen, la noche del 12 de noviembre de 1997, en su finca de la localidad mallorquina de s’Aranjassa. Meisel explotaba la cervecería Bier Köning, en la playa de Palma, y se dedicaba también a la importación y venta de aves exóticas.

Una matanza planificada al detalle

Los cuerpos del empresario y la empleada aparecieron en las dependencias de la finca donde mantenía las aves. Habían sido asesinados de dos disparos en la nuca cada uno y ella tenía signos de ataduras en las manos; el pequeño murió en su habitación, de dos disparos en la cara efectuados a través de una almohada para amortiguar el ruido de las detonaciones. Se empleó una única pistola, de pequeño calibre, aunque se supo que fueron dos los asesinos. Los criminales habían entrado por la cocina de la vivienda tras romper una ventana.

La Policía considera que los asesinos iban a por Meisel y mataron a las otras dos personas para no dejar testigos. Los cadáveres fueron descubiertos al día siguiente por un empleado. El robo quedó descartado, porque no faltaba dinero ni objetos de valor a pesar de que el empresario era multimillonario. Los cinco perros que custodiaban la residencia no ladraron ni se enfrentaron a los intrusos. Olía a crimen por encargo. Un caso complicado.

Una confesión y unas copas de más

Un amigo de Manfred Meisel declaró ante la Policía que el empresario le había confesado tener problemas con su negocio y que había recibido amenazas de muerte. Fue una de las 300 personas interrogadas por los agentes de Homicidios. También investigaron sus negocios y su pasado. Todo legal, nada de deudas, ningún enemigo. Aparentemente.

La única detención por este triple crimen se practicó en junio de 2007, cuando fue arrestado Sven Holder, antiguo socio de Meisel. Un día Sven había comentado, después de ingerir gran cantidad de alcohol, que había matado a Manfred. Además, tras los crímenes, el detenido había mantenido una relación sentimental con la viuda del empresario. Pero tras escuchar a una mujer, que aseguró que el sospechoso había estado con ella la noche del triple crimen, el juez lo dejó en libertad por falta de pruebas.

El caso está desde entonces en vía muerta. La Policía no ha encontrado el arma homicida, no hay móvil aparente ni tampoco testigos. Las huellas de los asesinos son escasas. También en cierto que tuvieron mucho tiempo y facilidades para huir: el aeropuerto de Palma está a siete minutos en coche de la finca de Meisel, y cerca hay dos puertos deportivos.

 
José Manuel Gabriel