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Mientras que corta la luz a los consumidores con tan sólo 1 euro de deuda y declara unas ganancias de 2.571 millones de euros en 2013

Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, amenaza con dejar de invertir en España mientras ya ha conseguido más de 4,45 millones de euros en concursos públicos en lo que llevamos de año

Febrero 20, 2014

Ignacio Sánchez Galán declara la guerra a los españoles. Mientras que sus centrales eólicas, construidas gracias a los beneficios fiscales que permitió el ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero le están proporcionando cuantiosos beneficios en forma de energía barata en estas semanas de temporal tras temporal, ahora que la nueva regulación del sector no gusta al presidente de Iberdrola decide no atacar al Gobierno sino a todos los españoles. Para este nuevo órdago al ejecutivo y al ministro José Manuel Soria eligió como puesta de escena Londres, donde además de declarar un beneficio de 2.571 millones en 2013 anunció que concentrará sus inversiones en los próximos tres años fuera de España.

En el trienio 2014-2016 la eléctrica tiene previsto realizar “un importante esfuerzo inversor” de 9.600 millones de euros netos en total, concentrando el 41% de la cifra global en el Reino Unido, le seguirá Latinoamérica, especialmente Brasil y México, con el 23% de las inversiones, y Estados Unidos con el 17%. “Somos más británicos, brasileños y mexicanos que españoles”,  comentó Ignacio Sánchez Galán, algo curioso para la empresa que nació de la fusión de Iberduero con Hidrola, como lo es también afirmar que las inversiones irán destinadas principalmente a los proyectos donde “exista una regulación predecible y estable” y apueste en países de cambios legislativos tan importantes como Latinoamérica. Sánchez Galán parece olvidarse como en diciembre de 2012, Evo Morales expropió 4 filiales de Iberdrola en Bolivia, ni tampoco como sigue teniendo el 30% de su negocio en España.
 
Una cruzada eléctrica muy rentable
 

Sánchez Galán juega con ventaja en su “cruzada eléctrica”, mientras con una mano golpea al Gobierno pone otra para hacerse con suculentos contratos de organismos públicos, 4,45 millones de euros en acuerdos ya cerrados en tan sólo 1 mes y 20 días. De hecho el último, 546.931 euros para el “acceso a las redes y adquisición del suministro de energía eléctrica de alta o baja tensión, con destino a las sedes de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en Lleida y provincia” fue formalizado un día antes de las declaraciones de Galán. A este hay que sumar otros 89.935 euros que pagará la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social de Lleida y edificios adscritos, 236.000 euros por suministro de gas a la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil en Mérida, 55.000 euros del Organismo Autónomo para el Impulso del Desarrollo Integral Local de Barakaldo (Inguralde) o los 3,5 millones de euros del Ayuntamiento de Molina de Segura (Murcia).

 
Cortando la luz con un solo euro de Deuda
 
Todo esto para el suministro de luz de organismos y corporaciones ¿Qué es lo que hace con el particular? Tal y como informó Extraconfidencial.com el pasado 26 de diciembre, cortarles la luz con tan sólo 1 euro de deuda pendiente. En estos años de crisis lejos de ayudar a aquellos que tienen un problema coyuntural para hacer frente a su recibo, la situación ha empeorado. Antes de proceder al corte de suministro la empresa tiene que haber realizado una comunicación al consumidor requiriéndole al pago y avisando que se va a efectuar el corte de suministro, pero los plazos se han acortado drásticamente. Para consumidores con tarifa de último recurso (TUR) no se puede cortar el suministro sin haber transcurrido al menos dos meses desde que se emitió la factura, tiempo en que la empresa remite el aviso de falta de pago y comunica finalmente el día concreto en que se va a efectuar el corte. En el caso de Iberdrola, los consumidores con tarifa TUR desde el corte de suministro de la luz hasta la retirada del contador transcurren otros dos meses más en los que se puede efectuar el pago sin que se produzca la baja del contrato que implica un coste más. Eso sí, el día en que la empresa notifica que se va a producir el corte de suministro no puede ser festivo ni inhábil de atención al cliente o servicios comerciales ni vísperas, para así presionar a los clientes a que puedan pagar en ese mismo día.
 
Pero en el caso de los clientes con tarifas en mercado libre, a los que la compañía de Ignacio Sánchez Galán centra buena parte de sus esfuerzos en trasladar sus contratos, el plazo entre emisión de la factura y el corte de suministro se rige por las “condiciones libremente pactadas” entre el consumidor y la empresa y en el caso de Iberdrola es de tan sólo veinte días. Además el impago puede llevar aparejado también la baja del contrato por lo que aunque no se haya retirado el contador puede darse el caso que no sólo pagando la deuda pendiente se consiga restablecer el suministro de energía. El resultado es que la política comercial de Iberdrola está llevando a crecer unos contratos en los que con tan sólo 20 días de demora del pago no sólo te hayan cortado el suministro, sino que ni siquiera tienes contrato vigente para reinstaurar el servicio.
 
El papel del anterior Gobierno
 
Ignacio Sánchez Galán se cree en una posición fuerte más cuando salvó el intento de desalojarle de la eléctrica por parte de Florentino Pérez. El presidente de ACS se vio obligado tanto por circunstancias internas y externas a desistir en hacerse con el control de la eléctrica. Las internas, la propia situación de su constructora, las externas la ayuda que obtuvo del Gobierno de Sánchez Galán para reforzar el accionariado de la eléctrica e impedir que Florentino Pérez progresara más. No hay que olvidar que fue el propio José Luis Rodríguez Zapatero el que anunciaba en su road show por Oriente Medio la inversión de Qatar Holding de 2.000 millones de euros en la eléctrica, por el que el fondo soberano del emirato qatarí, entró en el capital con una participación del 6,16%.
Juego de poder, interés políticos y consumidor atrapado. Un cliente español que tiene en sus manos que ese 30% de beneficios que le sigue proporcionando España a Iberdrola sea proporcional al exiguo porcentaje que Ignacio Sánchez Galán quiere invertir en nuestro país.