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Los secretos de los gobiernos de Felipe González, ¿al descubierto?

Sánchez Dragó novela las memorias de Roldán, el prófugo más famoso de la historia reciente de España

Noviembre 3, 2014

El escritor es “auxiliado” en su labor de registro y documentación por una periodista catalana recientemente incorporada al micromundo de los tertulianos

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José Manuel Lara quiere iniciar el año 2015 con un pelotazo editorial, y lo quiere conseguir con la publicación por el Grupo Planeta de las memorias de Luis Roldán, ex director general de la Guardia Civil, el prófugo más famoso de la historia de la democracia en España. Pero no se trata de un simple libro de memorias: Roldán no escribe ni una sola línea. De eso se encarga el polifacético y polémico escritor Fernando Sánchez Dragó, auxiliado en su labor de registro y documentación por una periodista catalana recientemente incorporada al micromundo de los tertulianos. Un detalle más: las memorias se están redactando en formato novelado, lo que permite la introducción de determinados recursos literarios. ¿Qué dirá Roldán? ¿Contará todo lo que sabe… o no será más que otro fiasco editorial?

Muchos recuerdan aún a Luis Roldán en calzoncillos tipo boxer en una de sus orgías sexuales privadas mientras dirigía la Guardia Civil. Otros le rememoran con aquella gabardina de anacrónico espía desembarcando custodiado por Policías en el aeropuerto de Barajas, procedente, supuestamente, de Laos, y más realmente de París. Otros, acaso, le recordarán un poco más recientemente, cuando, tras su salida de la cárcel, aguantó estoicamente el huracán que la María Antonia Iglesias -ya fallecida-, desencadenó sobre él en una entrevista televisiva en la que la periodista le afeó incluso que se quedara con dinero de los huérfanos de la Guardia Civil -lo único, por cierto, que Roldán siempre desmiente: “Nunca he tocado la hucha de los huérfanos”, viene a decir-.

¿Un pago en diferido?, que superará los seis dígitos

Pero ahora, el que fuera todo poderoso director general de la Guardia Civil, el hombre por cuyas manos pasaron tantos dosieres de otros tantos poderosos de España, el personaje que se lío la manta a la cabeza y metió la mano en la caja en forma compulsiva quiere tirar de la manta… Y lo va a hacer de la mano del escritor Fernando Sánchez Dragó. No está claro cuánto van a cobrar uno y otro por esto, pero parece que la cifra supera los seis dígitos. Ahora bien, ¿le pagarán a Roldán directamente, sabiendo que ese pago podría ser embargado, dado que aún no ha hecho frente a sus responsabilidades civiles?

En todo caso, el presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, es todo un lince, no cabe duda. Parece pensar que quizá Roldán “no venda” en la actualidad como pudo hacerlo en otro tiempo -ahora hay otros secretos y otras corrupciones más gordas que atender-, y ha contratado a Sánchez Dragó para que novele la vida de quien no merece una novela, salvo de crónica negra. Y Dragó, por su parte, ha fichado a una periodista catalana para que le haga de amanuense. Total, que el libro en cuestión estará en el mercado a principios de 2015, un año electoral donde los haya. ¿Capisci?

Lo que no se sabe con exactitud es qué contara Roldán en esas memorias de novela. Él quiere hacer hincapié en que su vida actual pasa por una especie de penitencia casi eremita para lavar sus pecados de juventud. Quiere que se diga que ahora vive feliz con lo “poco” que tiene: una casa familiar en Zaragoza, donde reside, una mujer rusa con la que viaja a Moscú un par de veces al año y una pensión de poco más de 500 euros al mes… Dice que no tiene más, que fue el superespía Fernando Paesa -ése sí que tiene una auténtica novela-, el que se quedó con sus miles de millones de pesetas sustraídos y evadidos de la España felipista. Pero hay quien conoce tan bien a Roldán que no se cree estas explicaciones: es más, se dice, se habla, se comenta, se murmura que Paesa -un tipo tan vivo que incluso simuló su propia muerte-, es sólo el administrador de la fortuna de Roldán.

Ocultará sus negocios con otro ex preso de la etapa felipista, Julián Sancristobal

Dejando de lado esas pequeñeces tan prosaicas del dinero sustraído y evadido, parece que Roldán quiere contarle con pelos y señales a Sánchez Dragó sus relaciones con otro ilustre imputado: el que fuera alcalde de Barcelona y todopoderoso vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, hoy en los juzgados por su gestión al frente de Catalunya Caixa -algo parece parecido a lo de Miguel Blesa con Caja Madrid-. Puede que por fin se conozca cómo Roldán utilizó a esa mafia de guardias civiles que se auto llamaban ´patas negras´ para hacerle a Serra los trabajos sucios de seguimientos, espionajes, asalta casas, etcétera, a políticos, empresarios y banqueros, empezando por otro expreso ilustre, Mario Conde, cuando era presidente de Banesto y, por tanto, merecedor del Honoris Causa que le fue entregado bajo la presidencia de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I.

Lo que parece que Roldán no le quiere contar con demasiados datos a Sánchez Dragó son sus supuestos negocios con otro ilustre expreso de la etapa felipista y del GAL, Julián Sancristóbal, antiguo director general de la Seguridad del Estado con José Barrionuevo como ministro del Interior, y el ya citado Francisco Paesa -el mismo que encandiló a Dewi Sukarno, la viuda del ex presidente de Indonesia, aquel dictador cuyo reinado de terror tan excelentemente quedó retratado en la película El año que vivimos peligrosamente</em>-.

Tampoco parece que Roldán vaya a develar en sus noveladas memorias el por qué en una de las sesiones del juicio que en 1997 se siguió contra él, le pasó un papel a su abogado de entonces, Eugenio Rubio, en el que le decía que no siguiera por ese camino y le dibujó una corona. ¿Qué querría decir Roldán? ¿Y en qué contexto le hizo llegar tal dibujo a Rubio?

En lo que sí parece que se va a explayar el dúo Roldán-Dragó es en la vida del primero en la cárcel: su soledad completa, sus formas para mitigarla, sus pensamientos y arrepentimientos… en fin, toda una serie de reflexiones que, sinceramente, parece que tienen muy poco morbo. O sí. 

Jorge Ventura