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Comparativa de dos herederos, dos estilos

S.A.R. el Príncipe de Asturias, 1 vs H.R.H. The Prince of Wales,5

Febrero 11, 2011

Si el físico del Príncipe Felipe le hacía partir con una enorme ventaja, el resultado del encuentro refleja una realidad muy diferente


Los dos son legítimos herederos a la Corona de España e Inglaterra. Pero, en principio, es lo único que les une. Hoy, analizamos sus trajes, sus camisas, sus zapatos… estudiando al mismo tiempo dos formas de entender la elegancia masculina clásica. Si el físico de Don Felipe le hacía partir con una enorme ventaja, el resultado del encuentro refleja una realidad muy diferente: Príncipe Felipe 1, Príncipe Carlos, 5.

Este mes empezamos una serie de artículos donde compararemos la forma de vestir de algunos de los personajes más relevantes tanto a nivel internacional como nacional. Y nada mejor para inaugurar esta nueva sección que hacerlo con dos de los caballeros que más veces han ocupado los puestos más altos de las listas de los hombres más elegantes del mundo: SAR el Príncipe de Asturias y HRH el Príncipe de Gales.

Los trajes

El Príncipe Carlos si bien ha probado diferentes sastres de la mítica calle Savile Row, Anderson and Sheppard es quien parece estar detrás de la mayoría de sus trajes. Por su parte, Jaime Gallo ha sido la única sastrería en la que ha depositado su confianza nuestro Príncipe.

El Príncipe Carlos se decanta normalmente por trajes cruzados de seis botones caracterizados por un corte exquisito y por una hechura acorde a su edad que disimula su poco agraciado físico. Sus colores preferidos son los grises y azules tanto en su modalidad lisa como de raya diplomática. A pesar de estas preferencias, se ha atrevido con otros colores y no tiene problema en vestir incluso trajes de tonalidad cercana al blanco en países tropicales. 

Igualmente, las pocas veces que el Príncipe Carlos se decanta por trajes de hilera sencilla lo acompaña con un chaleco. No deja de ser sorprendente como un físico tan limitado es realzado con tanta elegancia por la tijera de los cortadores de A&S aportando una naturalidad fuera de lo común a su vestimenta. Seguramente de vestir trajes de hilera sencilla el resultado sería diferente.

Por su parte, el Príncipe Felipe, aunque también viste trajes cruzados, muestra una clara preferencia por los trajes de hilera sencilla de dos o de tres falsos botones. Sólo los sobrios azules y grises tienen cabida en su armario. Si bien, sus trajes cuentan con las medidas más puristas de la sastrería, un físico tan aventajado como el suyo se podría permitir introducir algo más de estilo a sus muchas veces aburridos conjuntos. Una pernera algo más estrecha, una chaqueta más entallada, algo más corta y cuyo frontal se abriera más en forma circular, un doble bolsillo en diagonal con cerillera, unas solapas algo más estrechas etc. serían sólo algunos de los guiños que le permitirían acercarse de manera clásica a una forma de vestir más actual y estilosa.

Si en la hechura de los trajes del Príncipe Carlos se aprecia una evolución desde sus años de juventud a los de madurez, en el caso del Príncipe Felipe guardan prácticamente el mismo patrón. A pesar de la calidad de la mano de obra empleada en los trajes del Príncipe Felipe, la elección de esas telas serias y aburridas y ese corte más acorde a años pasados le alejan de la forma de vestir de su generación.

Las camisas

Aunque ambos disfrutan de las camiserías más prestigiosa de sus respectivos países, Turnbull&Asser y Burgos, los resultados son igualmente dispares. Las camisas que escoge el Príncipe Felipe son sosas, monótonas, inexpresivas y apenas destacan sobre su traje como tampoco resultan ser un buen aliado para sus corbatas. El Príncipe Carlos sabe que el color azul le beneficia en gran medida y por ello lo escoge en sus diferentes tonalidades mezclándolo en muchas ocasiones con finas rayas blancas. El color azul le ofrece innumerables posibilidades para combinar sus camisas con diferentes diseños de corbatas y con los más variados pañuelos de bolsillos.

Es una pena que con el muestrario tan amplio que la camisería Burgos guarda en sus armarios Su Alteza Real no tenga el gusto de escoger aquellas otras telas de colores y diseños más actuales y elegantes. Nadie desea que el Príncipe Felipe se decante por las llamativas camisas de rayas horizontales de las que es un férreo seguidor el que fue su cuñado pero de ahí a escoger sólo aquellas donde el blanco es el color predominante va un mundo. 

Los zapatos

Sin lugar a dudas es aquí donde el Príncipe Carlos gana por goleada. De nada sirve que los pantalones del Príncipe Felipe tengan esa caída impecable si éstos descansan sobre unos mocasines. La absurda manía de nuestro Príncipe de escoger mocasines, y en no  pocas veces de color,  le aleja de cualquier elegancia posible. Igualmente, en ausencia de mocasines el Príncipe Felipe suele escoger un modelo de doble hebilla también a color. Alguien le debería indicar que si bien ese modelo de doble hebilla es de preciosa factura, los zapatos de hebilla son siempre menos formales que los de cordones y por lo tanto no se pueden vestir en todo momento y lugar. Igualmente, si uno de los argumentos de los que defienden la manera de vestir de nuestro Príncipe es que éste debe vestir de la manera más clásica y sobria posible, no entendemos por qué no escoge modelos tipo Oxford y de color negro.

El Príncipe Carlos por su parte sabe soberbiamente qué modelos escoger en cada ocasión. Igualmente, sabe perfectamente qué color combina mejor con los colores de sus trajes y nadie le tiene que recordar que en una recepción oficial sólo unos Oxfords lisos negros son admisibles.

Las corbatas y los complementos

Nuevamente las corbatas del Príncipe Felipe no aportan estilo alguno a su conjunto y sus mortecinos colores se diluyen en el fondo claro de sus camisas. No es nuestra sugerencia que escoja corbatas de llamativos colores pero sí que resalten sobre su camisa a la vez que combinen con el traje.

El Príncipe Carlos se decanta por tonalidades oscuras como azules y burdeos y otras más claras como las amarillas pálidas combinándolas con sus trajes azules y grises. También las corbatas de franjas diagonales anchas son parte de su tarjeta de presentación. Una de sus grandes virtudes es la naturalidad con la que combina sus corbatas tanto con sus camisas como con sus pañuelos de bolsillo.

¿Alguien se imagina al Príncipe Carlos sin el obligado pañuelo de bolsillo en su chaqueta?. El Príncipe Carlos no sólo acompaña siempre a sus chaquetas de dicho pañuelo sino que además su elección resulta acertada aportando con ellos gran elegancia a todo su conjunto. 

Lamentablemente el Príncipe Felipe parece desconocer que las chaquetas se crearon con un bolsillo para hacer descansar en él un pañuelo de bolsillo.

Hay otros muchos detalles en cada manera de vestir que sitúan a un abismo a un Príncipe y a otro. Así, por ejemplo, la exquisita colección de abrigos del Príncipe Carlos lo sitúan como un auténtico referente de la moda masculina clásica. Igualmente, la gran naturalidad con la que un día viste un chaqué gris y otro un traje de tres piezas son otros argumentos para concluir que a pesar de la ventaja inicial que el físico le otorgaba a nuestro Príncipe es el Príncipe de Gales el vencedor indiscutible de esta comparativa.

SAR el Príncipe de Asturias 1- HRH The Prince of Wales 5

Jeeves

elmayordomo@extraconfidencial.com