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Las erradica de la Casa de Campo pero no hace nada con pisos de lujo destinados a este negocio

Ruiz Gallardón y la prostitución: legalización encubierta

Septiembre 8, 2009
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Buen disgusto se ha llevado el alcalde de la Madrid con el Informe del COI sobre las posibilidades de la capital de España para acoger los Juegos Olímpicos de 2016. Diga lo que diga Alberto Ruiz Gallardón, interprete lo que interprete, y por mucho que nos pese, Madrid lo lleva crudo. Ya lo dijimos hace varios meses: mientras se mantenga esa deuda nunca podremos aspirar a los JJ.OO.
 
Y desde Barcelona se ha reabierto la vieja herida de legalizar la prostitución. Madrid es pionera en eso. Curiosamente, el diario El País, el pasado fin de semana, se cebaba informativamente en el aumento de la prostitución en distintos barrios de Barcelona. A legalizar, hay que legalizar este “trabajo”. Y de Madrid ni pío, no vaya a ser que Ruiz Gallardón se dé por aludido. Tanto a unos, por ejemplo el director Javier Moreno, como a otros, Alberto Ruiz, les invitamos a que simplemente se entretengan en leer las páginas de anuncios clasificados para conocer la auténtica realidad de este “submundo”.
 

Pisos de prostitución en pleno Barrio de Salamanca

Al alcalde de Madrid, por si le sirve de algo, desde este modesto medio de comunicación le proponemos una línea de investigación de varios pisos en la capital de España donde, no sólo se ejerce la prostitución, sino que las mujeres que se ven abocadas a este trabajo son explotadas y entregan hasta el 50 por ciento de sus servicios al “empresario” que las explota. Calle Serrano; un piso en la calle Lagasca esquina a Goya; otro más, pero este esquina a María de Molina… “En pleno Barrio de Salamanca, con aparcamiento discreto y sin portero”, se anuncian. Y de cuando, las señoritas se trasladan de ciudad por si acaso.
 
Esto lo llaman los expertos “legalización encubierta”. Pero advierten que algún día se producirá un suceso grave que obligara al Ayuntamiento a tomar cartas en el asunto. Y seguramente será demasiado tarde. Usted dedique un piso de su propiedad a una actividad supuestamente ilícita y verá y sufrirá en sus carnes como se las gastan los servicios de inspección del Consistorio gobernado, de momento, por Ruiz Gallardón.
 
Bueno, quizás todo esto tenga explicación si tenemos en cuenta, tal y como relatamos hace más de un año, como Alberto Ruiz Gallardón disfrutó un Día del Padre en una lujosa marisquería de Madrid con dos señoritas de muy buen ver en un reservado. Eso, todo muy reservado, sin que nadie, o casi nadie, se enterara.