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RTVE se salta la Ley emitiendo una maratón de anuncios, Cebrián dice adiós al Grupo Prisa, Godó se baja del barco del procés y dos colaboradores de TV3 dejan el Canal por su manipulación

Octubre 11, 2017
jose antonio sanchez

Las televisiones hablan de Leyes con el tema catalán, pero se saltan otras a su antojo. Es el caso de Telecinco, ya que la revista ¡Hola! prepara una demanda contra Sálvame por emitir imágenes no publicadas que tenía en exclusiva la revista sobre Isabel Pantoja. Por las fotos pagó 60.000 euros y ahora Mediaset podría verse en problemas. En RTVE tampoco se cortan y se saltan la Ley de Patrocinios. La Corporación Pública emitió hasta 35 spots -en el partido de clasificación del Mundial de Rusia 2018 IsraelEspaña-, de marcas como BP, Coca Cola, Seguros Pelayo, Renfe, Honda, Telepizza, Orange, DKV, Estrella Galicia, Gaes, Bet 365…

Recuerden que la Ley de Financiación de RTVE contempla la emisión de algunos spots, pero lejos de la maratón del pasado lunes: “Se permitirán los patrocinios y el intercambio publicitario de eventos deportivos y culturales, que se enmarquen dentro de la misión de servicio público de la Corporación, sin valor comercial y siempre que tengan este sistema como única posibilidad de difusión y producción (…) Podrán emitirse competiciones deportivas con contrato de patrocinio u otras formas comerciales cuando éstas formen parte indivisible de la adquisición de derechos y de la producción de la señal a difundir”.

RTVE se acoge al segundo párrafo para saltarse la Ley, mientras la Intervención General de la Administración del Estado, dependiente de Hacienda, ya dejó claro en 2015 que tenía dudas “sobre si dichos patrocinios deberían considerarse prestación de servicio, ya que entiende que la aportación del patrocinador es a cambio de dar publicidad a su marca, y la visibilidad de la misma se produce a través de la parrilla de RTVE”. Gracias a esa intervención salió a la luz en 2016 el opaco sistema de “patrocinios culturales”, por los que, por ejemplo, en la segunda edición de MasterChef TVE recaudó un millón de los 4,4 millones de euros que costaba cada temporada del reality-show gracias al patrocinio de Bosch, El Corte Inglés y Burgo de Arias.

Polémico relevo en Prisa

Parecía imposible que Prisa encontrara otro Presidente más polémico que Juan Luis Cebrián, que en los últimos 7 años se ha embolsado más de 26 millones de euros mientras la compañía perdía más de 3.700. Pero lo han encontrado y tal y como está previsto, Javier Monzón relevará este viernes en el puesto al ex director de El País, que deja el puesto “por voluntad propia” con la a priori aceptación de sus accionistas. Monzón, ex presidente de Indra, aparece en la Operación Púnica por presuntamente haber pagado a través de una tela de araña de empresas 600.000 euros al PP madrileño. El directivo también ha aparecido en el foco de la prensa económica por los polémicos negocios de Indra en Brasil y por los jugosos negocios con las empresas de los hijos de Felipe González y Jordi Pujol, polémicas que le acabaron costando el puesto.

Godó se baja del barco del procés

Tras haber liderado mediáticamente el procés, a Godó le han entrado los miedos tras el éxodo de empresas catalanas. Esto trasciende del editorial publicado ayer martes por La Vanguardia: “Si, por el contrario, Puigdemont aparca la DUI y prioriza el diálogo y la recomposición sobre una nueva base de las relaciones con el Estado –obviamente, con la imprescindible colaboración de este–, conservaríamos todavía la esperanza de dar con una solución pactada al conflicto. Esta última es la única opción que nos parece deseable. Hemos dicho y repetido que las soluciones unilaterales no conducen a buen puerto. Menos aún en una sociedad dividida y polarizada, a la que insensatamente se ha privado del 50% de su fuerza. Y que ahora se enfrenta a un horizonte del que, oídos los llamamientos a la movilización y la resistencia, no cabe excluir la violencia ni el conflicto. Tiempo atrás se podía sostener que esto eran sólo negros augurios. Ahora costaría hallar a alguien, en uno u otro bando, que los descartara”.

Y añaden contradiciéndose tras haber agitado el “España nos roba”: “No se puede recurrir al patriotismo para justificar una decisión que dañará a la patria; que causará estropicios –ya los ha causado– en el conjunto de la sociedad, en las infinitas ramificaciones de la actividad económica y en la imagen exterior del país. Por injusto que les parezca a quienes se dejan llevar por determinado entusiasmo, desde instancias europeas es fácil comprender que el Gobierno central aspire a mantener la unidad del país, amparándose en la ley, pero no la pretensión del Govern de proclamar la independencia vulnerando las propias normas y mediante un referéndum sin garantías. La independencia es un proyecto político tan legítimo como cualquier otro, pero pierde su legitimidad cuando se trata de imponer por encima del consenso y de las leyes”.

Menos grietas existen en el otro agitador del procés, TV3, Cadena que ha visto como dos de sus tertulianos, López Alegre y Martín Blanco, abandonaban sus colaboraciones, tal y como anuncian al alimón en una carta publicada por El País: “La tesis oficial en Cataluña es que esta es una nación natural, telúrica, esencialmente buena, que desde hace al menos tres siglos vive una situación de opresión colonial insostenible dentro de un Estado artificial, pérfido y carpetovetónico, España, del que debemos escapar. A tal efecto, todo vale. Se habla de Franco a todas horas y en cualquier formato de programa. Desde Catalunya Radio se preguntó a los oyentes si estaban dispuestos a impedir físicamente que se juzgara a Arthur Mas. Más recientemente, se les pidió que informaran sobre movimientos de la Guardia Civil en los días previos al referéndum ilegal del 1-O, información que luego se difundió en antena. Brigada de agitación y propaganda antiespañola, y ahora también oficina de reclutamiento y delación”.

Y añaden: “Cuando la realidad se reduce a un único tema, la secesión, y las tertulias resultan monográficas, entonces la presencia de un solo tertuliano opuesto a la tesis de la tertulia —que defienden de consuno los otros tres o cuatro opinantes además del moderador, a veces reforzados por la opinión de algún telespectador que entra por teléfono— solo sirve para proyectar la idea de que se trata de una posición minoritaria, incluso marginal, en la sociedad catalana. En estas condiciones el discrepante, por muy aguerrido que sea, acaba siendo un colaborador necesario, por no decir el tonto útil del proyecto separatista. Esa pluralidad impostada, distorsionada, es la misma que se da en las series de televisión de TV3 en las que -como en su día denunció el corresponsal en España de The Wall Street Journal-, “solo hablan castellano prostitutas y delincuentes””. También sobre TV3 habló este martes Albert Boadella. El dramaturgo señala que la solución al procés sería cerrar la Cadena “durante un par de meses”.

Jorge Higueras