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El empresario preferido de Rodríguez Zapatero podría haber sido espiado por el CNI

Roures, saben, sabemos, lo que hiciste… el último fin de semana

Octubre 25, 2009
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Sus enemigos mediáticos no se atreven ni osan a publicarlo o a difundirlo en los múltiples medios de comunicación de los que disponen. Eso sí, se esmeran en proclamarlo a los cuatro vientos bajo el auspicio del “off the record”, aún a sabiendas que alguien informará. Porque Roures es mucho Roures y maneja los resortes de La Moncloa a su antojo. Que pulcramente ha sabido “respetar” la intimidad de las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero pero que poco se ha esmerado en aplicar la misma vara de medir para otras celebridades o personajes públicos tan dignos o más que el presidente del Gobierno.
 
¿Sabrá Jaume Roures que no está vacunado contra los espionajes del Centro Nacional de Inteligencia?
 
Porque si algo aprendió Rodríguez Zapatero de sus maltrechas relaciones con el Grupo PRISA es que hay que tener “pillado” hasta a tu mejor aliado. Y Jaume Roures es humano, como todos los mortales, incluidos Patricia Conde y su compañero de plató en el programa “Sé lo que hicisteis el último verano”.
 

El pecado de la carne

Campechano es. Esa imagen de hombre de calle, de mortal, de humano, le ha granjeado grandes negocios. Pero como mortal no está libre de pecado. ¿Recuerdan el vídeo de Pedro J. Ramírez con la histórica Exuberancia Rapú? Pues algo muy parecido.
 
Y es que el sistema de espionaje SINTEL implantado por Alfredo Pérez Rubalcaba para interceptar las conversaciones de tos los españoles no tiene límites ni amigos. La carne es débil. Y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le puede poner en un brete su empresario favorito. Que en plena crisis corra el champagne, que no el cava, a raudales, que la VISA no tenga límite de crédito, poder mantener medios de comunicación sin soporte punlicitario es un privilegio al alcande de muy pocos.
 
La información está al alcance de muy pocos y Dios ampare a quien ose a publicarla. Se pondrán en marcha todos los resortes del Estado, como en otras tantas ocasiones. Pero tampoco duden que, no a mucho tardar, imagen y audio éstarán a disposición en el mercado audiovisual aun precio desorbitado. Y será entonces cuando podramos asistir a la guerra entre magnates de la comunicación la mayoría de ellos aliados mediáticos del Gobierno socialista.
 
Si ZP supiera, que lo sabrá, lo que Jaume Roures hizo el último fin de semana, otro de tantos, se llevaría las manos, no a la cabeza, sino a los bolsillos. Por sí acaso. Son labores de espionaje de contra espionaje, de seguridad de contraseguridad. Pero ni Roures se libra. La carne es débil y la intimidad ya no tiene precio.