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Ferrari abandona el desarrollo de su monoplaza actual, el ramplón y malparido F14T, que no ha dado más que disgustos a sus propietarios

Rosberg, Hamilton, Ricciardo y Alonso: cuatro espíritus y un título en juego

Junio 22, 2014

El piloto asturiano baja la cabeza, se sincera públicamente y trabaja sin cargar contra los suyos.


Se acerca el ecuador de la temporada de Fórmula 1 y Nico Rosberg, el hijo de Keke, lleva todas las papeletas para llevarse su primer título de Campeón. El rubiales lidera con holgura la tabla clasificatoria con su compañero Lewis Hamilton como único enemigo capaz de quitarle el sueño, algo más lejos anda el austral Ricciardo y cerca de éste, pero por detrás, Fernando Alonso Díaz, el hombre al que todos temen, pero que ya ha dado por descartado públicamente cualquier posibilidad de dar caza al líder. De hecho hasta su escudería abandona el desarrollo de su monoplaza actual, el ramplón y malparido F14T, que no ha dado más que disgustos a sus propietarios. Es un coche que responde relativamente bien los viernes, los sábados cumple sin posibilidades de echar el guante a los imparables Mercedes, y los domingos se desfonda y con el que el asturiano, experto en avanzar puestos en carrera, las pasa canutas para mantener su plaza en parrilla sin apenas ritmo y tiende a avanzar poco o nada.

Rosberg, primero que disfruta de aroma nuevo Campeón, se deleita de las mieles de llevar un superbólido que parece que nunca se va a acabar. El segundo que les tiende a meter al resto los sábados, su eficacia en curvas, la superior velocidad punta en recta, y su adaptividad a todo tipo de circuitos denotan que es un concepto y una geometría de la que van a vivir, y muy bien, durante mucho tiempo. Es tal la diferencia que atesoran que es muy posible que el año que viene siga siendo el coche a batir. Nico es un tipo educado, trabajador -no siempre lo ha sido- no excesivamente agresivo pero constante en sus resultados como un reloj suizo. En una temporada de diecinueve carreras esto es activo que bien manejado te puede ahorrar disgustos a fin de año.
 
Hamilton el piloto inglés más latino
 
Su compañero, Lewis Hamilton, a priori favorito por su superior velocidad natural y experiencia de Campeón, se encuentra un paso por detrás en la tabla debido a errores de pilotaje, como por ejemplo el la tanda clasificatoria austriaca del sábado pasado. Hamilton salió noveno, y gracias a una salida sorprendente, un pilotaje de cirujano y una buena gestión de la carrera, avanzó hasta la segunda plaza. Lewis ha perdido seis kilos este año, lo que muestra a las claras su compromiso, pero su peor enemigo es… Lewis Hamilton. Es el inglés menos inglés de la parrilla; parece un piloto latino, capaz de lo mejor y lo peor, actuando a impulsos y golpes de genialidad. Su sangre caribeña debe aportar algo en todo esto. Es más piloto que su compañero pero su apasionamiento, igual que le da alegrías, es lo que puede alejarle del bicampeonato.

Ricciardo y la guerra de Red Bull
Daniel Ricciardo tiene su propia guerra en casa. Está literalmente arrasando a su compañero Sebastian Vettel, no sólo por ser más rápido con frecuencia los sábados, sino porque entre la prolongación de esto en carrera, y la mala suerte que está carcomiendo al tetracampeón con averías, abandonos y accidentes, el escudero está adquiriendo el rol de líder del equipo.
 
Ferrari, pensando ya en 2015
El cuarto que por pilotaje merece ser metido en esta lista es Alonso. Matemáticamente el título aun puede ser suyo, pero la empresa se torna imposible por no contar con una mecánica que le ayude, y un equipo en proceso de reconstrucción. En Maranello supieron ya desde la carrera de Bahréin que la verdadera pelea iba a ser entre otros, y desde el Gran Premio de China están montando piezas y soluciones que irán instaladas en el coche de 2015. Este año ya han tirado la toalla y no implementará mejora alguna en el fallido F14T. Los italianos confían en que puestos a trabajar a estas alturas pueden hacer del monoplaza del próximo año un coche ganador, pero la brecha técnica con respecto Mercedes y Red Bull -lastrados con un motor menos potente- es tal, que se antoja casi imposible y a ojo de buen cubero pueden ser más los años que les lleve estar en una posición favorecedora.
 
Alonso baja la cabeza, se sincera públicamente y trabaja sin cargar contra los suyos. El asturiano lleva más de un año sin ganar, casi dos sin conseguir una pole position y en lo que va de año se ha subido al pódium en una sola ocasión. En principio esto parece muy triste desde el punto de vista deportivo, pero es seguramente la situación de su compañero Kimi Raikkonen al que ha superado en todas y cada una de las carreras disputadas en igualdad de condiciones, el que aporte la medida de donde está el coche que comparten… y está muy atrás (Alonso 79 puntos, Raikkonen 19) Si Ferrari no está aun peor, es gracias al de Oviedo. Alonso no deja de mostrar su tristeza y suelta un lacónico “llevo cinco años así. Está el respeto de los pilotos, los jefes de equipo, los aficionados… pero prefiero tener menos respeto y ganar más trofeos“. Y es que un piloto como él, no está aquí sólo para pasearse los domingos, sino para ganar.
José M. Zapico
@VirutasF1