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La hija de Lidia Bosch y Micky Molina ya tiene 18 años

Rosario Flores: “Me están extorsionando”

Febrero 3, 2010

Es una cantante de éxito pero está inmersa en un barrizal jurídico a resultas de una denuncia interpuesta por su ex asistenta.

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Durante poco más de dos años Nilda Susana Acuña ejerció como asistenta en casa de Rosario Flores. Fue su confesora, babysitter y hasta compañera en las penas y alegrías. Sin embargo, su relación laboral ha terminado en los juzgados. La paraguaya se vio las caras con la cantante en los juzgados de lo laboral de la calle hernani de Madrid a finales del mes de enero. Nilda Susana le reclama 4.798 euros en concepto de pagas extraordinarias y festivos trabajados: “He estado trabajando cerca de trece horas diarias que Rosario no me ha pagado, tampoco me ha compensado los festivos que también he estado en mi puesto de trabajo. Estoy muy cansada de aguantar y de callar”. A pesar de su vehemencia, la versión de la flamenca es completamente distinta. Rosario está muy habituada a que personajes de dudosa credibilidad quieran sacar rentabilidad a su familia: “Yo ya estoy curada de espanto. Eso sí, estoy muy enfadada porque lo que ella me está haciendo se llama extorsión. Me ha pedido dinero en reiteradas ocasiones y me ha dicho que, en caso de no entregárselo, iría a la televisión a contar cosas sobre mí. Es una listilla que se quiere hacer famosa a mí costa, pero desde luego que estoy viviendo un momento que no puedo creer”. La reclamación podría quedar finalmente en agua de borrajas, puesto que el asunto ya ha prescrito. Eso sí, la Flores interpondrá denuncia por extorsión en las próximas horas.
 
¿Hablará Andrea Boquera?
 
La vida actual de Lidia Bosch poco o nada tiene que ver con la vida huraña que llevaba cuando matrimoniaba con Alberto Martín. De aquella relación sólo quedan dos niños que llegaron al mundo cuando su romance naufragaba sin remedio. La denuncia que la actriz interpuso contra el arquitecto por un supuesto abuso sexual que Martín podría haber cometido cuando Andrea era todavía menor. Un asunto que todavía, a día de hoy, sigue coleando en todas las redacciones. Y, lo más importante, en los tribunales. Ahora, cuando la adolescente ha cumplido los dieciocho años, el asunto podría adquirir un nuevo cariz. Muchos programas están interesados en tender un abultado talón para conocer la versión de la guapa estudiante. Ella anda con pies de polvorosa ante la posibilidad de que acabe inmortalizada en una fotografía acudiendo al colegio británico en el que se curte diariamente. Ahora vuelve a ir secundada por su madre, que tanto se ha desvivido por ella. Lidia ha demostrado ser una madre como pocas.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)