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La ex ministra socialista aprobó un Real Decreto a pocos días de abandonar su puesto

Rosa Aguilar pone en pie de guerra a los pescadores deportivos al catalogar varias especies como invasoras

Enero 24, 2012

La medida amenaza la economía de muchas zonas rurales cuyo principal ingreso es la práctica de este deporte

Castilla y León ya han anunciado el cierre de diferentes cotos por no poder repoblar con trucha arcoíris

Las piscifactorías también se verán gravemente afectadas por perder la parte de negocio de repoblación y los problemas que puede suscitar un escape de especies catalogadas como “invasoras”


Cuando Miguel Arias Cañete accedió al puesto de ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, desde luego no heredó una cartera sencilla, problemas pesqueros con la renovación de cuotas y una futura negociación de la Política Agraria Común que se antoja complicada con acuerdos de la propia Unión Europea con otros países como Marruecos, que afectan gravemente a nuestra agricultura. Así, este martes las organizaciones Asaja, COAG, UPA, Cooperativas Agroalimentarias y la Federación de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex) han trasladado al ministro de Agricultura, su preocupación por la repercusión que puede tener en el sector hortofrutícola español la posible aprobación en el Parlamento Europeo del nuevo acuerdo de libre comercio con Marruecos.
Pero lo que no podía imaginar es que también se encontraría con otro sector en pie de guerra, y uno de los sectores más tranquilos como es el de los pescadores deportivos.
Y es que, a pocos días de dejar el entonces denominado Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, la ya ex ministra socialista Rosa Aguilar aprobó un Real Decreto por el que se regula el listado y catálogo español de especies exóticas invasoras. El texto aclara que “las especies exóticas invasoras constituyen una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo”, circunstancia que se agrava en hábitats y ecosistemas especialmente vulnerables como son las islas y las aguas continentales. Además, “la introducción de estas especies invasoras puede ocasionar graves perjuicios la economía, especialmente a la producción agrícola, ganadera y forestal, e incluso a la salud pública”.
Sin embargo, la normativa de última hora ha puesto en pie de guerra a los amantes de la pesca deportiva, ya que esta práctica mueve mucho dinero en los que se refiere a desplazamientos de pescadores y su alojamiento en hoteles. Por otro lado, la comunidad autónoma de Castilla y León ya ha anunciado que recurrirá el edicto de Aguilar.
Por su parte, la Asociación Española de Black Bass (AEBass) ha iniciado una recogida de firmas en Internet (www.pescaonline.tv), y diversas agrupaciones de pescadores han puesto en marcha un movimiento a favor de la trucha arco iris.
Según estos deportistas, en las próximas semanas irán sumando más especies a su catálogo, algunas de las cuales, afirman, llevan en las aguas europeas desde el siglo I, como la carpa común.
Los aficionados reclaman que especies como el hucho hucho, o salmón del Danubio, el salvelino, la perca americana, la lucioperca, el lucio o la trucha de la variedad arco iris sean apartadas del Catálogo de Especies Invasoras aprobado por Aguilar, al tratarse de especies deportivas que centran la atención de miles de aficionados, además de servir, como es el caso de la trucha arco iris, para generar un importante volumen de ingresos, a través de las piscifactorías, así como cientos de puestos de trabajo en toda España, según publicó recientemente el diario
Las redes sociales también tienen mucho que decir en este asunto. En concreto, en Facebook existen varios foros que defienden la pesca deportiva, como ´Proyecto trucha arco iris´, ´Defensa de la trucha arco iris´ o ´Fanáticos de la pesca con mosca´.

Problemas para las piscifactorías
Los pescadores deportivos temen que si la normativa se aplica, las aguas españolas no se repoblarán con estos ejemplares. Por lo tanto, ningún coto de pesca deportiva contaría con ejemplares de trucha arco iris, lo que provocaría su desaparición. Como ejemplo la provincia de Valladolid, que no tiene ni un solo acotado de pesca de trucha común y sí cinco de trucha arco iris, por lo que corre el riesgo de perder todos sus espacios catalogados para que los pucelanos practiquen su afición. Algo similar ocurriría en Salamanca con el hucho hucho al ser la única provincia de España que cuenta con esta especie y con un coto específico, el de Villagonzalo II, además de un Centro Ictiogénico dedicado a su cría y gestionado por la Administración regional, que tendría que adaptarse a la normativa y dejar de producir este salmónido.
Por otro lado, la iniciativa de la ya ex ministra Aguilar provocaría serios problemas a las piscifactorias, no sólo por el dinero que dejarían de ingresar por su repoblación, sino por el problema de que algún ejemplar se escape, ya que se trataría de un delito ecológico. Asimismo, el impacto económico es mayor si se tiene en cuenta que las zonas de pesca son generalmente zonas rurales con pocos ingresos y con un turismo dependiente de este deporte.