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La propia inmobiliaria se niega a cumplir sus compromisos con promociones vendidas

Reyal Urbis a punto de declararse en concurso de acreedores

Enero 27, 2010

Hace apenas un año y medio, Rafael Santamaria declaraba que había que tener menos para deber menos, ese principio de aminorar carga y deuda no parece haberlo cumplido, y la cuerda para lograr refinanciar su deuda está a punto de romperse y unirse a otras ilustres inmobiliarias como Nozar o Martinsa en declarar en suspensión de pagos.

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Este es el caso de una promoción de 121 vecinos en el distrito de Vicálvaro en Madrid, viviendas entregadas hace seis años y por tanto aun cubiertas por el seguro decenal y que sufren actualmente graves problemas de filtraciones en garajes. Ante la solicitud de los vecinos para que Reyal cumpla con su obligación, han recibido la respuesta que “dada su situación económica se niegan a hacer cualquier reparación”. Hay que recordar que desde el año 2000 es obligatorio el seguro decenal, que obliga al promotor a reparar los daños materiales causados al edificio por defectos que afecten a la estructura, cimentación, cerramientos u otros elementos estructurales que comprometan directamente la estabilidad del edificio. La negativa, es una sospecha clara que puede ni estar pagando este seguro. Los vecinos han decidido incluso acudir a los tribunales, como irán muchos otros acreedores si el amigo del presidente del Congreso, Rafael Santamaría presidente de Reyal, no soluciona in extremis sus graves problemas de financiación.

Y es que a pesar de sus declaraciones, no ha conseguido vender activos que aminoren una deuda que le ahoga más, y que supone 5.000 millones de euros repartidos entre 49 entidades acreedoras, todo ello a pesar de ferias y otros eventos donde se afanan en vender pisos que pocos compran.

Amistades, pelotazo y fracaso

La caída de Santamaría está muy relacionada con la otra “pocerolandia” llamada Ciudad Valdeluz que construyó junto a la desértica estación del Ave de Guadalajara, bajo permiso de su amigo José Bono, con el cual comparten nocheviejas en su hotel de Baqueira, le construyó la hípica de Toledo e incluso hizo a una hija veinteañera del actual presidente del Congreso apoderada durante un tiempo de Reyal Urbis.

La Ciudad Valdeluz tiene los mismos problemas que la macrourbanización de Seseña, vacía y sin apenas servicios. Un pelotazo consentido por el Gobierno de Castilla-La Mancha y que ahora se lavan las manos todos, o buscan que el Estado, es decir, todos los españoles vayamos al rescate.