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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

Recomendar a un deportista una plantilla especializada o incluso calzado deportivo por establecimientos comerciales o marcas deportivas puede acarrear graves secuelas para la salud

Junio 6, 2017
running

La fiebre del running parece imparable en nuestro país. Son miles los que todos los días se enfundan su ropa deportiva y calzado para correr juntos o en solitario, sólo por el hecho de romper con la rutina o preparar carreras y maratones que jalonan las principales ciudades. Pero en este deporte cómodo y barato, también tiene sus riesgos de salud. Además del principal, de no realizar un exhaustivo reconocimiento médico para detectar dolencias cardiacas, están las dolencias en los pies, algunas de importancia, que pueden llegar por la elección equivocada de plantilla y calzado por culpa de mal asesoramiento.

Los estudios de pisada no deben ser realizados por Centros Comerciales o marcas deportivas. Recomendar a un deportista una plantilla estándar o un calzado deportivo por parte de un profesional no cualificado “podría acarrear graves consecuencias en la salud y en su rendimiento deportivo”, según el último Informe del Colegio de Podólogos. De hecho, una recomendación incorrecta puede contribuir a la aparición de lesiones o a su empeoramiento. Y la realidad es que centros comerciales y marcas deportivas diagnostican el tipo de pisada sin tener competencia para ello, arriesgando la salud de los deportistas.  Utilizan estos estudios de la pisada como reclamo publicitario para prescribir calzado o plantillas prefabricadas.

Aprovecharse de deportistas más concienciados

El riesgo de sufrir lesiones deportivas es de aproximadamente el 50% y, aunque un porcentaje elevado son lesiones menores, cuando se hacen recurrentes pueden desembocar en lesiones crónicas graves.

Los deportistas son cada vez más conscientes de la importancia de un estudio biomecánico previo a la actividad, tanto con fines preventivos como para mejorar su rendimiento y los centros comerciales y marcas deportivas son conocedoras de ello. Se ofrecen de forma engañosa “estudios de la pisada”, para recomendar uno u otro calzado, o incluso plantillas pre-fabricadas con usos y virtudes concretas, según el fabricante. Los datos son realmente preocupantes, un estudio de campo realizado en el último maratón de Madrid, revela que de los atletas que se hicieron un estudio de la pisada, el 30,2% se la realizó en la propia tienda deportiva. Según los encuestados, el 35,6% decía presentar pies pronadores, el 6,9 supinadores, y únicamente el 11,4% usaba plantillas.

Intrusismo profesional enmascarado

Otro trabajo de campo reciente, realizado sobre más de 80 triatletas en una prueba deportiva, muestra que el 91% de los triatletas pensaban que un “estudio del pie y de la pisada” era muy recomendable previo a la práctica deportiva, bien por motivos preventivos, de rendimiento, o por ambos. Además, alrededor del 62% de los participantes había sufrido alguna lesión deportiva en las extremidades inferiores, el 16% en el pie. Más del 60% de los participantes habían sufrido lesiones menores o dolor en los pies durante la realización de dicha prueba.

Estos datos se recogen en el Informe sobre Estudios de la pisada en el deportista y sus riesgos encargado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos (CGCOP) a la Sociedad Española de Biomecánica y Ortopodología (SEBIOR) y a la Sociedad Española de Podología Deportiva (SEPOD). El Informe concluye que “recomendar una plantilla concreta pre-moldeada o estándar, o un tipo de calzado corrector en base a un estudio de la pisada o a otro tipo de análisis, sin el informe del podólogo o del médico, puede constituir un ejercicio de diagnóstico y prescripción enmascarado, en cuyo caso, supone un acto de intrusismo, o al menos de inclusión en competencias profesionales propias y exclusivas del médico y del podólogo. Y lo que es más grave, podría acarrear consecuencias en la salud podológica del sujeto y en su rendimiento deportivo”.

Estudios sin formación

En las conclusiones se señala también que las plataformas de análisis de las presiones plantares, estudio de la huella, estática y dinámica, o estudio de la pisada (como se conocen actualmente), son un equipamiento complementario para llegar a un diagnóstico biomecánico del sujeto, por tanto, de valoración por personal facultativo capacitado.

Asimismo, aclara que los estudios dinámicos o de la pisada, aportan únicamente parámetros que vienen a corroborar y completar un análisis y exploración podológica-biomecánica, previa y necesaria para llegar a un diagnóstico certero. Tanto estas pruebas como cualquier equipamiento técnico complementario, requiere de unos conocimientos adquiridos en base a una formación específica, y acorde con las competencias legales que se otorgan a cada profesión, según el caso. En este sentido, “únicamente el podólogo y el médico son los facultativos con capacidad de prescripción y por tanto con capacidad diagnóstica”.

La importancia de la elección adecuada del calzado deportivo

El calzado deportivo constituye un elemento corrector o compensador de determinadas alteraciones biomecánicas del pie. Y modifica, en caso de que contenga determinados elementos de contención o corrección, las características biomecánicas del mismo, y, por tanto, la pisada o apoyos del sujeto. Esto implica que, prescrito o recomendado de forma incorrecta, es decir, si no se ajusta a un diagnóstico biomecánico certero, puede contribuir a la aparición de lesiones o al empeoramiento de las alteraciones ya existentes. Por otro lado, el calzado deportivo por sí solo, sin la asociación de un soporte plantar, puede ser poco eficaz o incluso perjudicial para el deportista ante determinadas lesiones.

En un estudio en el que a una muestra significativa se les asignó un calzado con diferentes características de amortiguación y estabilidad (según la catalogación de pies plano, cavos y de altura de arco normal), se comprobó que el calzado tuvo muy poca influencia sobre la prevención de lesiones. Otro estudio aleatorio publicado en la British Journal of Sports Medicine, advierte que la prescripción de calzado deportivo en base al análisis del pie entre “supinador, pronador, o neutro”, es excesivamente simplista y potencialmente perjudicial para una adecuada salud del sujeto.

La función del pie y la eficacia del sistema músculo-esquelético del miembro inferior son excesivamente complejas para seleccionar el tipo de calzado en base a la catalogación del pie entre “pronador, supinador o neutro”. Un diagnóstico biomecánico certero incluye pruebas exploratorias del miembro inferior y del pie, entre ellas: rangos de estabilidad articular, patrones torsionales, determinación de disimetrías, estudio de las cadenas musculares, estudios posturológicos, análisis de las presiones plantares y estudios de la marcha y del gesto técnico deportivo.

Por todo ello, el consejo profesional a la hora de elegir un calzado deportivo y las plantillas, es fundamental para evitar graves problemas futuros. Dejarse llevar por los consejos de profesionales poco cualificados, en muchos casos lo que acarrean son lesiones que nos impidan practicar deporte.