Menú Portada

Raúl, el enamorado del fútbol

Noviembre 17, 2015

Lejos de España, alejado de la alta competición, pero como si fuera su primer partido, así se despidió Raúl. Así jugó el último de su carrera, ganando un título, uno más en su exitosa carrera, y manejando todos los escenarios de la competición, Raúl despide su carrera en el césped, pero se intuye que no la del fútbol, aunque no se sabe bien en dónde y cuándo. La carrera del ‘siete’ es casi de cuento, aunque también tuvo sus episodios polémicos

raul

Son muchos los que de repente aparecen, jóvenes, con cualidades, con ganas de comerse el mundo, prometedoras carreras, pero ninguno es Raúl. Un jugador extraordinario, en el sentido literal de la palabra. A la estrella blanca le atropelló la fama, los primeros años no fueron fáciles y, con peligro de que su carrera se fuera al traste, terminó dando una rueda de prensa en el hotel Emperatriz para empezar una nueva vida. Lo hizo ya de la mano del representante Ginés Carvajal, convertido en su amigo y socio, y con el que ha construido una carrera excelente.

Elegir el mejor momento menos para su adiós a la selección

Cuenta Morientes que Raúl siempre estaba en la camilla, tratándose con los fisios, y que bromeaba con la debilidad de su cuerpo, al que ha cuidado tanto como para permitir una trayectoria tan larga y exitosa. Se ha hecho popular decir que Raúl no era un diez en nada, pero que su nota media era de notable alto. Es posible, y se utiliza más como un elogio que otra cosa. Dándolo por bueno, habrá que convenir que su cabeza, su fortaleza mental, su gen competitivo, es lo que ha hecho que pase a la historia.

Raúl lo ha elegido casi todo en su carrera, el momento de dejar el Madrid, pese a que Mourinho le quiso convencer de que alargara su estancia en el club blanco, su viaje a Catar y su final en Estados Unidos. Lo único que no pudo elegir fue su adiós de la selección, uno de los capítulos más polémicos de su carrera. A él le hubiera gustado seguir, pero terminó saliendo del equipo nacional poco antes de que llegaran los éxitos. Su espina clavada, sin duda. Aún así, el chaval que salió de la colonia Marconi con una bolsa de deportes ha terminado en Nueva York, un largo viaje de un enamorado del fútbol.

José Luis Corrochano