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Sergio Ramos quiere un aumento importante de sueldo o agarra la oferta del Milán y se larga por donde vino

“Ramón, tenemos un problema”

Enero 2, 2008

A Ramón Calderón y su junta directiva Papá Noel y los Reyes Magos le han traído un dolor de cabeza. Cuando todo eran parabienes, éxitos, premios, halagos y promesas de un 2008 fantástico, ha aparecido una bolsa llena de carbón: Sergio Ramos ha pedido que le tripliquen el salario y llegar a los seis millones anuales que cobran todas las estrellas del equipo. Libres de polvo y paja, se entiende. Si no, en Milán le esperan con los brazos abiertos. Es lo que tiene el presumir de opulencia.

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Hace ya tanto tiempo que casi me sonroja el recodarlo. Pero fue una anécdota que definió perfectamente lo que era el Real Madrid de la época de Luis De Carlos. Resultó que Paco Gento quiso evitar que su sobrino Paco Llorente firmara por el Atlético de Madrid y en un gesto de última hora se dirigió a su Real Madrid para anunciar que Paco estaba a punto de saltar del Móstoles al Atlético. Se lo dijo al responsable de la cantera, Miguel Malvo y éste, sabedor del terreno que pisaba, le contestó: “Paco, en el Real Madrid los errores se arreglan con dinero”. Fue así como Paco recaló en el club colchonero tras un informe negativo de Vicente Del Bosque, y dos años después el sobrino de la ‘Galerna del Cantábrico’ regresaba al Real Madrid con la vitola de internacional y tras pagar la cláusula de rescisión de 50 millones de pesetas. Un pastón.
Han pasado veinte años de aquella anécdota y la situación que tiene el presidente del Real Madrid sobre la mesa es parecida. Sergio Ramos, que costó 25 millones de euros, está cansado de ser señalado como pieza clave del equipo líder y sin embargo ser de los que menos cobra al final de mes. El nene ‘sólo’ cobra dos millones de euros y se siente agraviado por los 12 de Raúl, los 10 de Iker o los 6 de Guti, por señalar sólo a los nacionales. Lleva sólo tres temporadas en la Casa Blanca, pero entiende él y su representante, su hermano René, que ha llegado la hora de que le actualicen y se le cumpla la promesa formulada por Calderón el año pasado. De lo contrario, pide al club que le traspase al AC Milán. La cláusula de 50 millones no va a echar para atrás a Berlusconi, que ve como su equipo deambula por el Calcio aunque se pasee por el mundo. Está tratando de llevarse a Ronaldinho que cuesta 60 millones para que lidere el nuevo proyecto rojinegro, y el de Camas sería otra pieza clave en el esquema defensivo.
En Milán Ramos cobraría mucho más de lo que le pide al Madrid en la revisión de su contrato. No es normal que Saviola se lleve mil millones de los de antes por no ser ni suplente, y el carismático lateral no llegue a la mitad de esa cifra por partirse el pecho y la cara –y las de los demás, que no olvidemos es de los que más reparten en los terrenos- en cada encuentro. Calderón sabe de lo que hablamos porque no hace ni un año que se encontró con el mismo problema que ahora sólo que con Iker Casillas de protagonista. Y el de Móstoles pasó a cobrar como si fuera de Sao Paulo. A Calderón no le queda salida.
Porque no hay que olvidar que a los habituales Milán, Chelsea o Liverpool se les va a unir desde ya el Tottneham de Juande Ramos. El manchego conoce la liga española, conoce perfectamente lo que ha salido y hay en Sevilla, y sus directivos no se van a arrugar para darle a su técnico lo que pida. Igual hasta vemos una subasta por ‘Cara Pony’ Ramos.


A Laporta se le amontonan los problemas

Pero si Calderón tiene que resolver problemas económicos, el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, los lidiará a pares. El tema Ronaldinho está tan caliente que en función del color del talón de Berlusconi el canarinho se lleva su sonrisa con un lazo de colorines.
Y por si eso fuera poco, además de ver al Real Madrid a siete puntos, ahora Laporta tiene problemas de otra índole con sus socios. La ´Asociación para la defensa de los derechos de los socios y socias del FC Barcelona´ se reunirá hoy para aprobar en junta la denuncia que presentará ante el Tribunal Catalán del Deporte (TCE) para solicitar la inhabilitación del presidente barcelonista. Los miembros de este colectivo, cuenta Efe, estudiarán un informe jurídico que valida la idea de que Laporta ha incumplido gravemente los estatutos del Barça y que por ello debe ser inhabilitado de su cargo por el TCE.
El tema viene de 2006 cuando Laporta no convocó las elecciones preceptivas, y al final tuvo que hacerlo por mandato judicial pero fuera de plazo. Ahora aquellos que denunciaron tal regularidad, piden que se inhabilite al presidente como marcan los estatutos, con lo cual no se hubiera podido presentar a la reelección..

Será difícil que progrese la demanda, pero con la ley en las manos llevan razón. Pero si el TCE no les da la razón, no piensan dejar así el tema e irán a la jurisdicción ordinaria, que puede opinar de forma contraria.

La semana pasada se dio a conocer que la Audiencia había vuelto a fallar en contra de Laporta por incumplimiento de los estatutos. La sentencia es firme y no puede ser recurrida. De esta forma, la situación es completamente diferente a hace unos meses, dado que el TCE, en el caso esperado de que un grupo de socios pida la inhabilitación de Laporta, deberá admitir a trámite la denuncia y pronunciarse.