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El presidente del Real Madrid mostró su apoyo a Joan Laporta en los Desayunos de Europa Press

Ramón Calderón acusa a Florentino Pérez de moverle la silla

Junio 10, 2008

Ramón Calderón, presidente del Real Madrid, aprovechó el altavoz que le puso a su alcance la Agencia Europa Press en uno de sus tradicionales desayunos con los medios de comunicación para acusar al ex presidente Florentino Pérez de estar moviéndole la silla de la presidencia blanca. Al mismo tiempo mostró su apoyo al presidente del FC Barcelona ante el voto de censura que tendrá que pasar en unos días. Si lo que quería era ayudarle, le ha jugado una mala pasada a su ´amigo´ culé.

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Era un secreto a voces pero ahora ya está institucionalizado. Ramón Calderón vive obsesionado con la persecución que según él le está haciendo el ex presidente Florentino Pérez. Lo dijo ante un centenar de periodistas, aunque sus palabras puede que queden diluidas por el partido de ayer de España en la Eurocopa. Pero no fueron improvisadas y sí calculadas. Calderón sabe que Florentino no comparte su forma de llevar el club y a sus allegados les critica la dilapidación del capital que él dejó en sus manos. Claro que Calderón presume de que su economía está mucho más saneada que en la época anterior, lo cual es rebatido desde dentro del propio club.
Ramón Calderón dijo textualmente que “hay personas relacionadas con la anterior etapa que tratan desesperadamente de poner trabas a todas las acciones que desea poner en marcha la actual junta. Personas que en momentos claves del club no estuvieron a la altura de las circunstancias y le sumieron en una de las crisis más graves de su historia. Estas personas tratan desesperadamente de boicotear a esta junta, pero no lo hacen contra Ramón Calderón sino contra el Real Madrid. No utilizaré la crueldad de la que ellos hacen gala, porque no es mi forma de actuar, pero no representan al Real Madrid“. Todo viene a cuento de la última asamblea de compromisarios en que le tiraron para atrás la reforma de estatutos, en los que, entre otras cosas, pretendía eliminar el punto en el que es preceptiva la aprobación de la asamblea para inversiones superiores al 10 por ciento del presupuesto. Por ejemplo, como el fichaje de Cristiano Ronaldo.
Ocurrieron cosas que no son defendibles –refiriéndose a la asamblea-. No pueden dirigir un club quienes falsifican votos, usan la junta para boicotear y que, en vez de dialogar, insultan. Pero ellos se mueven mejor bajo normas ambiguas y tratan desesperadamente de evitar los nuevos estatutos. Todo esto me da pena. No aceptan que les haya quitado el club, porque era un juguete para sus cosas. Hizo una labor magnífica en una etapa determinada cuando hacía falta y yo quería mantener lo bueno que hizo en una gestión en la que participé y modificar lo que no pudo controlar. Es una obsesión permanente por calumniarme a través de personas relacionadas directamente con él. En la Asamblea, sus familiares gritaban e insultaban. No es propio de él, pero es una realidad. Hubo una persona allí que hablaba de honradez y fue autor de la falsificación de más del 70 por ciento de los votos“.

El apoyo a Laporta, envenenado

Se acabó pues la guerra fría y entramos en la directa. ¿Alguien tiene duda de que el temor de Calderón es que Florentino acuda a los próximos comicios? En fin, tiempo al tiempo.
A quien se le acaba el tiempo es a Joan Laporta que tendrá que pasar por el voto de censura en unas semanas. Y o mucho cambian las cosas o lo tiene difícil. ¿Quién se va a molestar en ir a defender a un presidente que ha dilapidado el futuro del club en dos años? Calderón es consciente de ello y se acordó de su amigo. “Es injusto –dijo- e ingrato que se olvide que hace dos años consiguió un ´doblete´ histórico con el equipo. Lo consiguió además en una situación caótica y ahora se olvida todo por unos resultados no deseados“. Pues que yo recuerde no dijo lo mismo cuando los socios del Madrid sacaron a Lorenzo Sanz de la presidencia, con dos Copas de Europa y una Liga. Pero igual lo que la hecho ha sido un negativo favor a Laporta, porque ahora el socio culé sabe que en el eterno enemigo gusta que esté de presidente.