Menú Portada
Muy importante antes de cambiar de compañía suministradora

Que no le fundan los plomos: Claves para entender el recibo de la luz

Mayo 21, 2014
pq_929_recibo-luz.jpg

Conocer qué pagamos y por qué conceptos es clave para analizar cualquier factura de un servicio contratado. En la mayoría de los casos es sencillo, como ocurre con la telefonía. Incluso en este caso, en las cada vez más comunes ofertas combinadas (móvil, fijo, televisión de pago…), incluyen el coste por cada uno de los conceptos para que el usuario pueda elegir dar de baja o alta un servicio determinado, ajustarlo a su presupuesto o comparar entre  distintas compañías.

En el caso de la electricidad no es tan sencillo. La  factura que normalmente recibimos de forma bimestral es confusa, llena de puntos pocos claros que hacen perderse a los consumidores, y que hay que analizar a la hora de entender las distintas ofertas existentes en el mercado y el ahorro que podemos conseguir con el cambio de empresa.

Qué aparece en nuestra factura

El galimatías de la factura eléctrica incluye toda una serie de conceptos que suponen costes diferentes:

  • Potencia contratada: Es la parte fija de la factura y supone un mínimo que cobrará siempre la empresa eléctrica. Para su cálculo se tienen en cuenta los kilovatios contratados, multiplicados por los días de facturación y el precio fijado. Por ello es muy recomendable ajustar la potencia contratada, no pagar en exceso pero tampoco en defecto. Tenga en cuenta que si en su uso diario se supera la potencia contratada, la tensión dispara un resorte que afecta al interruptor cortándose el suministro y obligando a usar menos electricidad en el mismo tiempo. Por último, es importante señalar que los últimos cambios normativos elevaron la importancia de este término, por lo que desde este año pagamos más en nuestra factura, incluso con la vivienda vacía.
  • Energía consumida: Es la parte variable, la electricidad que se gasta. En este punto es donde las subidas de precio antes por la subastas y ahora por el cruce .
  • Impuesto sobre la electricidad: Al igual que ocurre con tabaco, alcohol o hidrocarburos, la electricidad tiene un impuesto especial, en el que se aplica un 4,864% sobre el consumo y factura.
  • Alquiler de equipos: Se paga por el hecho de tener el contador que en la mayoría de los casos es propiedad de la compañía eléctrica. Se calcula multiplicando el número de días del período de facturación por el precio del alquiler mensual del contador. Si es propiedad del cliente, no se factura.
  • IVA: La “guinda” de la factura, la electricidad está gravada con un 21%. Se aplica sobre todos los conceptos, incluido el alquiler y el impuesto sobre la electricidad.
Comparar el descuento debidamente

Estos puntos no tienen el mismo peso. Por ejemplo, aunque el porcentaje del concepto “potencia” sobre el total de la factura varía dependiendo la que tengamos contratada, supone aproximadamente entre un 15%-20% frente a un 75%-80% de la parte variable (consumo). Por ejemplo, para una factura de 180 euros (antes de IVA), estaríamos hablando de unos 36 euros de término fijo, 130 euros de término variable y unos 14 euros para alquiler de equipos e impuesto de electricidad.

Por ello es muy común que los descuentos más llamativos -reclamos comerciales-, se ofrezcan sobre la parte de factura más pequeña. Por ejemplo, un 10% sobre término fijo supondrían un ahorro de tan sólo 3,6 euros por recibo, mientras con un 3% sobre el consumo (130 euros en nuestro ejemplo), serían 3,9 euros.

A esto hay que añadir que muchas veces estos descuentos se aplican o incrementan si se contratan servicios añadidos como mantenimiento de las instalaciones, supone añadir un coste importante a cambio de un ahorro mínimo. Por todo ello, confrontemos bien cada oferta con su concepto y utilicemos la calculadora para ver la conveniencia y el ahorro de cambiar de compañía.