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Puro fútbol en el Camp Nou: El Barça camina hacia su primer título después de vencer al mejor Atlético de la temporada

Febrero 8, 2017

El partido de vuelta tuvo de todo: ocasiones, goles, expulsiones, polémica arbitral…

atletico barcelona

Primero el Barça tuvo miedo y el Atlético se lo creyó. Más tarde el Atlético perdonó y el Barça se sostuvo. Después el Barça dominó y el Atlético flojeó. Tiro de Messi, parada de Moyá y gol de Luis Suárez. Lo de siempre. Descanso. El Atlético no se rinde pero el Barcelona se acomoda en el campo. Segunda amarilla (y expulsión) para Sergi Roberto. Gol mal anulado a Griezmann cuando el Barça ya estaba con diez. Expulsión de Carrasco. Igualdad a 10. Penalti a favor del Atlético. Falla Gameiro. El Atlético está muerto. Marca Gameiro. Dos amarillas en tres minutos para Luis Suárez. El Atlético va con todo y muere en la orilla. Filipe Luis vuelve a cazar a Messi. Se enzarzan los dos banquillos. Puro fútbol y es el Barcelona el que pasa a la final de la Copa del Rey.

Ni siquiera a modo de telegrama nos queda un resumen corto de lo que pasó en el Camp Nou. Hubo tiempo para todo. El primer responsable de que la emoción se mantuviera hasta el final fue el Atlético, generoso casi sin medida desde el principio. Simeone -amparado por la baja de Gabi– dispuso un once ofensivo, de esos que se supone rompen el estilo del equipo. Bendita rotura porque el cuadro rojiblanco jugó sus mejores 30 minutos de la temporada. Presionando a lo largo de todo el campo y dejando siempre libre al poseedor del balón en la salida del Barcelona, los de Simeone pronto convencieron a Cillesen de que el saque largo era la mejor opción. Con el Barça ahogado, se vieron cosas tan inverosímiles como el Atlético saliendo en corto y al toque y el Barcelona abusando de balones largos. Llegó y falló el Atlético, empeñado en refrendar la dificultad de la empresa. El Barça, que echó de menos (y de qué manera) a Iniesta y Busquets desde el inicio (fueron suplentes) terminó por asentarse en el terreno de juego en el último tramo del primer acto. El Atlético fue feliz defendiendo en campo contrario pero sufrió mucho cuando lo hizo en las postrimerías de su portería (quién se lo hubiera dicho hace unos meses). Como decimos, el Barça merodeó, Messi sacó un latigazo y Luis Suárez (el mejor delantero centro del mundo hoy por hoy) puso el pie para marcar el 1-0. Aunque el Atlético seguía obligado a hacer dos goles, la frustración era palpable: tantos fuegos artificiales para que al final ocurriera lo de siempre.

Trepidante segunda parte

La segunda parte apuntaba a trámite pero con la segunda amarilla de Sergi Roberto la noria volvió a coger velocidad. En un pequeño intervalo de tiempo el Atlético se vio con uno más, el árbitro pitó un fuera de juego que no era de Griezmann y después expulsó a Carrasco, Gameiro falló un penalti pero luego marcó un gol y, con diez el Atleti y nueve el Barça -por la expulsión de Luis Suárez- el partido murió en el área de Cillesen. Bueno, mejor dicho, murió en una dura entrada de Filipe a Messi (quién sabe si para recordar viejos tiempos) y un pique entre los dos banquillos.

Los atléticos se fustigarán recordando la primera parte de la ida y los culés rezarán por no verse las caras con los rojiblancos en la Champions. La competición continental, ahora sí, es la última bala para Simeone. Este nuevo Barça de Luis Enrique, el Barça preparado para sufrir, en cambio, ya acaricia con los dedos el primer título de la temporada. Se lo pido de corazón: denle a la Copa la importancia que merece porque Barça y Atlético lo han hecho y nos han regalado los mejores partidos de la temporada. Puro fútbol.