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Puigdemont vuelve a la desobediencia: La Generalitat ignora al Tribunal Constitucional y continúa entrometiéndose en la política internacional estatal: 200.000 euros en diez becas para sus delegaciones exteriores

Diciembre 29, 2016

El gobierno de Carles Puigdemont ofrece ocho becas a jóvenes titulados universitarios por un importe total de 164.000 euros en las delegaciones de Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y Austria y otras dos ante la Unión Europea por 36.800 euros. El Artículo 149.1.3 de la Carta Magna reserva al Estado la competencia exclusiva en las relaciones internacionales.

puigdemont parlament

El Tribunal Constitucional (TC), presidido por Francisco Pérez de los Cobos, vetó la acción exterior de Cataluña. O al menos la ha limado hasta los límites que marca la Carta Magna. El quid de la cuestión no es la marginación a la que muchos catalanes -enarbolados a la causa secesionista-, creen estar sometidos por parte de España, sino que Cataluña ha comenzado a comportarse como si ya se hubiera convertido en aquello que sueñan, utópicamente, sus gobernantes: una nación independiente. Por ello ha tenido que intervenir la Justicia. Porque hay fronteras que no conviene traspasar para mantener la cordialidad entre los pueblos y las competencias estatales y autonómicas.

Así, el Tribunal Constitucional ha anulado diversos artículos de la ley catalana de acción exterior y de relaciones con la Unión Europea, al considerar que invade las competencias exclusivas que tiene el Estado en las relaciones internacionales; es decir, que la diplomacia pública catalana ha sido regañada por querer colonizar campos que le son ajenos y arrogarse tareas para las que ya hay un encargado: el Estado. La desconexión que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y Convergencia Democrática de Cataluña planean es tal que la Comunidad se comporta como si ya fuera un país independiente olvidando que las Comunidades Autónomas pueden realizar actividades de proyección exterior siempre y cuando no vulneren el artículo 149.1.3 de la Constitución, que reserva al Estado la competencia exclusiva en las relaciones internacionales.

Becas para titulados para promociona la imagen de Cataluña como nación

No por ello, Cataluña cesa en su empeño por llevar el peso de las relaciones en el exterior. El Departamento de Asuntos y Relaciones Institucionales y Exteriores y Transparencia, mediante la Secretaría de Asuntos Exteriores y de la Unión Europea, promueve las prácticas profesionales en entornos internacionales para fomentar un mejor conocimiento práctico sobre las políticas y actividades en el marco de las relaciones exteriores, con un énfasis especial en aquellos temas que afectan más directamente a Cataluña; es decir, que la Generalitat ofrece becas a jóvenes titulados universitarios por un importe total de 164.000 euros. Para ello pone a disposición de los candidatos un total de ocho becas para trabajar en las delegaciones de la Generalitat en Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y Austria.

No solo Cataluña saluda internacionalmente a estos países centroeuropeos, sino también a la institución de la que pretende ser parte como nación propia, a pesar de haber sido ignorada por lo grandes líderes europeos. Par ello, la Generalitat ha abierto otra convocatoria de dos becas para estancias en la Delegación del Gobierno de la Generalitat de Catalunya ante la Unión Europea. Un total de 36.800 euros será el coste de las subvenciones.

En ambos casos, tanto ante los países europeos como ante la Unión Europea,  la dedicación de los jóvenes será de 37,5 horas semanales, de lunes a viernes, enmarcadas preferentemente en el horario de la oficina donde se realice la estancia.

Unas becas de entre 1.800 y 2.000 euros al mes que no hacen otra cosa más que engordar el gasto exterior de Cataluña en sus oficinas paralelas. Concretamente, 200.800 euros para diez becas internacionales. Las Oficinas de la Generalitat en el exterior se ocupan de las relaciones internacionales de la Generalitat que, a la vista de la sentencia del Tribunal Constitucional, podrían estar -muchas de ellas-, duplicadas por tratarse de competencias estatales. Cataluña intenta mover, poco a poco, la silla de una España que permanecerá firme en sus competencias, aquellas que le otorga la Constitución Española.

Doinel Castro