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Primeras deserciones en Ciudadanos tras su Congreso Nacional: el diputado valenciano, Jose Enrique Aguar, dimite por la “traición” de Albert Rivera

Febrero 16, 2017
Comunitat valenciana. Valencia. Valencia. 27-11-14.  Mesa redonda "Regeneracion democratica". En la imagen, Enrique Aguar de Ciutadans. Foto de Irene Marsilla

Tras la IV Asamblea General de Ciudadanos, celebrada hace escasos días, han comenzado ya las primeras deserciones internas en la formación que preside Albert Rivera, debido a los “bandazos ideológicos que han laminado la democracia en el partido naranja”. Así, por ejemplo, el portavoz de Ciudadanos en la Diputación de Valencia, José Enrique Aguar, ha anunciado ya su baja del partido al considerar que Rivera “ha traicionado los principios de progreso, centralidad y liberalidad que inspiraron su creación y expansión, retrocediendo a posiciones de derecha que han convertido Ciudadanos en una marca blanca del Partido Popular”. Aguar era hasta la fecha uno de los dos diputados de esta formación en la Diputación Provincial valenciana, junto a Mamen Peris, a su vez concejala de C´s  en la localidad de Alborada.

En su carta de dimisión, que hoy reproducimos, Aguar anuncia su intención de pasar al grupo de no adscritos en la Diputación y no dar de baja su acta de diputado. “Desde mi afiliación a Ciudadanos me he volcado completamente en todas sus actividades locales, provinciales y regionales al creer firmemente en los postulados que defendía según su constitución original. Con el paso del tiempo, Ciudadanos ha ido perdiendo el espíritu del movimiento cívico-político con el que nació e ilusionó a mucha gente, lo que ha supuesto el desencanto del electorado que apoyó el partido, así como el de muchos cuadros y directivos del mismo”. Afiliados de C’s dudan de los verdaderos motivos de la baja de Aguar. “Teniendo en cuenta sus 16 años de alcalde y sus 8 años de diputado provincial , siempre con el PSOE. Luego con el CDL que se define liberal progresista, inclinando el empate en el consistorio hacia el PP con el que pactó, y ahora dice darse de baja al definirse C’s de ese modo. Aparte de un nuevo proyecto político que pronto saldrá a la luz, al no poder optar a cargos y al ir a quitarle C’s de portavoz con la pérdida de 20.000 euros anuales, también explica su baja. La promesa de Jordi Cañas de ponerle en el Consejo General de C’s , y no materializarse al no lograr Cañas los apoyos, precipita su baja después de la Asamblea General. En contra de lo pregonado , los dos asesores en la Diputación de Aguar no eran técnicos, eran concejales de C’s en Benetusser y Foios afines a él, que así complementaban su sueldo. Las amistades con Cotino, con el gerente recién dimitido de Divalterra y con el recaudador que tenía cuando era alcalde de Benetusser, Vicente Esteve, que huyó a Colombia después de apropiarse de 2 millones de euros de las arcas municipales, provocaban las continuas quejas de los grupos de trabajo de afiliados. Las bases de C’s, muy críticas con la dirección nacional pero también con todos los que no son lo que predican, ven como un alivio que una persona que definen como paracaidista y profesional de la política que solo busca el lucro propio y de los suyos, abandone la Formación. Pero recalcan debe entregar el acta, ya que decir que se va por la nueva definición de C’s, cuando Aguar ha estado en todas las ideologías y partidos, sencillamente chirría”,  manifiestan desde Valencia.

Nepotismo en la Comunidad Valenciana

Aguar se refiere en su carta, en concreto, a la formación de Rivera en la Comunidad Valenciana. “la actual dirección de Ciudadanos, controlada fundamentalmente por exmilitantes del Partido Popular, colocó en el organigrama del partido a otros ex miembros del PP, en detrimento de nuevos activos que creían en los principios básicos que inspiraba Ciudadanos. Los que siguen rigiendo el partido en la Comunidad Valenciana no los ha elegido ningún valenciano sino que han sido designados desde la cúpula nacional. Su manera de llevar el partido es dictatorial, de arriba a abajo, de manera similar a como funcionan otros partidos que tanto hemos criticado”.

aguar punset rivera

El IV Congreso de la formación naranja, celebrado recientemente en Madrid, no ha hecho sino confirmar el enorme poder de Albert Rivera y sus afines. “Disconforme con esta situación interna de falta de transparencia, democracia y participación, he intentado cambiarla desde dentro. La última esperanza que tenía se ha desvanecido también. Ha sido el IV Congreso (…) En definitiva entiendo que era la última oportunidad de recuperar un proyecto en el que tantas esperanzas fueron depositadas. No fue así. Más bien todo lo contrario. Hemos salido menos -o nada- social demócratas, menos transparentes, menos democráticos y con una estructura en la que la base no pinta nada y todo va a depender de lo que diga la dirección nacional del partido. Entre los nuevos valores de C’s no se permiten voces que piensen de forma mínimamente diferente”.

Por ello, el portavoz de Ciudadanos en la Diputación valenciana ha decidido darse de baja de la formación naranja “en vista de que el partido ha abandonado los principios que inspiraron su fundación y en consecuencia ha traicionado los valores que le hicieron singular y atractivo”. José Enrique Aguar pasará a partir de ahora al grupo de los no adscritos en la corporación provincial. “Dejo Ciudadanos, pero otros lo dejaron antes que yo. Muchos han colaborado a vaciarlo de su esencia dando bandazos a la búsqueda de rentabilidades electorales”,

Aguar fue alcalde de Benetússer (Valencia), durante casi 20 años en los que militó en el PSPV-PSOE, hasta que entró en el Centro Democrático Liberal (CDL), una formación que acabó integrándose en Ciudadanos. “Yo me afilio a Ciudadanos por Antoni Asunción, que está en Movimiento Ciudadano desde el principio. Me dice “vente conmigo que este proyecto vale la pena”. Y es que era un proyecto transversal, donde teníamos cabida los que procedemos de la socialdemocracia. Era un partido de centro liberal tendente al socialismo democrático, encajaba conmigo, que había estado 20 años en el PSOE. Y me emocionaban esos inicios, me animaban, y arrastré a toda la gente que estaba conmigo en CDL. Hicimos un congreso y nos integramos en el Movimiento Ciudadano, montamos toda la estructura en la Comunidad Valenciana, sacamos 50.000 votos en las elecciones europeas partiendo de la nada. Allí te sentías a gusto, reconocido, trabajando por un proyecto en el que creías. Todo eso me lo quitan definitivamente en la IV Asamblea. Yo entre con un partido y salgo con otro”, ha llegado afirmar.

Aguar, también concejal de Benetússer, especialista universitario en Gestión de Calidad de las Administraciones Públicas, fue elegido diputado provincial en un proceso interno de C´s celebrado en junio de 2015, y desde entonces compaginaba su labor municipal con la de la Diputación.

Más renuncias

No es esta la única renuncia que se espera por parte del sector crítico con Albert Rivera y su manera de hacer política. Al menos, por ahora, Ciudadanos tiene ya un diputado provincial menos. El cisma interno en el partido de Rivera se ve así agravado ya que la posibilidad de que a José Enrique Aguar le sigan otros cargos más, a corto o medio plazo, se acrecienta. Según los críticos, “los que estaban blindados están ahora más blindados, con más poder… Y las minorías han sido arrasadas, esquilmadas, no hay una mínima garantía de democracia en el Ciudadanos de Rivera. Nadie habla por miedo a que lo defenestren, no hay posibilidad democrática de ascender o de hacer valer tus ideas si no eres amigo de los que mandan. Nadie se queja porque todo el mundo tiene aspiraciones. Y el que no las tiene se va a los dos meses de llegar, tras ver el panorama. Así han pasado de 30.000 afiliados a 20.000. Pero va a haber muchos abandonos, no solo de afiliados, que ya se están yendo, sino de cargos públicos”.

Para ellos, Rivera y su gente solo hacen caso a “las empresas de marketing”. “Les dicen “hay hueco en la izquierda” y se van a competir con el Partido Socialista; luego les dicen “hay hueco a la derecha” y se van a por el PP. Son bandazos, movimientos al margen de los principios, que siguen el interés de sacar votos. Hubo quien dijo que se había convertido en el partido de las frases de azucarillo: Un día se levantan con la consigna de que hay que decir que no son ni rojos ni azules y se tiran dos meses repitiendo lo mismo: “No somos ni rojos ni azules, no somos ni rojos ni azules”. Así no se puede hacer un partido político. Hace falta empezar a decir las verdades”, aseguran.

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho