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La candidata escogida por el "príncipe que se convirtió en sapo" se recupera de su depresión

Pretenden boicotear a Efrén en un partido benéfico

Diciembre 26, 2008

Malos tiempos para Efrén Reyero. El popular concursante “Hombres, mujeres y viceversa” ha dejado de ser uno de los rostros más amables de la televisión, para convertirse en uno de los más odiados de las dos Españas.

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Era el yerno perfecto. El ejemplo de la buena educación, de la distinción y la elegancia. Efrén Reyero –quizás debería decir Rollero- consiguió hacer enloquecer a señoronas de cierta opulencia y a mozarronas en estado de excitación continua con su mirada agnóstica y esa apariencia de hombretón cercano y sensiblero. Efrén se presentó en un programa de televisión porque quería encontrar a la mujer de su vida. Deseaba compartir sus sueños con alguien que no le valorara por su envoltorio. Millones de espectadores siguieron el día en el que se decantó por Soraya, una veinteañera que se presentó al concurso como la “campanilla en busca de su Peter Pan”. Pronto saltó el escándalo. La revista ‘¡Qué Me Dices!’ publicó en exclusiva que, a pesar de que cuando decidió apostar por Soraya, el futbolista parecía decidido a iniciar una relación, lo cierto es que mantenía un romance paralelo con Ali, otra candidata que ya había sido expulsada con anterioridad. Información que se convirtió en escándalo cuando el programa ‘Está Pasando’ emitió unas imágenes inéditas en las que el propio Efrén, abrazado a Ali, reconocía haber sentido asco al besar a Soraya. Mazazo para todos los seguidores del espacio vespertino que conduce Emma García. Quizás por eso, el próximo día 27 pretenden boicotear la presencia de Efrén en un torneo benéfico. Enemigos del deportista invitan, a través de mensajes de texto enviados a diestro y siniestro, a que sus detractores acudan, cargados de tomates, al estadio en el que Efrén comparecerá cerca de las once de la mañana. Ya hay quien se ha apuntado a la lista que pulula por la Red. No sólo eso, pues exigen que devuelva el dinero que se embolsó tras su paso por Telecinco y que pida perdón a una Soraya que intenta reponerse del varapalo.
Se cambió de número
Me cuentan que Soraya tuvo que dar de baja su anterior número de teléfono para evitar que le colapsaran la línea con llamadas en las que le insultaban brutalmente. El tono hiriente de quienes se comunicaban con ella a altas horas de la madrugada, fue el detonante que le llevó a tomar tan drástica decisión. Enfrentarse con una realidad dilapidadora le llevó a permanecer en un estado ansioso depresivo que mantuvo en jaque a gran parte de su familia. Insisten en que lloraba a chorros y apenas tenía ganas de dejarse ver en público. Las miradas indiscretas se clavaban con inquina en su nunca y era tildada como la ‘mala, malísima’ del culebrón. A pesar de que sus heridas siguen cicatrizándose entre algodones de impotencia, Soraya parece estar dispuesta a desvelar quién se esconde detrás del apuesto malagueño. Ya no quiere ocultar su dolor y promete tirar de la manta en un conocido programa de televisión: “Ahora hablo yo”, le espetó a una de sus mejores amigas tras levantarse semejante polvareda. No sólo ella parece dispuesta a hablar, pues alguno de sus amigos de Torre del Mar advierten que Efrén siempre quiso tocar la fama con la yema de sus dedos. Perfilan a un ser sin escrúpulos que pretendía destacar en el mundo de la farándula, incluso a pesar de que en el equipo de fútbol en el que juega con asiduidad se mostraran algo reacios a que desarrollara su vena artística. La historia de “el príncipe que se convirtió en sapo”. Porque la fama cuesta…
Por Saúl Ortiz