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Preocupación en la plantilla del Málaga por la llegada de Juande Ramos, los profesionales que han coincidido con él le definen como “una mala persona”

Junio 3, 2016
juande

La precipitada salida de Javi Gracia del Málaga ha creado una atmósfera de desconfianza y preocupación en el vestuario blanquiazul, acrecentada más si cabe por la llegada de Juande Ramos. El manchego, que ha firmado con la entidad malacitana por tres temporadas, es un viejo conocido del balompié español que no ha dejado demasiados amigos allá por donde ha pasado. Más bien al contrario.

Tras una extensa carrera en categorías inferiores, el técnico se hizo con las riendas del Rayo Vallecano en el año 1998 y asomó la cabeza en el fútbol de élite. En apenas tres años pasó por el Betis, el Espanyol y el Málaga antes de dar el salto al Sevilla, donde definitivamente se hizo un hueco entre los grandes entrenadores contemporáneos. Allí ganó 2 Copas de la UEFA (ahora Europa League), una Supercopa de Europa, una Copa del Rey y una Supercopa de España. Fue, sin duda, su momento cumbre. A partir de ahí todo comenzó a ir para abajo.

La afición le hizo la cruz cuando se fue al Tottenham

España es un país ciertamente injusto cuando se trata de juzgar a profesionales del fútbol. En todos los ámbitos laborales es plausible cambiar de trabajo si llega una oferta mejor, no así en el fútbol. La afición sevillista le recriminó a Juande Ramos su marcha al Tottenham tachándole de “pesetero”. Aunque ahora todo eso parezca muy lejano, la polémica adquirió grandes dimensiones, incluidos sabotajes a la página web del entrenador. En lo deportivo no volvió a repetir los éxitos conseguidos en el club hispalense. En los últimos nueve años, y después de entrenar al Tottenham, Real Madrid, CSKA de Moscú y Dnipro ucraniano el único título de Ramos fue una ‘Capital One Cup’ (la Copa menor en Inglaterra). Su caché ha bajado de manera tan pronunciada que finalmente ha tenido que renunciar a sus principios para fichar por el Málaga.

Y es que el propio entrenador ha repetido en varias ocasiones que únicamente accedería a entrenar a equipos Top (¿lo son CSKA de Moscú y Dnipro?). Ahora, y después de filtrar una poco verosímil oferta del Chelsea, afirma haber tomado la decisión de volver a Martiricos por los recuerdos que guarda de su etapa en la entidad blanquiazul (¿una temporada da para tantos?)  y gracias a un proyecto deportivo de garantías. No son pocos los que piensan que, en realidad, la única oferta importante que tenía era esta. No obstante, las opiniones que de él vierten los que en algún momento se han cruzado en su camino dejan el aspecto económico a un lado.

Le acusan de traicionar a los jugadores

Entrenar a un equipo como el Real Madrid te puede encumbrar o te puede dejar muy tocado. Le ha pasado a muchos: le pasó al propio Juande Ramos e incluso a su sucesor en el banquillo blanco, Manuel Pellegrini (que inmediatamente después también estuvo en el Málaga, donde sí dejó un grato recuerdo). El manchego llegó al banquillo del Santiago Bernabéu para sustituir a Bernd Schuster, después de su visionaria frase antes del clásico ante el Barcelona (“No es posible ganar en el Camp Nou”). Y no lo fue para el de Pedro Muñoz, que perdió por dos tantos a cero. No obstante, teniendo en cuenta que solo llevaba cuatro días en el vestuario merengue y que la imagen fue buena, el optimismo se instaló en Chamartín. Pero se diluyó completamente tras el 2-6 de la segunda vuelta, momento en el que Juande Ramos firmó su sentencia con su plantilla.

Después de esa goleada, el manchego decidió tirar de currículum y atacar a los jugadores para exculparse de lo ocurrido en el césped del Santiago Bernabéu. Dijo que no podía competir con esa plantilla, cuando poco antes aseguró que no había pedido ningún fichaje, que estaba satisfecho con lo que ya tenía. Los futbolistas (con Casillas y Ramos a la cabeza) no se lo perdonaron. Lo consideraron una traición en toda regla de una persona que veía peligrar su imagen de gran entrenador.

En el entorno madridista de aquella época, en cambio, no hubo tanta sorpresa. “Llevo más de 15 años en el mundo del fútbol y solo de Juande Ramos puedo decir que es una mala persona”. Esa frase sale de la boca de un profesional que había coincidido con el entrenador en su época en el Rayo Vallecano. Indagando un poco más las opiniones no difieren en demasía: “Le importan dos cosas: el dinero y su imagen”. Incluso hay quien vaticina una época difícil para los jugadores del Málaga: “Lo siento por ellos, pero no lo van a pasar bien”.

Desconfianza en el vestuario del Málaga

Así pues, en el vestuario del Málaga cunde la desconfianza ante la llegada del entrenador oriundo de Ciudad Real. La relación con Javi Gracia era muy buena y en el plano deportivo el equipo ha completado una temporada muy positiva. El entrenador navarro fue claro y dijo que la oferta del Rubin Kazan era “irrechazable”. Incluso alguno de los futbolistas podría estar replanteándose su futuro. No quieren pasarlo mal.

El máximo valedor de Juande Ramos ha sido el director deportivo malaguista, Francesc Arnau. El ex portero ha tomado una de esas decisiones que pueden marcarle en su futuro profesional. Nadie lo dice, pero todos tienen miedo.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99