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Le cuesta al país uno 28.700 millones de euros

¿Por qué tantos jóvenes japoneses se suicidan en septiembre?

Septiembre 15, 2015
portada japon

El 10 de septiembre se celebra el Día Global para la Prevención del Suicidio. Una fecha muy importante para los japoneses puesto que se trata de uno de los países del mundo donde más personas se suicidan y, especialmente, jóvenes y a primeros de septiembre. ¿Por qué? En concreto, los suicidios y la depresión cuestan al gobierno de Japón unos 28.700 millones de euros, según sus propias estimaciones. El problema es especialmente pronunciado entre los hombres, donde la tasa de suicidio alcanza los 35,8 casos por cada 100.000 pobladores. Además, la barrera de los 30.000 suicidios anuales ha sido superada en todos y cada uno de los últimos 12 años.

Aunque parezca mentira, la BBC británica señala que, históricamente, la sociedad japonesa ante el suicidio es “tolerante” y todavía hay quien la considera una respuesta moralmente aceptable ante situaciones deshonrosas. “En un país que valora altamente el estoicismo y el consenso, mucha gente, especialmente la de mayor edad, ve las enfermedades mentales como un estigma que no puede ser superado a punta de esfuerzo”, señala un experto en  la materia. Además, desde que empezara la crisis en 2007 más del 60% de los suicidios era por problemas económicos, según la policía.

Primera causa de muerte

Asimismo, el año pasado, por primera vez, la causa de muerte más común entre los jóvenes de 10 a 19 años fue el suicidio. El caso es que las estadísticas no son para nada tranquilizadoras. Entre 1972 y 2013, de los 18.048 niños que se mataron, 92 lo hicieron el 31 de agosto, 131 el primero de septiembre y 94 el día 2 del mismo mes. Las cifras también fueron muy altas en abril, cuando comienza el primer semestre en el calendario escolar japonés. No soportan la rectitud del país, las estrictas normas. Así, la elevada incidencia de suicidios en septiembre es algo que la comunidad de maestros conoce muy bien. Hay muchos jóvenes que se niegan a salir de sus casas ese día. No quieren ir al colegio.

Sentía mi uniforme como si fuera una armadura“, dice Masa, un joven japonés que fue víctima de bullying por parte de sus compañeros de clase y que no podía tolerar el ambiente de la escuela. “Mi corazón no paraba de latir. Pensé en matarme. Eso hubiese sido más fácil“, confesó a la BBC. Por ello, acordó con su madre que el primer día no iría a la escuela.

Patricia E. Ferrer