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La tonadillera no le perdonó que tomara una drástica decisión

¿Por qué se enfadó Isabel Pantoja con Techi?

Octubre 29, 2009

Dicen de ella que es la salvadora de Kiko Rivera, incluso cuando su relación ha llegado al final. Pero, lo cierto, es que no es bienvenida en la familia del mozarrón. Isabel Pantoja no le perdona.

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Es uno de nuestros más ilustres ligones. No es guapo, ni su anatomía debería despertar intereses lúbricos entre las damiselas, pero lo cierto es que Kiko Rivera consigue que mozarronas de curvas vertiginosas se enrolen en su cama con ansias de volar. Sin embargo, poco o nada le duran sus relaciones. Hace algunos días que su intermitente relación con Techi, con la que había vuelto tras sufrir una fuerte migraña que le llevó a permanecer varias horas en un nosocomio madrileño. Su ruptura coincidió con la entrega a Francisco Rivera de la polémica medalla de las Artes. Mientras
un ocioso Kiko Rivera lloraba sus penas en su domicilio madrileño. Allí, entre las cuatro paredes que le protegen, el grandullón agarró su teléfono móvil y bombardeó a mensajes de texto y llamadas a Carolina Fernández, su última novia y con la que compartió momentos de mucha intensidad. Junto a ella parecía realmente feliz pero la presencia de Techi lo echó todo por la borda: “Necesito que vengas a mi casa para solucionar lo nuestro. Ya no estoy con Techi, vente a mi casa”, le dijo Rivera sin apenas pestañear. Ella esquivó los constantes embistes, quizás porque sabe cuáles son las verdaderas intenciones del mozalbete, que parece haberse hartado de la compañía de Techi.
 
Muchos se refieren a ella como la salvadora del hijo de Isabel Pantoja, pero su mirada refleja todo lo contrario. No sólo eso, pues lo cierto es que durante bastante tiempo la morena mantuvo un ardiente enfrentamiento con la tonadillera, a resultas de un hecho que molestó, ofendió y hasta decepcionó a la artista. Fue este acontecimiento el que provocó que Pantoja le reclamara el dinero del viaje a México que ella misma había sufragado. Sus palabras fueron muy duras y Techi frunció el ceño y pidió perdón. Era demasiado tarde, pero ahora quiere remendar aquella actitud y de ahí su empeño incansable de permanecer a su lado. No obstante, la gota que colmó el vaso fueron aquellas imágenes en las que, a las once de la mañana, Kiko Rivera hacía una macro botellón en plena vía pública. Dicen que muchos de los que le rodean empiezan a estar hartos de tanto ajetreo. Tiempo al tiempo.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)