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¿Por qué las heces de los cachalotes valen millones de euros?

Octubre 7, 2015
cachalote

Las heces de cachalotes valen millones de euros. Aunque no todas. Sólo 1% de estos mamíferos, y en circunstancias particulares, fabrican una sustancia en sus heces que se cotiza por millones de dólares. Se conoce como el ‘ambar gris‘. Desde hace siglos, el ámbar gris ha sido considerado un producto de lujo. Antiguamente se empleaba en ceremonias religiosas, como afrodisíaco en Medio Oriente, delicatessen en China o como ingrediente en pociones de medicina tradicional. Hoy día esta sustancia es utilizada mayormente en la industria del perfume y es muy valioso. Tanto, que un hombre ganó la semana pasada en una subasta hasta 17.000 dólares.

Es muy escaso y tiene propiedades muy inusuales, como la de estabilizar las fragancias. Además, es imposible de fabricar en el laboratorio. No obstante, hay países donde está prohibido su uso, como Estados Unidos, donde desde 1972 hay una ley para proteger a los mamíferos marinos que prohíbe su comercialización e incluso penaliza su recogida en la playa.

Cómo se produce

Pero, ¿cómo se produce? “El ámbar gris es un tipo de materia fecal. Al menos se genera en el mismo sitio que los excrementos y se expulsa también por el mismo lugar. Es el producto de un problema intestinal que experimentan algunos cachalotes“, dice el investigador del estudio, que publica esta semana la BBC británica.

Normalmente, los cachalotes se alimentan casi exclusivamente de calamares. En un día pueden llegar a ingerir hasta una tonelada. Las partes duras de estos moluscos, que no pueden digerir, las regurgitan por la boca. Pero en algunos casos, estos trozos continúan su recorrido por el sistema digestivo y les irritan el estómago y el  intestino delgado. El intestino produce una secreción grasosa rica en colesterol para recubrir estos pedazos y amortiguar el daño que provocan en el interior del animal. El cachalote luego expulsa esta sustancia y es lo que se conoce como ambar gris, aunque es posible también que el ejemplar muera por indigestión, y cuando su cuerpo se descompone o explota, estas secreciones queden flotando en el mar.

Con el paso del tiempo, que pueden pasar décadas, y a medida que las corrientes la empujan, va adquiriendo un cuerpo ceroso y una fragancia particular, hasta que las olas la empujan hacia la costa. Cuanto más tiempo ha pasado en el mar, más refinado y complejo se torna su aroma, y más elevado su valor.