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Se avecina una larga y dura batalla legal para los hijos de la duquesa roja

Pilar Medina Sidonia: “Nos ha tocado un juez suplente y tendremos que sostener esto durante tres semanas con abogados de cada uno de nosotros llegados de afuera de Sanlúcar en algo que bien podría haberse resuelto en una semana

Julio 16, 2015

Sobre la mesa la reclamación de unos bienes tasados muy a la baja en cerca de 60 millones de euros (solo el palacio ducal ha sido tasado en 17 millones), por lo que sería el 50% de los activos de la Fundación a la que la duquesa de Medina Sidonia cedió en vida el grueso de los bienes de una de las casas nobles más importantes de España
Una Fundación que posee y gestiona el archivo particular más importante del país, cuyo valor por si mismo alcanza más de 30 millones de euros pues, como continúa afirmando la hija de la duquesa, buena conocedora del mundo de las grandes subastas por ser la representante de la firma Christie’s en España: “Solo unos pocos de los valiosísimos documentos que ahí están depositados alcanzarían ese valor en el mercado internacional”


Con dos grandes frentes judiciales abiertos, Leoncio, Pilar y Gabriel González de Gregorio y Álvarez de Toledo, hijos de la difunta y polémica duquesa de Medina Sidonia, encaran un verano caliente a las puertas del gran juicio que durante tres semanas de 14 sesiones continuadas les enfrentará desde el 30 de septiembre tanto a la Fundación Casa Ducal de Medina Sidonia como al Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, sede del histórico palacio ducal. Un episodio más de una larga historia familiar de enfrentamientos y desencuentros que en esta ocasión une a tres hermanos de caracteres muy distintos en un frente común de difícil resolución, sobre cuyos particulares tendrá que dirimir el juzgado de primera instancia de la popular población gaditana. “Nos ha tocado un juez suplente”, nos declara Pilar Medina Sidonia, “y tendremos que sostener esto durante tres semanas con abogados de cada uno de nosotros llegados de afuera de Sanlúcar en algo que bien podría haberse resuelto en una semana”.

Sobre la mesa la reclamación de unos bienes tasados muy a la baja en cerca de 60 millones de euros (solo el palacio ducal ha sido tasado en 17 millones), por lo que sería el 50% de los activos de la Fundación a la que la duquesa de Medina Sidonia cedió en vida el grueso de los bienes de una de las casas nobles más importantes de España. Una Fundación que posee y gestiona el archivo particular más importante del país, cuyo valor por si mismo alcanza más de 30 millones de euros pues, como continúa afirmando la hija de la duquesa, buena conocedora del mundo de las grandes subastas por ser la representante de la firma Christie’s en España: “Solo unos pocos de los valiosísimos documentos que ahí están depositados alcanzarían ese valor en el mercado internacional”. Pero tan complejo asunto se complica por la boda en articulo mortis de la finada duquesa con la alemana Lilian Dahlmann, actual gestora de la Fundación y persona muy valorada en Sanlúcar de Barrameda tanto por parte de instituciones como el ayuntamiento como por los ciudadanos pues, tal y como destaca una figura muy principal del pueblo: “Lilian lo está haciendo muy bien. Es muy discreta y está haciendo un gran patrocinio de la cultura que está calando y que es muy bueno para el pueblo”.

Y la Iglesia Convento de la Merced también en la batalla judicial

Una buena resolución sería que el Estado fuese quien se hiciese finalmente cargo de la Fundación por la importancia muy relevante de un archivo fundamental para el estudio de la conquista de América y de las tierras de la baja Andalucía en las que los Medina Sidonia fueron los grandes señores durante siglos, además de los dueños de las almadrabas. Así ha sucedido en el caso de otros archivos importantes, y ello posibilitaría que los hermanos recibiesen finalmente su parte de una herencia que nunca les llegó, pero la dificultad estriba en la escasez de fondos públicos para grandes inversiones en materia de cultura como sería este caso. Cuestión aparte es que caso de ganar el juicio los hermanos pudiesen llegar a ejecutar la sentencia y percibir el montante procedente de unos bienes patrimoniales muy difíciles de convertir en dinero.

Y a ello se suma el contencioso que los tres mantienen también contra el Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda por la propiedad de la Iglesia Convento de la Merced, que la vieja duquesa cedió al pueblo después de vaciar el templo de objetos artísticos que fueron a recalar en el palacio ducal. Una condición impuesta a Pilar y a Leoncio por su polémico y combativo Gabriel que, sin embargo, es una medida muy impopular y está fuera de toda lógica en un pueblo en el que Pilar, la más sensata de los tres, es altamente popular y por ello ha solicitado que la tasación del valor del Convento sea lo más a la baja posible por “tratarse – según nos afirma – de un importante bien para el pueblo y de una cosa hecha hace muchos años”. 

Exhumación de cadáveres

Pero las farragosas relaciones con la Justicia no terminan en lo antedicho en el caso de los hermanos Medina Sidonia, pues sincrónicamente se enfrentan a una demanda de paternidad por parte de Rosario Bermudo, una vecina de Écija que afirma ser hija de José Leoncio González de Gregorio, padre de los tres hermanos, y que habría nacido en 1951 antes del matrimonio de este con la futura duquesa de Medina Sidonia. Un caso más de solicitud de paternidad que, como el de Ingrid Sartiau en relación con el rey don Juan Carlos I, parte con muy escaso fundamento pues la interesada no parece aportar pruebas de fuste, además de que su padre oficial está fallecido y su madre padece la enfermedad de Alzheimer.

A pesar de ello, el caso ha sido admitido a trámite y un Juez de Madrid ya ha solicitado la exhumación de los cadáveres del padre oficial de la interesada y del padre de los hermanos González de Gregorio, para poder dirimir en la cuestión a través de las pruebas periciales de ADN a pesar de que pruebas previas realizadas no desestiman que la persona en cuestión no sea en efecto la hija de su padre legal. Según Pilar Medina Sidonia, “aunque hemos preguntado no hay prueba alguna de que la madre de esta señora trabajase en la casa de mi padre, y no se entiende que ella no incoara este proceso en vida de él y que haya esperado desde la muerte de mi padre en el 2008 para hacerlo. Esa exhumación es, en realidad, lo más doloroso”.

Al igual que en otros casos notorios como el de la familia March, de ser reconocida la interesada podría reclamar su parte de la herencia que José Leoncio González de Gregorio dejó en el municipio de Quintana Redonda, en la provincia de Soria. Los hermanos Medina Sidonia ya han anunciado agotar los recursos legales en tan polémico asunto, pero se avecina un verano caliente en Sanlúcar donde toda esta polémica estará servida y será ampliamente comentada en una población en la que todavía cuando se pregunta por “la duquesa” todos saben que uno se refiere a Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, alias “la duquesa roja”.

Ricardo Mateos