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Pilar Eyre desvela el supuesto romance que vivió el rey Felipe VI, entonces príncipe de Asturias, con Inés Sastre

Enero 13, 2017

Lo más triste es que utilizaron a Luis Alfonso de Borbón de parapeto, y ni  el actual rey ni su padre, don Juan Calos I, le agradecieron nunca al joven hijo de Carmen Martínez Bordiú su caballerosidad y respeto al callarse y no decir ni mú y quitarse el muerto de encima.  Y encima el conde de París, con cuya causa simpatiza don Juan Carlos por ser él mismo un Orleans, ha arremetido cruelmente contra el duque de Anjour, legítimo heredero de los derechos al trono de Francia.

ines sastre

Hay cosas que la gente ni se atreve a susurrar, pero hay valientes capaces de tirarse al monte como los maquis durante la Guerra Civil, sin miedo a embarrarse. Y no es porque haya ganado un Premio Planeta, porque la pluma siempre la tuvo afilada. Estamos hablando de Pilar Eyre, que en su columna “·No es por maldad” de Lecturas, revela que  Inés Sastre y el actual rey Felipe VI, cuando era príncipe de Asturias, mantuvieron un romance poco antes de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Relata que nunca entendió el trato de respeto que le daban en un programa de la Costa Brava donde colaboraba, en el que apenas se mezclaba con el personal, no se pronunciaban tacos delante de ella y “un coche de aspecto oficial la recogía los viernes y la dejaba el lunes por la mañana”. Pilar, que es muy lista, se puso a indagar y le dijeron que la llamada que Inés recibía todas las tardes a las siete de la tarde cuando interrumpía sus actividades y se introducía en el camerino, era del príncipe, “que está loco por ella”.

Yo voy a añadir otro dato a esta historia: Inés Sastre utilizó por aquella época descaradamente a un primo segundo del rey con quien ni él ni su padre se han portado nada bien, Luis Alfonso de Borbón. Quien le interesaba era el entonces príncipe, pero ella propagó el rumor de que estaba con el hijo de María del Carmen Martínez Bordiú para despistar. Para que se entienda: lo usó como parapeto, y el duque de Anjou, que es un alma tan bondadosa como generosa, dejó que las balas se dirigieran contra él en lugar de contra su primo, sin importarle las triquiñuelas de la modelo. Se dejó utilizar como tapadera sin traicionar a su primo ni dar pistas a los periodistas de por dónde iban los tiros. Poco se lo han agradecido.

En un reciente encuentro de polo en el que ganó Luis Alfonso, don Juan Carlos I, un Orleans por parte de madre, apenas le habló. Por si esto fuera poco, Felipe VI parece haber dado vía libre para que el conde de Paris despotrique en su blog contra Luis Alfonso de forma absolutamente brutal. Los dardos que lanza contra el bisnieto de Franco y de Alfonso XIII son muy directos, algo que no había hecho antes  afirma, “por no ser grosero con Felipe VI”. Ha mandado incluso un comunicado a todas las instituciones relacionadas con la Nobleza.

Luis Alfonso de Borbón, más dignidad y nobleza que muchos borbones

El conde de París, padre del actual pretendiente orleanista, a quien ha delegado su función de pretendiente al trono de Francia, es descendiente de Luis Felipe I de Francia, monarca tras el derrocamiento de Carlos X. En su comunicado y en su blog  suelta estas perlas. Se siente obligado a acabar con la farsa que según él está llevando a cabo Luis Alfonso de Borbón con su presencia intermitente en Francia utilizando el título de Luis XX, y autoproclamándose pretendiente legitimista al trono de Francia, donde, todo hay que decirlo, tiene muchos seguidores. Si se ha callado hasta entonces es porque su familia y la familia real española mantienen relaciones de larga duración y alta estima.

No hace falta que lo diga. La madre del rey emérito era una orgullosa Orleans. También era un Orleans Felipe Igualdad, el rey de las barricadas, padre de Luis Felipe I, el antepasado del conde de Paris en cuya existencia histórica fundamenta sus derechos.  Luis XVI, antepasado de Luis Alfonso, impasible por naturaleza, pestañeó sorprendido  cuando se votó su pena de muerte en la Asamblea  y comprobó cómo su primo figuraba entre los que querían que fuera guillotinado. Así lo cuenta el blog muerte del Rey “Felipe Igualdad es llamado”. Él había dicho que se declararía impedido por sus nexos de sangre con Luis. Él podía hacerlo incluso con la aprobación de sus compañeros de La Montagne. Pero le da miedo. Sube la pequeña escalera de la tribuna y lee un papel nerviosamente: “Únicamente preocupado por mi deber, convencido de que todos aquellos que han atentado o atentarán contra la soberanía del pueblo, merecen la muerte, yo voto por la muerte”.  Su frase es seguida de un murmullo de horror. Ningún Montagnard aplaude. La expresión de la mayoría es más bien de desprecio. Pues bien, de este señor desciende el conde de París. Si realmente es monárquico debería esconderse debajo de una alfombra.

Luis Alfonso es el primogénito de los Borbones, le pese a quien le pese, incluso a la reina emérita doña Sofía, quien sufrió mucho pensando que Franco iba a sustituir a su marido por el duque de Cádiz en el trono de España, algo que no hizo. A la familia real española le ha faltado generosidad con un joven cuyo padre perdió la vida en circunstancias muy trágicas, cuando un cable prácticamente lo decapitó en una pista de esquí. Está muy feo que el conde de París le acuse de maquillaje dinástico, le nieguen el título de duque de Anjou y el de rey de Navarra. Ya le retiró don Juan Carlos I el derecho a utilizar el ducado de Cádiz. Así le pagó a Francisco Franco que cumpliera su palabra de hacerle rey.

La ingratitud de la familia real española

Como a Luis Alfonso le han entrevistado para  París Match, el conde de París, Enrique de Orleans, está celoso y quiere prevenir a las instituciones militares, religiosas y civiles de Francia de la “mentira monárquica” de Luis Alfonso. Se burla de su derecho a utilizar el título de Alteza Real en España y lo llama usurpador, duda incluso de que pueda ejercer la nacionalidad francesa y lo manda prácticamente a paseo, a reclamar el título de marqués de Villaverde o duque de Franco como mucho.

¿Ha dado vía libre don Felipe VI a su pariente lejano para que ponga a caer de un burro a su primo más cercano? ¡Qué ingratitud! Después de haber utilizado a su primo como barricada para despistarla en sus amoríos con Inés, por quien la reina emérita doña Sofía no tiene mucha simpatía. El día que fue a la boda de Sandra Falcó despezonada perdió toda posibilidad de convertirse en reina. Ahora anda sin novio, como ha confesado a la revista Gente. “Estoy sola después de tres años y medio con Michele Alfano“. Y yo me pregunto: ¿Qué pensará doña Letizia de la soledad de esta muchacha especializada en novios millonarios?

Antonio David desvela la verdadera cara de Rocío Carrasco y de Fidel Albiac

En Semana podemos ver al rey Felipe VI comprando sin ella, feliz como una perdiz. En Hola triunfa Bertín Osborne que posa con su familia al completo incluido su hijo Kike, y en la portada de Lecturas Antonio David habla por primera vez de la enfermedad de su hijo, “una enfermedad genética que arrastra complicaciones de salud” y lo describe como un niño muy inteligente que lo ha pasado muy mal en casa de su madre, ya que, entre otras cosas, a Fidel Albiac, afirma, no le gustan los niños. La entrevista es durísima. Dice que Rocío Carrasco ha llevado cinco veces en su vida al niño al médico, él 15 años, y que no se le pusieron audífonos cuando debía porque se pretendía ocultar que el niño estaba enfermo, lo que originó problemas que han tenido que solventarse después como llevarle a un colegio especializado y ha evolucionado al mil por mil.

Ana Montesinos