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Ángel Expósito, Pilar Cernuda, Ignacio Villa, Ernesto Sáenz de Buruaga, José Antonio Vera…

Periodistas al asalto de cargos públicos por los servicios prestados al “marianismo”

Diciembre 22, 2011
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Cada vez que hay un cambio de color en el Gobierno de la nación, tras la constitución del nuevo Gabinete se produce el terremoto de los nombramientos en los departamentos de Comunicación y en los puestos de responsabilidad de los medios públicos. Es un movimiento que sacude al oficio y para el que tampoco faltan quinielas entre los colegas.

El primer equipo de Zapatero llamó a la puerta de los distintos medios de Prisa para completar la nómina de jefes de prensa y Dircoms (Directores de Comunicación). Ahora que ya sabemos quién estará al frente de cada cartera ministerial en este Ejecutivo de Mariano Rajoy para la crisis, en las redacciones de los medios ideológicamente más cercanos se especula con los compañeros que puedan “pillar”, en función de la relación que hayan mantenido con Génova o del nivel de afección que manifestasen a lo largo de estos siete años y medio de travesía en el desierto.

La Agencia EFE a RTVE, las más ansiadas

Los relevos serán casi inmediatos en la tormentosa Agencia EFE, de la que saldrá Alex Grijelmo, cuestionado tanto por la pérdida de influencia del medio oficial como por el misterio de su abultada retribución, que ha venido completando a través de las colaboraciones en el programa de fin de semana de Pepa Fernández en RNE, con la que ha sabido compatibilizar una más que “estrecha amistad”, pese a lo inadmisible que pueda resultar la percepción de dinero simultánea de dos empresas de comunicación públicas.

Para hacerse cargo del despacho de la calle Espronceda suena con insistencia Ángel Expósito. Incluso su nombre ha sido barajado por el equipo de comunicación saliente de Moncloa. Atesora experiencia al frente de una agencia de noticias, Europa Press, y es uno de los profesionales de referencia de un grupo como Vocento, voluntariamente instalado en la órbita de Rajoy, a pesar de cosechar recientemente un sonoro fracaso con el valiente “scoop” de la portada en la que apostaban por el nuevo supuesto presidente de Congreso.

Pilar Cernuda, Ernesto Sáenz de Buruaga…

También el de Pilar Cernuda es un nombre que se repite cada vez con más insistencia, avalada por la excelente relación que ha cultivado con algunas de las más destacadas féminas del PP. Incluso Ernesto Sáenz de Buruaga es otro de los profesionales que, directa o indirectamente, ha situado su nombre como posible para EFE. Sin embargo, los tiempos han cambiado y esta nueva era de Mariano Rajoy no se parece en nada aquellos años en los que el burgalés era el favorito indiscutible de José María Aznar.

José Antonio Vera también podría abandonar La Razón para recibir algún encargo oficial. Y dentro del mismo periódico hay quien vislumbra un nuevo futuro profesional para Francisco Marhuenda, un marianista de toda la vida, aunque últimamente él ha manifestado una gran inclinación por el mundo universitario

El otro gran tinglado público es la Corporación RTVE, compleja por cualquier rincón en el que se mire. Son tiempos difíciles, con un escenario en el País Vasco nuevo e inquietante, y el papel de Torrespaña en este asunto tan sensible tiene que ser de auténtica política de Estado. Por ello desde el Norte llega el nombre de Miguel Ángel Idígoras, hasta el momento director de Euskal Telebista, ex de TVE y con unas competencias cada vez más recortadas. Pero, por encima de todo ello, hombre de la total confianza del líder popular vasco, Antonio Basagoiti.

Antonio Jiménez, desde su mesa de El Gato al Agua en Intereconomia, también podría estar esperando una llamada, al ser fiel a carta cabal con la causa. En TVE es la Dirección de Informativos el cargo de más compleja dedicación. En esta parcela Jenaro Castro ha hecho bien los deberes durante el “zapaterismo”, siendo un caudal de excelente información para que el PP conociese cómo iban las cosas en el chiringuito de Fran Llorente. Sin abandonar RTVE, no perdamos de vista a Ignacio Villa, cuyo paso por el Ente castellano-manchego de María Dolores de Cospedal es considerado por muchos de los que le conocen como una etapa previa para acabar desembarcando en el Pirulí o en Prado del Rey.

Luego están los puestos de comunicación y las asesorías en ministerios y secretarías de Estado, aunque la actual coyuntura económica y las promesas de ajuste del nuevo Gobierno no hacen prever esa alegría de contrataciones a dedo de personal de nivel 30 de otros tiempos.

Paradores Nacionales, la más solicitada

En cuanto a los verdaderos bocados exquisitos de la Administración está, por mérito propio, la Dirección de Comunicación de Paradores Nacionales, un huerto que cuenta con un buen número de aspirantes. Aunque puede ser que Mariano Rajoy y sus asesores en Comunicación apuesten por mantener a Remedios Villa en el puesto.

Durante las próximas semanas veremos en las redacciones cuántos colegas invitan a una cerveza de despedida porque “han pillado”. El problema para esto es que la nómina de posibles se hará cada vez más amplia si, como todo indica, las privatizaciones y las reducciones de personal en las radiotelevisiones autonómicas del PP acaban engordando el corifeo de hipotéticos parados que reclamarán “qué hay de lo mío”, después de tantos años de leal servicio.

De todos modos, cualquier hipótesis carece de valor porque sean cuales sean los nombres y los cargos, dependerán de la decisión que adopte Carmen Martínez Castro, que ha demostrado durante este tiempo con enorme eficacia y acierto ser la verdadera timonel de la política de comunicación del recién debutado presidente. Aunque eso sí, algunos ilustres periodistas ya se han aliado para crear una macro productora, al estilo de la Mediapro de Jaume Roures que surta de producciones millonarias a los medios del Gobierno de Rajoy. Lo que si les podemos asegurar es que el presidente del Gobierno defraudará a más de uno.