Menú Portada
Durante su discurso declamado en la celebración de la Pascua Militar

Pedro Morenés se queja ante el rey de la falta de dotación material de Defensa seis días después de adjudicar ocho helicópteros para enseñanza por 49 millones de euros

Enero 8, 2014

Ocho aeronaves ligeras de enseñanza EC-135.T2 PLUS y el apoyo logístico para su puesta en servicio
La empresa adjudicataria en procedimiento negociado sin publicidad, Eurocopter España, “es adecuada para ejecutar la prestación especificada” según el Ministerio
En septiembre del año pasado y debido a la bajada del presupuesto de Defensa, Morenés amenazaba con una reducción de efectivos de las Fuerzas Armadas

Normal
0

21

false
false
false

ES
X-NONE
X-NONE

/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:”Tabla normal”;
mso-style-parent:””;
font-size:10.0pt;”Calibri”,”sans-serif”;}


No es la primera vez que Pedro Morenés -uno de los ministros de Mariano Rajoy que más suspicacias levantó cuando se hizo con la cartera de Defensa- se queja abiertamente por la imperante austeridad que, como a todos y a todo, también afecta a su departamento. En junio de 2013, tras una ‘obligada’ renuncia a un nuevo lote de aviones Eurofighter, clamaba encontrarse ante unos “niveles de inversión límites” por lo que “todos deberíamos tener claro que la defensa sirve para la seguridad”. Con la llegada de los presupuestos para 2014, los lamentos se alzaron más fuerte desde el número 109 del Paseo de la Castellana. La reducción del 3,2% con respecto a las cifras de este año provocaba la reacción del ministro ante unos  presupuestos de “muy estrictos” que requerirían “otro esfuerzo” de la ciudadanía. La solución no fue difícil de tomar para el ex consejero de Instalaza: una redistribución de las plantillas de las Fuerzas Armadas, que “probablemente lleve a una reducción” de efectivos.  

Ahora, meses más tarde, Pedro Morenés le ha hecho la Pascua (Militar) a los asistentes al acto celebrado en el Palacio Real. A colación de un discurso titubeante de Su Majestad Don Juan Carlos, el ministro de Defensa volvía a reclamar mayor atención para su cartera asegurando ante el Capitán General y mando supremo de las Fuerzas Armadas que es “difícil” alcanzar “un excelente nivel de eficacia sin la dotación material”. Por ello ha querido elogiar el comportamiento de unos militares españoles que “han sido solidarios con la situación general de España y con los sacrificios y esfuerzos de sus conciudadanos en los momentos más duros”. Según Morenés, “ellos han sido los primeros en adaptar su actividad a unos presupuestos muy limitados, y lo han hecho manteniendo en lo más alto su capacidad y nivel de preparación”.

Del dicho al hecho, un trecho

La realidad asienta que las palabras de Morenés distan en demasía de los movimientos realizados desde el Área Económica de la Dirección General de Armamento y Material, precisamente el concepto que el ministro echaba en falta ante el rey Juan Carlos. El Boletín Oficial del Estado publicaba el último día del año 2013 el anuncio de formalización del contrato para la “fabricación y suministro de ocho helicópteros ligeros de enseñanza EC-135.T2 PLUS y el apoyo logístico para su puesta en servicio”. En total, el procedimiento negociado sin publicidad beneficiará a la empresa Eurocopter España con un total de 49 millones de euros.

La razón de confiar en la susodicha empresa se debe a que “a la vista de lo actuado en la negociación se ha comprobado que la oferta presentada por la empresa Eurocopter España S.A. es adecuada para ejecutar la prestación especificada en los pliegos”.

En concreto, según el contrato administrativo el acuerdo tiene como objeto la fabricación de los ocho helicópteros “en configuración interior de cabina de pasajeros diáfana, programa de mantenimiento, documentación técnica, formación y capacitación, repuesto inicial y equipo de apoyo, documentación de las aeronaves y asistencia técnica con estricta sujeción a los pliegos”.

Esta reciente adjudicación no solo se sube al carro de la polémica por el cuantioso desembolso que deberá realizar el Estado sino también por la poca relevancia que tendrá este cometido para la defensa del país -no se debe olvidar que son aviones dedicados a la enseñanza- y por su hipotética rentabilidad -en un panorama en el que los expertos critican las misiones de los F-18 y su inutilización por falta de queroseno-.

Más adjudicaciones llamativas en medio de la ‘austeridad’

Como las quejas del ministro de Defensa, de las que no se pueden contabilizar solo una; lo mismo ocurre con las adjudicaciones millonarias a objetivos más que cuestionables.

El más sangrante de todos ellos quizás ha sido el anuncio de la Unidad de Contratación de la Dirección de Asuntos Económicos de la Armada por el que se hacía público en marzo de 2013 “la formalización de la contratación de apartamentos para el personal militar de la Armada en la temporada estival 2013”. De este modo, Defensa desembolsaba alrededor de 225.000 euros para alquilar varios apartamentos y ponerlos al servicio de los militares en el período veraniego.

Sin embargo, no ha sido el único. En abril del pasado año, se otorgaba el contrato para la “creatividad para la campaña de proximidad de las Fuerzas Armadas, reconocimiento y captación” a la empresa  Alcandora Publicidad S.L. por 500.000 euros. En mayo, la empresa ‘D Y D TOLEDO, S.L.’ se llevaba el contrato del suministro de sables con funda para los alumnos de la Academia General Militar por 41.467 euros. Un mes después, el equipo de Morenés adjudicaba el concurso para el suministro de talonarios de recetas de farmacia para el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS) por un importe total de 714.384,00 euros a la empresa Rotosa, S.A. En septiembre de 2013, el Ministerio adjudicaba a la empresa Match Point Servicios de Marketing y Comunicacion, S.L. el contrato para realizar el concurso ‘Carta a un militar español’ valorado en cerca de 50.000 euros.   

Para muestra un botón. Cinco contratos en apenas 6 meses que han significado un dispendio de más de 1,5 millones de euros en alquiler de apartamentos, campaña de publicidad, recetas, concurso escolar y una remesa de sables. ¿Dónde está la carencia de dotación material que tanto replica Morenés?