Menú Portada
Por un periodo de dos años, está destinado al mantenimiento de un Campo de Golf privado

Pedro Morenés-Florentino Pérez, la “pareja” perfecta: Defensa adjudica a Urbaser (ACS), un contrato de 500.000 euros

Octubre 25, 2013

La base área de Cuatro Vientos es quien firma la adjudicación para el “mantenimiento integral del Campo de Golf, Escuela de Golf, Campo de Prácticas y viveros” a ejecutar en el club Barberán y Collar
El titular de Defensa es un habitual en el palco del Santiago Bernabéu
En el clásico del año pasado disputado en el estadio blanco, recién estrenado su cargo, llegó hasta el palco en coche, con escoltas incluidos

Normal
0

21

false
false
false

ES
X-NONE
X-NONE

/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:”Tabla normal”;
mso-style-parent:””;
font-size:10.0pt;”Calibri”,”sans-serif”;}


Siempre se ha dicho que el palco del Estadio Santiago Bernabéu es un auténtico centro de negocios, sobre todo en las etapas de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid. El pasado año, pocas semanas después que Mariano Rajoy designara a los miembros de su Gobierno, se celebraba el clásico de los clásicos: el Madrid-Barca. Tres ministros, estrenando cargo, acudieron al evento: el de Hacienda, Cristóbal Montoro, el de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, y el de Defensa, Pedro Morenés. Éste último, cuentan, se metió con el coche y su correspondiente escolta hasta la misma puerta del palco.

Tanta visita, se supone que gratis, parece haber dado sus frutos. Y eso que el Ministerio de Defensa parece vivir una realidad que no le es propia. A pesar de los continuos recortes que sufre el órgano ministerial, desde el mismo siguen adjudicando convenios de lo más variopinto. Para muestra, un botón: léase el concurso “Carta a un militar español” -dotado con 50.000 euros-, o la contratación de apartamentos para el personal militar de la Armada en la temporada estival de este 2013 –desembolsando alrededor de 225.00 euros-.

Dispendio desenfrenado en Defensa

La realidad es totalmente opuesta a este dispendio desenfrenado de la hacienda de Pedro Morenés. Primero fue el tijeretazo de los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio de 2013 que dejaba a Defensa con una disminución del 6% respecto a sus ingresos de 2012; es decir, más de 379 millones de euros. Ahora es el nuevo recorte de los PGE que deja al Ministerio con un presupuesto de 5.742,9 millones de euros, o lo que es lo mismo, una disminución del 3,2% respecto a este 2013.

Fiel a su política, el Ministerio de Defensa vuelve a dar la campanada con otra adjudicación estrella. Esta vez se trata de un convenio al orden del ocio: “mantenimiento integral del Campo de Golf, Escuela de Golf, Campo de Prácticas y viveros”. Una adjudicación que firma la Jefatura de la Sección Económico-Administrativa 62 de la base área madrileña de Cuatro Vientos para el cuidado del Campo de Golf de Barberán y Collar por nada más y nada menos que 222.261 euros. Un contrato prorrogable por un año por lo que, en este caso, el importe total del mismo rondaría los 450.000 euros, cercano al medio millón.

La beneficiaria es Urbaser S.A., empresa perteneciente al emporio florentiniano de ACS se ha llevado el contrato tras un procedimiento abierto de tramitación ordinaria por, según el ejército del aire, “obtener la mayor puntuación en la aplicación de los criterios de valoración y cumplir los requisitos exigidos en los pliegos que rigen este expediente”.

Gastos injustificables  

¿Por qué entonces se dedica una partida cercana al medio millón de euros para atender un campo de golf privado? Mientras, los más damnificados por los tijeretazos son los propios militares que sufren en sus carnes los efectos de la recesión, prescindiendo el Ministerio de millares de efectivos en el Ejército de Tierra, Aire y en las Fuerzas Armadas.      

Cuando en 2011 Pedro Morenés era designado ministro de Defensa, la opinión pública se temía lo peor. Los grandes medios nacionales recordaron su paso como consejero de Instalaza, una empresa privada que fue la principal fabricante de bombas de racimo en España -armamento que el propio Estado vetó como firmante de la convención de Oslo el 3 de diciembre de 2008-. Dos años más tarde, las gestiones de Morenés y su Ministerio han confirmado los peores presagios.