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Tras una reunión de la Junta General de Accionistas el pasado 12 de diciembre

Pedro José Ramírez liquida una SICAV con 2,7 millones de euros en activos que poseía junto a Alfonso de Salas

Enero 26, 2014
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El año 2013 no será recordado con alegría por Pedro José Ramírez, director del diario El Mundo. Aunque haya intentado maquillar la situación con medidas de imagen como el lavado de cara al periódico que dirige (incluyendo una nueva modalidad mixta de contenidos libres que dependiendo del número de visitas se convierten de pago y que poco están gustando a muchos lectores y anunciantes), lo cierto es que económicamente este ejercicio sólo ha agrandado las pérdidas y el agujero patrimonial de todas sus sociedades, para desesperación de sus propietarios, el Grupo italiano RSC. Ya en septiembre Periodista Digital informaba como Unidad Editorial (Unedisa), había puesto sobre la mesa hasta 400 despidos para desbloquear la ampliación de capital de 400 millones de euros que aprobó su matriz, RCS, el pasado mes de abril. Y es que la situación del Grupo Unedisa es desesperada: se encuentra en situación de quiebra dándose la paradoja -tal y como informó Extraconfidencial-, es que algunos de los periodistas de referencia del citado diario que intentaron acogerse a esa salida remunerada han visto cómo Pedro Jota Ramírez les daba con la puerta en las narices, impidiéndoles su marcha.

Y mientras esto ocurre Pedro Jota ya tiene una alternativa personal a la crisis. Ya ha comentado que su siguiente etapa profesional estaría en el periodismo digital mientras negocia su salida con un finiquito cercano a los 20 millones de euros, ya que cualquier fusión entre los periódicos de líneas editoriales de centro derecha como El Mundo, ABC o La Razón siempre requeriría el beneplácito de Moncloa que pondría como condición innegociable la salida de Pedro Jota Ramírez en cualquiera de los casos. Mientras estos movimientos se pergeñan en los despachos, y el periódico insignia del periodista riojano continúa repartiendo escándalos portada a portada, el cierre de 2013 parece coincidir con una retirada empresarial de Pedro Jota Ramírez iniciada con Guaten de Inversiones SICAV.

Caída drástica en su patrimonio

Presidida por Alfonso de Salas Castellano desde el 15 de julio de 2008 y gestionada por Renta 4 esta SICAV que aglutinaba 2,7 millones de euros en activos a cierre de 2012 acaba de dejar de operar. El pasado 16 de diciembre se hacía pública en la CNMV el hecho relevante de disolución y liquidación de esta sociedad tal y como se aprobó el 12 de diciembre en su Junta General de Accionistas. Esta SICAV constituida en 1999 fue gestionada en sus primeros años por Banesto y hasta su liquidación por el banco español especializado en gestión patrimonial Renta 4. La citada sociedad tenía como principal accionista directo o indirecto a Pedro José Ramírez Codina con un 35,50% de sus participaciones seguido de Alfonso de Salas Castellano con un 25,21%, Balbino Fraga Casaleiro con un 8,65% y Juan Manuel González Díaz con un 8,62%.

Teniendo en cuenta que mantuviera estos activos a cierre (2,76 millones de euros) y ese porcentaje, en el momento que se finalice la liquidación recibirá un equivalente cercano a 950.000 euros. Una cifra nada desdeñable, pero que no tiene comparación con un proceso de desinversión y “retirada” ya iniciado al menos desde el año 2010. A cierre de ese ejercicio poseía un patrimonio neto de 8,55 millones de euros, en 2011 lo reducía a la mitad, 4,25 millones y prácticamente repetía esa operación en 2012 cuando cerraba esta variable hasta los 2,43 millones.

Todo ello a pesar de que salvo el 2011, en el que declaró unas pérdidas de 982.000 euros debidas fundamentalmente a ajustes contables (-415.000 euros por variación del valor razonable de instrumentos financieros y otros -572.000 euros por diferencias de cambio), siempre declaró beneficios. Todo este movimiento de dinero se produjo gracias a una posibilidad, un artificio que permiten este tipo de sociedades que sólo tributan un 1% en su impuesto de sociedades: la auto compra de participaciones. Así, mientras mantenía estable su capital en 16,6 millones de euros, lo que hacía la sociedad era comprar más y más acciones a sus propietarios pasando esas participaciones propias de constituir 12,7 millones en 2010, 16,1 millones en 2011 y 17,9 millones en 2012. Una huida que es todo un síntoma de una situación también delicada en las finanzas.